Sector agrícola acumula tres años de contracción en Nicaragua
PUBLICIDAD 4D
PUBLICIDAD 5D
La incapacidad de las familias para llegar a fin de mes persiste, según sondeo de Hagamos Democracia. Completar la canasta básica es un sueño lejano
Vista de un pasillo del sector de las carnes en el mercado Roberto Huembes, en Managua, en diciembre de 2025. | Foto: Tomada de El 19 Digital
La incapacidad para cubrir los gastos mensuales de la familia sigue siendo la norma en Nicaragua. El 72.1% de los nicaragüenses aseguran que “no pueden llegar a fin de mes con lo que ganan”, según un reciente sondeo de Hagamos Democracia. Ese resultado tiene mucho sentido cuando se confirma con datos oficiales, que ninguno de los diez salarios que se pagan en el país alcanza para comprar el 100% de la canasta básica.
El costo de la canasta básica de 53 productos fue de 20 822 córdobas en diciembre de 2025. Por su parte, la escala salarial vigente va desde los 5950 córdobas, en el sector agropecuario, hasta los 13 316 para tres sectores: construcción, establecimientos financieros y seguros. Ninguno de ellos es suficiente para cubrir siquiera el componente alimenticio de esa canasta, valorado en 14 817 córdobas.
Los datos de los cuatro sondeos de 2025 muestran una mejoría en el número de personas que declara estar en capacidad de cubrir sus gastos cada mes. Si en el ejercicio de abril de 2025 solo el 12.2% admitía poder adquirirla, ese número se elevó hasta 27.9% de los consultados en diciembre de 2025.
Esos resultados no sorprenden a Jesús Téfel, presidente de Hagamos Democracia, que los atribuye a varios factores. El primero es que existe “una mejora continua, aunque paulatina y pequeña en la empleabilidad de las personas”. No tanto porque haya crecido el empleo formal, sino porque ha bajado el de los que se declaran en desempleo, mientras crece el número de los que se identifican ‘trabajador por cuenta propia’, o tienen cualquier tipo de empleo informal.
El segundo elemento son los montos de remesas que recibe el país, cuyo crecimiento ha sido notable desde que comenzaron a hacerse estos sondeos. Se refiere a los 4660 millones de dólares captados en 2023, a los 5243 millones de 2024, o a los 6199 millones que de manera extraoficial calcula el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para 2025, ante el silencio de las autoridades nicaragüenses.
Este cálculo de Manuel Orozco, director del programa de Migración, Remesas y Desarrollo de Diálogo Interamericano, indica que el total recibido es muy similar al que reporta el BID: 6167 millones.
En cualquier caso, “es un incremento bien grande”, dice Téfel, tanto al considerar los montos anuales, como el número de personas que indican que en su hogar se reciben remesas. “Ese ingreso extra ayuda a que la gente pueda cubrir mejor sus costos, aunque sigue siendo grandísima la cantidad de gente que no lo logra”, detalló.
De forma consistente, los sondeos trimestrales de Hagamos Democracia muestran que en el país hay muchas personas que tienen que elegir entre comer carne o huevos. O si compran arroz de 96%, o consumen de 80%. O de 70%. O compran aceite a granel, en vez de embotellado.
El Informe de Percepción de la Realidad Política, Social y Económica de Nicaragua, elaborado con los datos recogidos en diciembre de 2025, muestra que 4% de los participantes en el sondeo indicó que sus ingresos mensuales son iguales o menores a 3500 córdobas. Eso equivale a 95.6 dólares mensuales.
Otro 10.2% indicó que sus ingresos mensuales oscilan entre 3500 y 5000 córdobas. 9.20% reportó ingresos en el rango de 5500 y 7000, mientras que 35.6% cuenta para sus gastos con entre 7500 y 11 000 córdobas. Finalmente, un 41% obtiene ingresos de 11 000 a más. El Informe destaca que se mantiene una tendencia en la que los consultados “perciben ingresos mínimos que resultan insuficientes para cubrir sus necesidades básicas mensuales”.
Esos insuficientes ingresos se explican por la cantidad de personas en situación de desempleo, o que son parte de la economía informal que mantiene funcionando a Nicaragua. Esta situación demuestra las dificultades de los ciudadanos para enfrentar los retos económicos personales y familiares, “ya que sus ingresos siguen siendo insuficientes para cubrir los gastos básicos”, detalla el texto.
La alta informalidad laboral que exhibe Nicaragua, “impacta negativamente en su capacidad para cubrir necesidades esenciales, en la falta de aportaciones al sistema de seguridad social, y en el incremento de la necesidad y deseo de migrar”, señala el documento. Añade que la elevada proporción de trabajo informal “pone de manifiesto la incapacidad del sistema económico y productivo para generar plazas laborales y la falta de empleabilidad en el sector privado”.
Entre las labores que desempeñan los trabajadores por cuenta propia, se mencionan comerciante, albañil, trabajo doméstico, taxista, acarreador, docente, agricultor, intérprete médico, y jornalero. También barbero, panadero, triciclero, operario de zona franca, guardia de seguridad, contador, carpintero, chofer, mecánico, artesano, reparación de celulares, consultor, ebanista, costurera, estilista, repostera y atención al cliente en fotocopiadoras, entre otros.
PUBLICIDAD 3M
Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.
PUBLICIDAD 3D