“Economía del malestar”: Detrás del espejismo de bienestar económico de la dictadura
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Juan Sebastián Chamorro: además, sigue la investigación de EE. UU. sobre las violaciones al CAFTA y excluyen a Nicaragua en gira de inversiones
Vista de un grupo de trabajadores en una Zona Franca del sector textil nicaragüense. Foto: Archivo | Confidencial
Los aranceles del 18% del Gobierno de Donald Trump a las exportaciones de Nicaragua a Estados Unidos que entrarán en vigencia el jueves 7 de agosto de 2025, mientras en el resto de países del CAFTA se mantienen en un 10%, con la excepción de Costa Rica que tendrá el 15%, afectarán principalmente las exportaciones de textiles que representan 2000 millones de dólares y las exportaciones de arneses eléctricos de automóviles (unos 800 millones de dólares), considera el economista Juan Sebastián Chamorro, exviceministro de Hacienda.
En una entrevista en el programa Esta Semana que se transmite en el canal de YouTube de CONFIDENCIAL, debido a la censura televisiva en Nicaragua, Chamorro explicó que con la diferencia de ocho puntos en los aranceles, Nicaragua perderá competitividad frente a otros países como Honduras y República Dominicana, que exportan los mismos textiles a Estados Unidos, o los arneses de automóviles a las plantas mexicanas exportadoras en Estados Unidos, sujetas a mayores impuestos.
El expreso político, desterrado en Estados Unidos, investigador de la Universidad de Tulane en Nueva Orleans, advirtió que en adición al 18% de los aranceles, Nicaragua podría ser afectada con más impuestos, si Estados Unidos decide adoptar otras medidas comerciales unilaterales por violaciones al tratado CAFTA, o por su relación clientelar con China, Rusia, Irán, y Corea del Norte, mientras que ya se ha decretado la exclusión de Nicaragua en la cumbre regional de inversiones promovida por Estados Unidos que se llevará a cabo en octubre de 2025 en Panamá.
El jueves 7 de marzo de 2025 entrará en vigencia la política de aranceles de Donald Trump para más de 90 países del mundo, que va del 10% para muchos de estos, hasta el 50% para Brasil, 35% para Canadá, 30% para China, 25% para México, 15% para la Unión Europea, y 18% para Nicaragua ¿Qué impacto tiene esta guerra comercial para la economía mundial?
Es un evento inédito en la historia económica mundial, que una superpotencia comercial y económica imponga aranceles a todo el mundo, y va a revolucionar las relaciones comerciales. Los economistas, por razones que se han demostrado, hemos estado en contra de la imposición de aranceles porque incluyen restricciones o alteraciones a las relaciones comerciales y, por lo tanto, se puede concluir que en términos generales esto va a tener un impacto negativo en la economía mundial.
En Estados Unidos ya se está hablando de un repunte inflacionario una vez que se terminen los inventarios de las importaciones previas a los aranceles, y esto va a llevar a un incremento de los precios. El impacto específico en cada uno de los países va a ser un poco más difícil de pronosticar debido a esta enorme incertidumbre que está alrededor alrededor de la política comercial. Eso explica que el presidente Trump quiere terminar estas negociaciones rápidamente, poniendo fechas tope, porque la incertidumbre está también afectando los mercados norteamericanos.
Los aranceles se justifican para defender el interés económico de Estados Unidos, pero en algunos países Trump está imponiendo aranceles como una medida de presión política o de retaliación por tener discrepancias políticas como en el caso de Brasil o de Canadá, por ejemplo, que los está amenazando con más aranceles por reconocer al Estado palestino.
Sí, y además una parte de la justificación es que Canadá es uno de los principales exportadores de fentanilo a Estados Unidos, algo que no ha sido demostrado. Utilizar la política comercial como arma de política lleva a distorsiones que afectan (aún más) las relaciones comerciales. En Canadá y México, que tienen una economía, después del NAFTA, firmado hace varias décadas, muy entrelazada entre los tres países, representan una pesadilla para los exportadores e importadores. Hay piezas automotrices que cruzan las fronteras dos, tres y hasta cuatro veces. Todo esto va a generar una serie de cambios estructurales en un mundo con aranceles, con altos impuestos por las distorsiones que implican, y representa una situación inferior a la que habría con libre comercio.
Las medidas que algunos países están adoptando en reciprocidad contra Estados Unidos, ¿tendrán algún impacto en el nivel de precios, en el consumo doméstico en los Estados Unidos?
Definitivamente, y no está muy claro de que esto vaya a beneficiar a los mismos países que impongan aranceles recíprocos, porque sería castigar también a sus consumidores y sus exportadores, que ya están siendo castigados; entonces, estos países también estarían castigando a sus consumidores locales. Los economistas a nivel mundial han reiterado que esta medida que solo puede llevar a menores beneficios económicos para las sociedades por estas guerras comerciales. Así que esperamos que esto no siga escalando, particularmente, la guerra de aranceles con China, tiene muy preocupado al mercado mundial porque son las dos principales potencias mundiales.
En el caso de Centroamérica, aunque algunos países intentaron negociar bilateralmente con Estados Unidos, se impuso el arancel del 10% para todos, excepto para Nicaragua, 18%, y Costa Rica, 15%, ¿Esto es porque ambos países tienen un superávit comercial con Estados Unidos?
Esa es la justificación que da la Administración, una justificación eminentemente mercantilista, porque yo te vendo menos de lo que vos me vendes, entonces te pongo este impuesto.
En realidad, las relaciones comerciales con Estados Unidos son superavitarias, en el caso de Nicaragua, porque mucha de la manufactura que Nicaragua demanda la importa de países centroamericanos y más cercanos que de Estados Unidos. Esta relación particular de Nicaragua es porque tiene un Mercado Común Centroamericano que provee muchos de los productos que no son competitivos para traer de Estados Unidos.
Por esa razón es que se le está aplicando este arancel diferenciado de 18%, no hay ningún tipo de duda que ese arancel del 18% va a afectar desproporcionadamente a Nicaragua con relación al resto de los países centroamericanos que exportan productos muy similares a Estados Unidos como café, Costa Rica y Honduras carne, aunque Nicaragua tiene una buena posición con la carne y azúcar, el caso de Guatemala. Todos estos productos van a entrar con un arancel de 10%, mientras que en el caso de Nicaragua van a entrar con un arancel del 18%. Si Nicaragua no es lo suficientemente competitivo para contrarrestar estos ocho puntos, va a perder su posición para colocar productos.
Me preocupa mucho el tema de los textiles, Nicaragua exporta alrededor de 2000 millones de dólares en textiles y la estructura exportadora de Nicaragua se parece mucho a la de Honduras. De hecho, en camisetas, Nicaragua es el principal exportador a Estados Unidos, seguido por Honduras, muy de cerca, esa camiseta exportada por Nicaragua va a costar automáticamente ocho puntos porcentuales más del precio, y eso te puede sacar de competencia y muchas inversiones pueden decir —para que voy a seguir produciendo en un país igual con un recargo de ocho puntos.
Estoy particularmente preocupado con textiles en un año que no viene creciendo fuerte, en el 2025, el crecimiento de textiles fue un poquito menos del 1% en dólares.
Si se le suma que este 18% no tiene todavía las consideraciones del caso que está vigente de esta demanda de inversionistas norteamericanos por violación de derechos de propiedad en el norte del país y que es parte de una demanda en el Departamento de Comercio de Estados Unidos, podría el presidente (Trump) contrarrestar esa violación de derechos, todavía elevando el arancel arriba del 18%.
¿Cómo se traduce esta pérdida de competitividad en la economía interna de Nicaragua? ¿Las empresas van a vender menos? ¿Eso va a tener algún impacto en el empleo y en las operaciones de las empresas o lo pueden absorber?
La lógica te indica de que estos pedidos se van a reducir para el caso de Nicaragua y la reducción va a significar despido de personas. Probablemente, a través del tiempo, algunas empresas podría retirarse.
No tenemos la bola de cristal (para pronosticar) porque están pasando muchas cosas con el resto del mundo. Vietnam tiene también una tarifa relativamente similar a la que le está clavando a Nicaragua y es igualmente competitivo. Lo que más preocupa es que los países vecinos, Honduras, particularmente, República Dominicana, El Salvador, que también exportan textiles, van a tener un arancel que en estos productos son sumamente sensibles, porque cuestan muy poco valor agregado, aproximadamente 10 dólares por kilo, es como se mide el valor agregado de estos productos. Un arancel, casi el doble de Nicaragua podría, a pesar de que tenga competitividad en mano de obra más barata, va a ser muy difícil de que la producción aumente.
Otro sector al que es importante poner la atención, es de los arneses automovilísticos, (exportaciones de) 800 millones de dólares. Estas plantas están en el occidente del país, (el impacto) no va a ser tanto por el 18%, sino por el impuesto que se le está clavando a México del 25%. Entonces, las plantas ensambladoras de México van a tener que reordenar sus pedidos hacia plantas ensambladoras de arneses eléctricos de automóviles más eficientes.
No sé qué tan eficiente es Nicaragua, supongo que sí, pero Honduras también los produce. De hecho, Honduras exporta a México más arneses que Nicaragua, y lleva una ventaja de aproximadamente 200 kilómetros de transporte y pasando una frontera menos. Estas empresas que tienen plantas en distintos países, podrían simplemente alterar sus pedidos y fortalecer pedidos en los países donde tienen menores aranceles. A mayor precio, menos demanda, va a haber una reducción de pedidos para Nicaragua, con solo la imposición de esos ocho puntos adicionales.
Además de esos dos productos que mencionas, textiles y arneses de automóviles, Nicaragua exporta a Estados Unidos, oro y también productos agropecuarios, principalmente, carne, café y tabaco. ¿Cuál puede ser el impacto en estos productos agropecuarios?
Nicaragua tiene la competitividad absoluta en la región para la carne bovina. Costa Rica exporta muy poco, y por problemas del hato ganadero en Estados Unidos y condiciones específicas de mercado, la carne en Estados Unidos está teniendo en estos momentos uno de los más altos precios de su historia. Entonces, ante el arancel del 18% hay que sopesar el efecto de los precios están sumamente altos. En el caso de la carne bovina, mientras los precios en Estados Unidos estén relativamente altos, podría tener algún efecto, pero puede ser compensado por el efecto precio que están en niveles de casi 7 dólares la libra, que no se había visto en mucho tiempo.
El oro es un producto que por la incertidumbre económica a nivel mundial está mostrando un precio relativamente alto en los mercados. Cuando hay volatilidad económica, la gente se protege en el oro para sus inversiones. El oro resalta mucho en las tablas de exportaciones, pero tiene poco valor agregado y pocas ramificaciones en la economía.
Con el café pasa algo parecido a la carne, el precio del café está bastante alto. De hecho, ente 2024 y 2025 es el producto que más ha crecido en la canasta exportadora de Nicaragua, producto de estos precios, y se van a mantener relativamente altos por la guerra comercial, porque Brasil es el principal exportador de café del mundo.
Este arancel del 50% de Brasil podrían esquivar algún costo económico para los cafetaleros, pero no lo sabemos a la luz de que exportadores hondureños van a tener ocho puntos de ventaja, y los exportadores de Costa Rica no van a tener tanto, van a tener tres puntos. En otras palabras, va a haber un reajuste de las exportaciones nicaragüenses, pero como estamos hablando de un incremento de los impuestos a las importaciones en Estados Unidos, esto va a tener un efecto negativo a los productores.
También hay algunos temas pendientes en la relación bilateral de Nicaragua y Estados Unidos que tocan temas comerciales y el tratado CAFTA. El secretario de Estado, Marco Rubio dijo que Estados Unidos revisaría la relación con Nicaragua dentro del CAFTA, porque consideran que una dictadura no deben beneficiarse de ventajas comerciales. Y por el otro lado, hay una investigación que se inició de la Oficina de Comercio de Estados Unidos bajo el Gobierno de Joe Biden en relación a violaciones de Nicaragua a diferentes aspectos del Tratado. ¿Esa investigación está engavetada, o está en proceso?
Me comuniqué con la Oficina del Representante Comercial y dice que (la investigación) sigue el trámite regular. Cuando se dieron las audiencias en enero de 2025, se dijo de que la Oficina del Representante Comercial se iba a tomar por lo menos la mitad del año y acaso el año entero para llevarle a una resolución al presidente.
La información que tengo es que siguen las investigaciones y que no ha sido engavetado. No creo que sea la prioridad número uno, pero definitivamente es un proceso que no ha sido descartado, así que esa posibilidad se puede dar.
Y tenemos que recordar de que la discrecionalidad del presidente de Estados Unidos en la determinación de políticas comerciales en asuntos de Seguridad Nacional, la sigue teniendo y la va a implementar. La está implementando con elementos de política exterior mezclada con temas arancelarios, que si es lo correcto o no, es tema de otra discusión, pero eso está ocurriendo.
Si de repente, en adición al 18% hay consideraciones de que en Nicaragua, Daniel Ortega, con su alianza con Rusia, Irán, Corea del Norte, representa, a menos de dos horas de vuelo en Estados Unidos, una amenaza a la Seguridad Nacional, podría invocar la Ley de Comercio y clavar aranceles adicionales. Eso vendría siendo el equivalente a una expulsión del CAFTA sin necesidad de pasar por el trámite legal de la aprobación de los Congresos, porque en la práctica un arancel así de diferenciado, pero muchísimo más alto, te saca de competitividad. Ese riesgo está sobre la mesa y se traduciría en menores salarios, en más desempleo, en menores inversiones.
Lo estamos viendo también en un anuncio de una Cumbre comercial (promovida por EE. UU.) en Panamá, donde Nicaragua ni siquiera es mencionada. Van a ir representantes de Belice, una economía muy pequeña, y el resto de países centroamericanos, Panamá, que es la sede del evento, y de Nicaragua no se habla absolutamente nada.
Esas son las consecuencias económicas de tener un régimen que violenta derechos de propiedad, que violenta las libertades públicas, que no fomenta la inversión, que no fomenta el Estado de derecho y simplemente te ignoran, estamos en un espacio muy parecido al que ha sufrido Cuba por tanto tiempo.
Esos son los costos económicos que son imposibles de medir, no vamos a poder saber de la intención de un inversionista que puede haber estado interesado en invertir en Nicaragua, pero simplemente por haber sido excluido del evento, esa inversión nunca llegó.
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Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Fundador y director de Confidencial y Esta Semana. Miembro del Consejo Rector de la Fundación Gabo. Ha sido Knight Fellow en la Universidad de Stanford (1997-1998) y profesor visitante en la Maestría de Periodismo de la Universidad de Berkeley, California (1998-1999). En mayo 2009, obtuvo el Premio a la Libertad de Expresión en Iberoamérica, de Casa América Cataluña (España). En octubre de 2010 recibió el Premio Maria Moors Cabot de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia en Nueva York. En 2021 obtuvo el Premio Ortega y Gasset por su trayectoria periodística.
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