Logo de Confidencial Digital

PUBLICIDAD 4D

PUBLICIDAD 5D

Banco Central oculta el aporte de las remesas a la economía de Nicaragua

La entidad monetaria maquilla los datos de desempleo y presume de un supuesto crecimiento del 4.9% en su Informe Anual de 2025

Una persona cuenta unos billetes de dólares.

Una persona cuenta unos billetes de dólares en una casa de envío de remesas en Ciudad Juárez, México. | Foto: EFE/Luis Torres/Archivo

Iván Olivares

AA
Share

En 2025, el producto interno bruto, (PIB) creció 4.9%. Las exportaciones, 16.8%. La inversión extranjera directa (IED) bruta, se redujo en 4%, mientras la inflación se mantenía en 2.7%. Todo eso, según el Informe Anual del Banco Central de Nicaragua (BCN). De lo que no habla el documento digital, de 202 páginas de extensión, es de las remesas. Y eso que los 6200 millones de dólares que según cálculos externos recibió el país por ese concepto, representarían alrededor del 27.8% del PIB de 2025.

Para el economista nicaragüense Enrique Sáenz, la omisión de las remesas revela “un total desprecio al sacrificio de miles de nicaragüenses que envían parte de su trabajo y laboriosidad a sus familiares”.

Considera que la razón para ocultar el dato, es que “las remesas son el principal pilar de la economía de las familias, de las empresas y de la economía nacional y los paniaguados de la dictadura quieren imponer el embuste sobre la robustez y bonanza de la economía nacional”.

El economista y excarcelado político, Juan Sebastián Chamorro, comenta que en el Informe Anual 2025 “apagaron ese indicador (las remesas). Eso no significa que las estén tirando a cero, sino que las están ocultando”.

“Es una muestra más de la falta de transparencia y opacidad de estos señores”, resalta.

Esa omisión “viene a ser un golpe más a la credibilidad de los datos del Banco Central”, añade. En especial, siendo que “las remesas han alcanzado su cenit de importancia económica, rondando —según proyecciones— el 30% del PIB del año pasado. Que ahora ‘no existan’ es inconcebible. Un ítem tan importante en el PIB, simplemente dejaron de reportarlo”, complementa.

Ese es el silencio principal. Por lo demás, todos los números que publica el Informe apuntan en la dirección de una economía boyante y brillante, que se acerca al pleno empleo, que apenas sí conoce la inflación, y que gasta con base en los “principios de eficiencia, disciplina financiera y racionalización”.

Esta es una selección de otros temas importantes a los que sí hace referencia el documento:

Actividad económica

La economía creció 4.9% en 2025, lo que es el mejor desempeño de los últimos cuatro años. Según el Informe Anual, “el PIB continuó en expansión por quinto año consecutivo, al registrar un incremento de 4.9 por ciento (3.6% en 2024), impulsado por una evolución positiva en la mayoría de los sectores económicos”.

Si las remesas jugaban un papel importante en los años previos, esta vez el BCN afirma que el crecimiento visto en 2025 fue impulsado “principalmente por factores internos, favorecidos por las mejores expectativas de los agentes económicos y la entrada de flujos externos”. Destaca que “se registró un nivel de exportaciones que estimuló el desempeño productivo nacional, reflejándose en un incremento en las actividades primarias e industriales vinculadas con el sector exportador”.

“El dinamismo de la actividad económica” y la “estabilidad macroeconómica” que exhibe el país, se tradujo en varios elementos. El documento destaca la estabilidad del mercado laboral, y la baja inflación. También el crecimiento de los ingresos fiscales; la evolución favorable de los flujos externos, y el aumento de la cartera de crédito y los depósitos. Finalmente, recuerdan que se mantiene la estabilidad cambiaria; y que se han fortalecido las reservas internacionales brutas (RIB).

Estabilidad del mercado laboral

Dice el BCN que el mercado laboral “continuó mostrando señales favorables para la economía”. Asegura que el país tuvo una baja tasa de desempleo, y estabilidad del empleo formal, además de una evolución positiva de los salarios, tanto en términos nominales como reales. Eso estaría vinculado al crecimiento de la actividad económica y a las menores presiones inflacionarias.

La tasa de desempleo promedio fue tan baja, que “se situó en 2.7%”. Eso fue 0.4 puntos porcentuales menor que el 3.1% observado en 2024. Confrontados con este dato, los economistas han expresado que ese 2.7% se explica porque en Nicaragua se considera que alguien tuvo empleo con tal de que haya trabajado al menos una hora a la semana. En lo que sea. Ese tecnicismo permite imaginar al régimen que alcanzó un hito sin precedentes en la historia del país.

El documento muestra que esa economía que creció 4.9%, solo creó 7825 empleos formales en todo el año. Eso es 0.98% más que en 2024. El comercio y la industria manufacturera estuvieron en los dos extremos de la balanza: mientras el primero sumaba 11 265 afiliados, el segundo reportaba una pérdida de 11 954 cotizantes. En medio, el sector financiero sumaba 3490 afiliados; el transporte 2510, y los servicios comunales, otros 2059 asegurados.

Inflación se mantiene

Según el reporte del Banco Central, si al uno de enero de 2023, un bien determinado costaba cien córdobas, al cierre de 2025, el precio promedio de ese mismo bien había crecido en solo 11.49%. Eso coincide con la evolución del costo de la canasta básica que subió 1840 córdobas (9.7%), en ese mismo período, al pasar de 18 982 a 20 822 córdobas.

El problema es que son pocos los asalariados que pueden adquirir la totalidad de esa canasta básica en Nicaragua. Ninguno de ellos está en la base de la pirámide salarial que se usa en el país. Citando datos del MITRAB, el Banco Central detalla que los salarios oscilan desde los 5950 córdobas que están pautados como salario mínimo de un trabajador agropecuario, hasta los 13 315.60 que deben recibir los que laboran en la construcción, establecimientos financieros, y de seguros.

Ingresos del Gobierno central

Cuando se planteó, en octubre de 2024, el Presupuesto General de la República contenía una proyección de ingresos totales por 158 730 millones de córdobas. La realidad fue significativa y extraordinariamente mejor: se recibieron 180 035 millones. Siendo que las previsiones de gasto subieron durante la reforma presupuestaria de noviembre, pero luego bajaron en la realidad, el país registró un superávit de 29 206 millones de córdobas. Casi 800 millones de dólares.

Parte de esos recursos fueron a parar a las arcas del BCN. Otra parte, se usó para aumentar las asignaciones presupuestarias de entidades como la Asamblea Nacional, la Corte Suprema, la Policía Nacional y el Ejército. También a ministerios como el del Interior, el de Agricultura, y el de Salud. En paralelo, se redujeron varias partidas, incluyendo la del Consejo Supremo Electoral, y varios ministerios: Energía, Ambiente, Transporte, Comercio, y Hacienda, entre otros.

Las sobrerrecaudaciones fueron posibles gracias a “la implementación de medidas de fiscalización y control para evitar la evasión, la utilización de procesos electrónicos y la ampliación de servicios en línea para los contribuyentes”. También, por “el fortalecimiento del sistema aduanero en los puestos de control en el tránsito de mercancías”. Donde el régimen ve “control” y “fortalecimiento”, los usuarios denuncian un sistema de multas, coimas y sobreprecios destinado a sacarles todo el dinero posible.

Flujos externos

Las exportaciones fueron la principal fuente de divisas: 7981 millones de dólares. La mayoría (5328 millones; 27.1% más que en 2024), por venta de mercancías. El resto (2630 millones), fueron exportaciones de zona franca. Otros 23.2 millones corresponden a “bienes adquiridos en puertos”.

La mayor parte del crecimiento de las exportaciones de mercancías (1135 millones de dólares) se explica por los mayores precios que pagaron los mercados internacionales. Ese efecto precio aportó 944 millones de dólares adicionales. Los 191 millones restantes, fueron por un crecimiento de los volúmenes exportados.

La inversión extranjera directa se redujo 4% (3059 millones de dólares en 2024, versus 3186 millones en 2024), equivalentes al 13.8 por ciento del PIB. Las inversiones estuvieron dirigidas a los sectores de energía y minas, industria, finanzas, comercio y servicios. Las fuentes principales fueron Panamá (25.5% del total), en su mayoría para intermediación financiera y energía; Barbados (17.5%), principalmente minería; y Estados Unidos (13.1%), para la industria, minería, comercio y servicio.

Finalmente, los ingresos en concepto de turismo crecieron 3.2%, totalizando 527 millones de dólares.

Crédito, depósitos y reservas internacionales

En materia de crédito bancario, la cartera bruta creció 12%, sobrepasando los 238 105 millones de córdobas. Con todo lo mareante que puede ser esa cifra, el detalle muestra signos preocupantes: decrecieron seis de los siete rubros que componen el factor crédito. Solo la cartera hipotecaria “continuó reflejando recuperación en su desempeño (aumento del 8.3%), siendo el único sector que registró un crecimiento superior al observado en 2024”, admite el BCN.

Todos los demás (agrícola, ganadero, comercial, industrial, personal y tarjetas de crédito), crecieron menos que en 2024, o sencillamente cayeron en terreno negativo.

En el apartado de los depósitos, su saldo totalizó 275 238 millones de córdobas, lo que es 15.2% más que en 2024. El Informe destaca cómo se ha modificado la participación del córdoba y el dólar en la composición de los depósitos. Al respecto, explica que “el coeficiente de dolarización se redujo al 65.5%, continuando su tendencia a la baja respecto al 67.1% de 2024, y el 69.4% de 2023”.

Finalmente, las reservas internacionales brutas totalizaron 8325 millones de dólares. Eso representó un incremento de 2220 millones de dólares con respecto al cierre de 2024. Ese dinero está guardado en el Banco Central de Nicaragua, y al ser reservas, por definición no se puede usar.

PUBLICIDAD 3M


Tu aporte es anónimo y seguro.

Apóyanos para que podamos seguir haciendo periodismo independiente en el exilio. Tu contribución económica garantiza que todas las personas tengan acceso gratuito a nuestras publicaciones.



Iván Olivares

Iván Olivares

Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.

PUBLICIDAD 3D