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Luz Mely Reyes y Carolina Jiménez: Venezolanos demandan una transición democrática, sin presos políticos, elecciones libres y justicia sin impunidad
De izq. a der. el ministro del Poder Popular para la Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino; el ministro del Interior, Diosdado Cabello; la presidenta interina, Delcy Rodríguez; y el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, el 5 de enero de 2026. //Foto: Efe
Una semana después de la intervención militar de Estados Unidos que desembocó en el secuestro del dictador Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, y el nombramiento como presidenta interina de la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, Venezuela se mueve entre el alivio, por la caída de Maduro, y el temor por la permanencia de la dictadura chavista en el poder, ahora tutelado por el presidente Donald Trump bajo un estado de “conmoción interior”, sin que exista una clara hoja de ruta hacia una transición democrática.
En el programa Esta Semana, que se transmite el domingo 11 de enero a las 8:00 p. m. en el canal de YouTube de CONFIDENCIAL, debido a la censura televisiva en Nicaragua, conversamos con la defensora de derechos humanos, Carolina Jiménez, presidenta de Washington Office for Latin America (WOLA) y la periodista Luz Mely Reyes, directora del medio independiente Efecto Cocuyo, sobre elfuturo de Venezuela, bajo el control de la Administración Trump.
Hablaron del temor que se vive bajo el estado de “conmoción interior”, que el presidente electo Edmundo González, ganador de las elecciones del 28 de julio de 2024, ha sido descartado por Donald Trump, y aún no hay una fecha para celebrar elecciones libres, ni un proyecto de justicia sin impunidad, pero “hay esperanza que dé pie a una transición democrática, no es lo que estamos viendo en este momento, pero existe en este contexto una situación verdaderamente diferente a la que había el 3 de enero”.
¿Qué está pasando en Venezuela una semana después del operativo militar de Estados Unidos que desembocó en la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores?, Esas imágenes de Maduro encarcelado generaron mucha alegría en Venezuela, y en la diáspora venezolana, ¿cómo recibieron los venezolanos la noticia de que Donald Trump decidió imponer a la presidenta interina, Delcy Rodríguez, como un gobierno tutelado para Estados Unidos? ¿Ha sido una sorpresa para el pueblo de Venezuela?
Luz Mely Reyes, directora de Efecto Cocuyo. Totalmente, ha sido una sorpresa, se pasó de la alegría que expresaron muchos a este estupor por esa decisión que toma Donald Trump. Y en este momento, después que ha pasado una semana y que todo se sigue moviendo, hay una expectativa de ver si esa tutela de Trump en términos económicos va a funcionar, si va a haber algo de estabilidad económica en el país. Y lamentándolo mucho, la discusión sobre la construcción de un camino para la democracia, no solamente un cambio en la cabeza de la dictadura, pues esa discusión todavía no ha encontrado espacio en distintos sectores de la sociedad venezolana.
¿Qué ambiente se respira hoy en Venezuela? ¿Hay alegría y esperanza, o miedo e incertidumbre? ¿Quién domina las calles en este momento?
Carolina Jiménez, directora de WOLA. Se respiran todos esos sentimientos que describiste. Hay un país aliviado de ver que Nicolás Maduro, el hombre fuerte del Gobierno, o al menos su cara más visible al ser el presidente de facto, en un proceso judicial en Estados Unidos. Eso generó en un inicio sorpresa, pero también alivio y alegría en la diáspora. Pero rápidamente pasó a ser un sentimiento de incertidumbre, sobre todo cuando se vio que el poder pasaba a manos de los hermanos Rodríguez y que no necesariamente hay un proceso real de transición, lo que estamos viendo es una transición, sin transición (democrática).
Hay miedo, al minuto que esas bombas cayeron en Caracas y en otros lugares de Venezuela, el Gobierno respondió emitiendo un decreto de “conmoción interior” que es una especie de estado de excepción bastante represivo, que implica que cualquier persona en Venezuela puede ser detenida por manifestarse a favor del cambio de Gobierno, y ya hemos sabido de al menos dos personas, adultos mayores que fueron detenidos en el estado Mérida, al occidente del país, por haber públicamente expresado su alegría por la captura de Nicolás Maduro.
También hay esperanza, sobre todo para los familiares de las víctimas, que poco a poco han visto que han sido excarceladas algunas personas detenidas por motivos políticos. Hay esperanza de que sean excarceladas muchas más, en un país con más de mil personas presas políticas. Y hay esperanza de que de pie a una transición democrática, no es lo que estamos viendo en este momento, pero existe en este contexto una situación verdaderamente diferente a la que había el 3 de enero.
¿Quién es Delcy Rodríguez, la vicepresidenta de Nicolás Maduro, que ahora es la presidenta interina?. Algunos medios la describen como una persona ideológica y además partidaria del chavismo, pero también pragmática.
Luz Mely Reyes. Es todo eso que estás diciendo. Aunque es de izquierda muy firme porque viene no solo de familia, sino que esa era su práctica, no viene de esa primera camada del chavismo. Tuvo una pasantía durante el gobierno de (Hugo) Chávez, pero se integró más cuando muere Hugo Chávez. Ha sido catalogada desde fuera como una persona pragmática y una persona moderada. Puedo decir que lo de pragmática sí, moderada no lo es en absoluto.
Ciertamente, siempre junto a su hermano Jorge Rodríguez, quien es el artífice de muchas de las operaciones de negociación, pero también de interrelación con Estados Unidos y es presidente de la Asamblea Nacional. Ellos dos siempre han estado más dispuestos a negociar en los temas de excarcelaciones y presos políticos en todo lo demás. Delcy Rodríguez es una persona cuyo desempeño ha sido muy comprometido con la causa de Nicolás Maduro.
Además de Delcy, en la Presidencia, y Jorge Rodríguez, en la Asamblea Legislativa, el general Vladimir Padrino, sigue jefe del Ejército, y Diosdado Cabello, al frente del Ministerio del Interior. Las estructuras de poder del madurismo están intactas. ¿Cómo se supone que se va a desmontar la dictadura de Nicolás Maduro?
Carolina Jiménez. Esta pregunta se la han hecho muchísimas veces al gobierno de Estados Unidos y lo más cercano a un plan de transición que tenemos en este momento es la declaración que dio el Secretario de Estado cuando dijo que era un plan en tres fases: estabilización, recuperación y transición. Estabilización, se supone que es lo que estamos viendo en este momento, que implicaba salir de Maduro y tener un gobierno con otras autoridades. Dice (Marco) Rubio que es estabilización, porque si se hubiesen quitado a estas autoridades, hubiese habido respuestas violentas de parte de actores que no hubiesen aceptado autoridades distintas. Pero eso no quiere que Estados Unidos deba dejar de influir para que se comience a dar apertura política en este nuevo esquema de gobierno, a figuras importantes de la oposición. Hasta el momento nada de eso se ha dicho.
María Corina Machado viene a Washington D. C. a hablar con el presidente Trump, todavía hay que ver. Pedro Sánchez, presidente de España, dijo que está dispuesto a mediar entre la oposición y el gobierno de facto de Delcy Rodríguez, junto con Lula, Sheinbaum, Petro. Se están moviendo las fichas para que, esperemos, esa fase de estabilización dé lugar a una apertura democrática
La segunda fase de recuperación económica realmente es de las cosas que más interesan a Estados Unidos, porque no ha escondido el presidente Trump su interés en que las compañías de petróleo norteamericanas tengan el control del mercado petrolero venezolano.
Y de último está la transición, que fue lo que dijo Rubio. Pero tampoco sabemos con claridad en qué consistiría esa transición. Va a ser importante que Estados Unidos comprenda, uno, que no deben ser acciones unilaterales, deberían estar acompañadas de otros países de la región; dos, que no puede hacerse ninguna de estas fases sin la presencia de actores democráticos de la sociedad civil en Venezuela; y tres, que tienen que haber planes claros y con plazos definidos.
Si estamos hablando que la fase tres, que igual todas estas fases están interconectadas, es para dentro de seis, siete, ocho años, esto sería, al menos en materia de transición democrática, un plan condenado a fracasar.
Trump ha hablado mucho del tema del petróleo, como si fuera una panacea vender a precio de mercado el petróleo venezolano para reinyectarlo a la economía nacional. Pero cuando uno escucha a los expertos en petróleo, en desarrollo económico, dicen que esto solo se puede lograr a largo plazo como resultado de la construcción de instituciones de desarrollo que permitan inversiones a largo plazo en el petróleo.
Luz Mely Reyes. Los economistas tienen una mirada fuerte sobre los macroindicadores, pero yo creo que si llegase a ingresar a Venezuela, no se sabe a través de qué mecanismo, una inyección de recursos económicos, eso va a tener un impacto inmediato en mejoras pequeñas de la vida cotidiana. Que la gente en su vida cotidiana pueda tener algún tipo de mejoras en el ingreso, un plan muy rápido que reactive la economía, no a nivel intensivo como es con el petróleo, sino a nivel más masivo y redistribuyendo esa renta que además es el modelo venezolano, es un modelo rentista. Eso puede tener un impacto inmediato en mejoras pequeñas, pero que van a ser muy valoradas por la población.
Hablaste de la expectativa de las víctimas. Todavía falta la liberación de todos los presos políticos, a la hora que grabamos este programa todavía son muy pocos los que han sido liberados. Y también mencionaste que Maduro va a ser juzgado en una corte por narcoterrorismo. Pero, la justicia internacional reclamaba a Maduro por crímenes de lesa humanidad y hay procesos de investigación abiertos sobre otros miembros de la cúpula del régimen. ¿Habrá justicia en Venezuela?
Carolina Jiménez. Si no hay justicia, no hay transición. Sería muy difícil tener un proceso de transición en Venezuela si las víctimas, que son miles, no sienten que han sido reparadas en su dignidad.
Venezuela tiene la única investigación abierta ante la Corte Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad. Es un indicador que expresa la magnitud de los crímenes que el Estado venezolano ha cometido contra su población. Estamos ante una sociedad que tiene dolores profundos, si no se repara a esas víctimas en cuanto a su integridad y en cuanto a la dignidad que les ha sido violada, es muy difícil que pueda haber un proceso de transición real.
¿Cómo esa justicia debe lucir para los venezolanos? ¿Cómo se debe construir? Es un debate abierto, porque sí necesitamos justicia, pero también necesitamos transición democrática, necesitamos cambio de gobierno, probablemente incluir a figuras del chavismo dentro de gobiernos de transición.
Esto no quiere decir que tenga que haber impunidad, tenemos que construir nuestro propio proceso de justicia, no podemos aceptar una carta blanca de impunidad. Hay que construir un sistema integral de justicia transicional en Venezuela y hay que asegurarnos que una transición no se convierta simplemente en un contexto de impunidad.
¿Qué papel tiene en este proceso, y no sé si tiene alguno en el plan de Estados Unidos, el presidente electo, Edmundo González Urrutia?. Ganó las elecciones del 28 de julio del 2024 con más del 67% de los votos y encarna la legitimidad de esa elección.
Luz Mely Reyes. De parte del gobierno de Donald Trump no tiene ningún rol. De hecho, se insinuó sobre el proceso electoral, cuando se habla de hacer la ruta para la transición democrática, que todo termina en una nueva elección y que ese gobierno de transición real, no este, no pareciese que estuviese comandado por Edmundo González Urrutia.
Sin embargo, creo que el rol que él está cumpliendo en este momento junto a María Corina Machado, tiene que ver con otro actor de la esfera mundial como es la Unión Europea. La Unión Europea, así como tuvo que intervenir cuando Donald Trump desestimó al presidente Zelenski, también ha declarado que se debe construir la transición democrática en Venezuela. Allí es donde puede jugar un gran rol Edmundo González Urrutia, que además, prácticamente a horas de haberse producido la defenestración de Maduro, lanzó el hilillo por donde se podía ir transitando, que es la liberación de los presos políticos.
En este momento en Venezuela ¿hay libertad de reunión, hay libertad de movilización? La gente puede salir a manifestarse y celebrar la salida de Maduro o a demandar un cambio?. O el país está bajo una especie de estado policial.
Luz Mely Reyes. El decreto de conmoción interior reduce las posibilidades de que las disidencias o los grupos que no apoyan a la dictadura puedan salir a manifestarse. ¿Qué grupos han salido a movilizarse? Pues los que siempre han sido amparados por ellos, que además lo hacen bajo la protección de las Fuerzas Armadas, de los organismos policiales y de los grupos paramilitares. Recientemente, cuando se instaló la nueva Asamblea Nacional, que no tiene nada que ver con el cambio de gobierno, sino que fue electa en mayo del año pasado, uno de los diputados tenía una remera (camiseta) que decía Libertad para los presos políticos, pues esa persona fue agredida dentro del propio Parlamento.
Carolina Jiménez. Ese día en que se instauró la nueva Asamblea Nacional, se produjo la detención de 14 periodistas y trabajadores de la prensa y la deportación de un periodista extranjero. ¿Cuál era su delito? Informar. Afortunadamente fueron liberados posteriormente, pero fue una muy mala señal.
Lo que ocurrió en Venezuela lo conocemos por la cobertura de la prensa venezolana en el terreno, también la prensa internacional, pero ¿los medios independientes en Venezuela como Efecto Cocuyo y otros medios de comunicación están bloqueados por el régimen, se mantiene el bloqueo digital o puede la gente acceder a ellos?
Luz Mely Reyes. Se mantiene el bloqueo digital, se mantiene el acoso legal, se mantiene la estigmatización, se mantiene la vigilancia. Recientemente pudieron asistir varios periodistas de medios independientes a la sede de la Policía Política, donde están 65 presos políticos y vimos como un avance que estos periodistas pudieron estar allí atentos a ver lo que ocurría, fue un pequeño avance. Sin embargo, en la ciudad de Cúcuta se ha convertido como en la ciudad dormitorio de decenas de periodistas internacionales que están buscando entrar a Venezuela y no los dejan entrar. A los únicos que no dejan entrar es a los periodistas.
Esta visión de controlar la información la siguen teniendo sobre los medios venezolanos independientes, los periodistas como medida de seguridad no pueden firmar las notas y tampoco pueden salir en público a dar la cara haciendo algún tipo de cobertura crítica, sin dar la cara lo están haciendo, pero quienes estamos en exilio, estamos siendo apoyados por los periodistas que están en el terreno.
¿Qué podemos esperar en la próxima semana, para ustedes? ¿Cuáles son los hechos o las señales más importantes que pueden indicar que esto se mueve en una dirección a una transición democrática o no?
Luz Mely Reyes. Todavía no se mueve a una transición democrática y no creo que en una semana eso vaya a ocurrir. Se mueve hacia una estabilización del régimen y eso implica las reuniones en Colombia con el presidente Petro, las reuniones con miembros del Departamento de Estado, ya hay una delegación de diplomáticos estadounidenses en Venezuela y seguramente algo que va a seguir ocurriendo es la excarcelación de los presos políticos. Lo que sucede es que en Venezuela hay más de 800 presos políticos, incluso el número ha ido aumentando porque mucha gente no había hecho la denuncia por temor. Y ahora que empezó todo este movimiento, pues han acudido a las organizaciones de defensa de derechos humanos. Entonces lo primero que se va a ver es eso. En esa búsqueda de estabilización es muy posible que el régimen intente apelar a este mantra de unidad, van a intentar traer de vuelta a personas que fueron emblemáticas del chavismo que pasaron a la disidencia pero que nunca abjuraron del chavismo, sino de Nicolás Maduro. Entonces, estratégicamente a ellos les va a convenir eso para mantener la calma en la Fuerza Armada, pero también para tener un acercamiento con las bases del chavismo.
María Corina Machado se va a ver con Donald Trump la próxima semana. ¿Hay alguna expectativa de que eso tenga alguna incidencia, o es solamente un encuentro protocolar de Trump con la Premio Nobel de la Paz?
Carolina Jiménez. Trump es uno de los líderes más impredecibles de la historia política de Estados Unidos. Una de las cosas que uno va aprendiendo a lo largo del camino, trabajando en temas de democracia y derechos humanos con su presencia, es que él cambia bastante según sus instintos, porque es un hombre de negocios y se mueve a través de esa manera. Fue muy interesante ver como hablaba tremendamente mal de Brasil y la política brasileña y un buen día en las Naciones Unidas alabó a Lula da Silva y el resto es historia. Supongo que Bolsonaro debe estar rogando porque cambie de opinión, porque hoy en día son amigos Lula y Trump.
Y ahora Petro
Carolina Jiménez. Y ahora es amigo de Petro. Entonces, el carácter de Trump a veces define mucho hacia dónde va su política exterior. Hay que tomar en cuenta que este es un año electoral en Estados Unidos, hay diferentes versiones en las encuestas, en general los americanos ven con buenos ojos la salida de Nicolás Maduro, pero no necesariamente hay mucho apoyo a la acción militar como tal.
Para Trump va a ser muy importante una Venezuela estable, porque una Venezuela que requiera de mucha inversión por parte de Estados Unidos no va a ser bien vista por su base, y esa va a ser en última instancia su principal cálculo político, sobre todo frente a unas elecciones a nivel interno que son muy importantes para él porque si pierde o no su partido, al menos la Cámara baja en el Congreso, todo parecería indicar que puede perderlo todo.
Todos vamos a tener los ojos pegados a las pantallas el día que finalmente se reúna con María Corina Machado, porque más allá de que ella lo alabe en público y de lo que vemos que dice Trump, esa es una relación tremendamente compleja. Entonces, cómo se desarrolle esa reunión y qué consecuencias tenga puede también determinar cambios en lo que sucede en Venezuela hoy en día.
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Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Fundador y director de Confidencial y Esta Semana. Miembro del Consejo Rector de la Fundación Gabo. Ha sido Knight Fellow en la Universidad de Stanford (1997-1998) y profesor visitante en la Maestría de Periodismo de la Universidad de Berkeley, California (1998-1999). En mayo 2009, obtuvo el Premio a la Libertad de Expresión en Iberoamérica, de Casa América Cataluña (España). En octubre de 2010 recibió el Premio Maria Moors Cabot de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia en Nueva York. En 2021 obtuvo el Premio Ortega y Gasset por su trayectoria periodística.
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