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Régimen se “blinda” ante posibles turbulencias económicas externas

Dictadura ejecuta medidas de “autopreservación” en cuatro campos de la economía: inversiones, remesas, exportaciones y reservas internacionales

Dos ciudadanos caminan frente a la sede del Banco Central de Nicaragua (BCN) en Managua. | Foto: Tomada de la VOA

Iván Olivares

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Las decisiones en materia económica, implementadas por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en los últimos dos años, buscan “blindarse” ante posibles turbulencias externas, según tres economistas consultados por CONFIDENCIAL. Las acciones estadounidenses —incluyendo las que realizó en Venezuela— y los conflictos globales encabezan la lista de riesgos a considerar.

Una caída de las remesas, y menores captaciones de préstamos e inversión extranjera, también están en la lista de factores externos que podrían afectar el desempeño de la economía nicaragüense.

En los últimos 24 meses, el régimen ha efectuado diversos movimientos que apuntan en la dirección de prever males mayores. Si el 1 de enero de 2024 entró en vigor el congelamiento de la tasa de deslizamiento del córdoba con respecto al dólar, el 29 de octubre de 2025 se oficializó la creación de las Zonas Económicas Especiales (ZEE).

En el proceso, se ha logrado aumentar las reservas internacionales brutas. A la par, la búsqueda de recursos externos continuó de manera constante, ante el cierre de las tradicionales fuentes bilaterales y multilaterales que abastecían con dólares al país.

Si bien existe el consenso de que es normal —hasta obligatorio— que un Gobierno tome decisiones para prever los malos tiempos, los economistas consultados ven esas decisiones como una forma de autopreservación de parte del régimen para cuando lleguen esos tiempos. Lo más trágico para el conjunto de la nación, es que esos malos tiempos podrían llegar como reacción lógica a las decisiones de la dictadura que atentan contra los derechos de los ciudadanos.

A continuación se detallan las decisiones que ha tomado la dictadura en cuatro campos de la economía: inversiones, remesas, exportaciones, y reservas internacionales.

Buscando nuevas inversiones

Durante cuatro años consecutivos (entre 2021 y 2024), la Inversión Extranjera Directa (IED), neta captada por el país, logró superar —con altibajos— la barrera de los mil millones de dólares. El récord hasta ahora es precisamente el de 2024, cuando el contador marcó 1352.3 millones de dólares, superiores en 21.4% al monto de 2023, según este informe del Banco Central de Nicaragua (BCN), que detalla la evolución de la IED recibida ese año en el país.

La imagen es distinta, si ese mismo ítem se mide como porcentaje del PIB: 8.2%, 6.3% y 6.9% para los tres años mencionados. El desempeño del primer semestre de 2025 no se aparta demasiado del guion, al mostrar un acumulado de 818.7 millones, cifra ligeramente superior a la de 2022 y 2023. La cifra es 7.8% cuando se mide como porcentaje del PIB, mostrando una tendencia descendente al comparar cada primer semestre desde 2022.

Esos números podrían mejorar si el régimen logra implementar con éxito su proyecto de creación de las Zonas Económicas Especiales, aunque tal cosa es vista con escepticismo por los expertos consultados por CONFIDENCIAL.

“Nicaragua solo ha hecho cosas para repeler las inversiones”, asegura el economista Juan Sebastián Chamorro.

El desterrado líder político señala que el régimen “ha violado el Estado de derecho, y obviado el cumplimiento de los contratos. Se ha peleado con Estados Unidos, que era el principal inversionista y principal destino de las exportaciones”, lo que afecta a quien quiera invertir en Nicaragua para exportar.

“Realmente, han hecho todo para no atraer inversiones”, sentencia.

Chamorro duda que un inversionista se sienta muy motivado a arriesgar su dinero en Nicaragua, al ver que a nuestro país se le impusieron aranceles más altos que al resto de Centroamérica. También, al confirmar que eso podría empeorar en cualquier momento, producto de la investigación de la Autoridad Comercial de Estados Unidos, y por los citados nuevos aranceles para quienes hagan negocios con la nación persa.

“¿Para qué vas a invertir en Nicaragua si lo podés hacer en Honduras, donde el presidente electo fue recibido por Marco Rubio, o en Costa Rica, que es un país estable, o en El Salvador que tiene estabilidad? No veo razones, más allá de una ganancia económica que ya está comprometida”, por causa de los aranceles, razona el experto.

Crecimiento de remesas está en duda

Atraer nuevas inversiones y nuevas donaciones y préstamos es clave para el régimen, que ha visto cómo las viejas fuentes le daban la espalda como reacción a su decisión de quedarse en el poder con base en la fuerza, y no en la legitimidad. El problema es que el turismo no está teniendo los resultados deseados, y que el crecimiento de las remesas está en entredicho. Al menos para 2026.

Exportar gente, ha sido un negocio redondo para la dictadura. La salida de más de 850 000 nicaragüenses en los últimos ocho años, se ha saldado con el ingreso de más de 21 440 millones de dólares tan solo en los primeros cinco años de la presente década, a los que podrían sumarse más de 12 000 millones solo entre 2026 y 2027.

Un cálculo elaborado por el politólogo Manuel Orozco ante el silencio que guarda el BCN sobre el tema, indica que las remesas podrían haber crecido 17.6% en 2025, para sumar un acumulado de 6167.1 millones de dólares, pero pone en entredicho que en 2026 pueda verse un crecimiento porcentual similar.

“Las remesas mantienen viva la economía del régimen, y las remesas seguirán llegando”, asegura Javier, un economista que pidió el anonimato. Basa su pronóstico en el comportamiento de la economía estadounidense, a la que le calcula un crecimiento de 2.0% a 2.5% en 2025, “a pesar que el desempleo está subiendo un poco”, concede.

Si bien no descarta que las deportaciones pueden tener cierto impacto en el envío de remesas al país, cuenta con que el número de los nicaragüenses que pudieran ser enviados de regreso a Nicaragua, no sea alto porcentualmente hablando. Si es así, el flujo de billetes verdes se mantendría alto… aunque ya no creciera tanto.

Actividad diaria en Puerto Corinto
Movimiento de cargamentos en el Puerto de Corinto, principal salida de las exportaciones de Nicaragua. // Foto: Tomada de la EPN

Exportaciones: la dificultad para encontrar nuevos clientes

Uno de los pilares de la estrategia de captación de divisas es el comercio internacional. Las exportaciones, en particular, tuvieron un buen desempeño en el acumulado al tercer trimestre de 2025, que es el dato más reciente que ha publicado el BCN. Si bien las de zona franca mostraban un crecimiento pírrico (1.6%), el crecimiento explosivo de las mercancías (27.6%, gracias al oro, el café y la carne), permitieron un crecimiento de 15.8% con respecto al mismo periodo de 2024.

Desde el punto de vista económico, las ZEE tienen un doble objetivo: además de atraer inversión extranjera, también se pretende que sirvan para encontrar nuevos mercados a los cuales exportar la producción nacional. En especial, si el Gobierno estadounidense decide reducir o eliminar las ventajas arancelarias ofrecidas a Nicaragua en el marco del acuerdo comercial conocido como CAFTA-DR.

Héctor, un economista que pidió no publicar su nombre, señala que las medidas que ha estado implementando el régimen tienen “tres problemas fundamentales”. El primero de ellos es el intento de reorientar el mercado externo. Argumenta que conquistar nichos de mercado en otros países requeriría un mínimo de dos a cuatro años, dependiendo del producto. Los otros dos problemas son el acceso a fondos externos más baratos, y garantizar la estabilidad de los precios internos.

“Son tres temas estructuralmente débiles en un sentido relativo, que no resistirían otro embate de Trump”, sostiene en referencia a las amenazas del presidente del Gobierno de Estados Unidos, que ya impuso al país un arancel de 18%, y amenaza con sumar nuevos aranceles a partir del 1 de enero de 2027.

Eso afectaría las exportaciones hacia ese país, que significan más del 35% de los ingresos por ese rubro, comenta.

Héctor añade que aplicar otras medidas punitivas podría generar un nuevo marco de restricciones. Una de esas “otras medidas”, es la decisión de imponer un arancel adicional del 25%, a los países que tienen relaciones con Irán, lo que “vuelve a complicar el tema de los aranceles”, explica Chamorro. Ese escollo arancelario afecta al sector exportador, y a todo el empleo que generan las empresas que conforman la cadena productiva, pero no solo a ellos. También a los inversionistas potenciales.

Meta: fortalecer al córdoba

Congelar el deslizamiento del córdoba con respecto al dólar estadounidense, es una medida que se fundamenta en la necesidad de fortalecer la moneda nacional. También, ofrecer un alivio al Tesoro, porque ya no tendrá que desembolsar una cantidad cada vez mayor de córdobas para comprar dólares para pagar sus deudas establecidas en esa divisa. A la larga, eso debería ayudar a la estabilidad del país, al menos desde el punto de vista monetario.

La disponibilidad de dólares en el mercado marca de forma directa la fortaleza del córdoba y con ello, su credibilidad. Una moneda nacional estable y confiable, es determinante para la buena marcha de la economía. Si se debilitan los ingresos por exportaciones, remesas, e inversión extranjera, el córdoba se debilita. Si eso sucede, “habría que retomar la devaluación de la moneda”, advierte Héctor. Y devaluar la moneda impulsa la inflación.

En su estado actual, las reservas internacionales siguen marcando récord tras récord: entre 2023 y 2025 crecieron casi 2878 millones de dólares (52.8%), al pasar de 5447.0 a 8324.8 millones.

El problema es que varias de las fuentes que permiten acumular más reservas, están haciendo agua. “Las reservas internacionales están en niveles altos, no por política, sino como resultado de las remesas familiares, que representan cerca del 30% del PIB. No es algo que ellos tengan por diseño, sino que es resultado de la política de expulsar gente”, reclama Chamorro.

“El país tiene estabilidad y reservas suficiente para ayudar a sortear los problemas, o resistir el ímpetu de nuevas sanciones por este año y el próximo”, asegura Héctor. Detalla que ese nivel de reservas equivale, más o menos, a 3.4 veces la base monetaria, “lo que es una medida estándar a nivel internacional”, y permitiría resistir uno a dos años, si el país sufriera un embate fuerte en materia económica.

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Iván Olivares

Iván Olivares

Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.

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