Ortega y Murillo mantienen millonarios gastos para fallido proyecto canalero
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La Administración Trump afirma que Nicaragua “es peligroso para viajar”, pero cancela el TPS bajo el argumento de que el país “es líder en turismo”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una reunión en la Casa Blanca, el 7 de abril de 2025. // Foto: EFE/Yuri Gripas
A finales de junio de 2025 el Departamento de Estado de EE. UU. advirtió a sus ciudadanos que Nicaragua es un país “peligroso para viajar”; sin embargo, dos semanas después, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) canceló el Estatus de Protección Temporal (TPS) bajo el argumento de que Nicaragua es “líder en turismo, ecoturismo, agricultura y energía renovable”. Una incoherencia que ha generado “tristeza” y “confusión” en la diáspora nicaragüense en Estados Unidos.
La fecha oficial de terminación del TPS para los nicaragüenses será el 8 de septiembre de 2025, según una notificación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), publicada en el Registro Federal el martes 8 de julio.
Los nicaragüenses con TPS tienen un plazo de 60 días —desde el 8 de julio— para regularizar su situación migratoria o abandonar Estados Unidos. Sin embargo, varias organizaciones y ciudadanos en Estados Unidos presentaron una demanda ante el Tribunal Federal del Distrito Norte de California, para revertir la cancelación del TPS para nicaragüenses, hondureños y nepalíes, por lo que falta saber la decisión del judicial.
La justificación del DHS para cancelar el TPS contradice también el hecho de que, desde diciembre de 2024, Nicaragua se encuentra en el nivel 3 de advertencia de viaje —en una escala donde 4 es el nivel más alto—. Esto significa que el Departamento de Estado recomienda “no viajar” al país porque se encuentra “bajo un sistema autoritario” y existe el riesgo de una detención injusta y la “aplicación arbitraria” de las leyes.
Además, el secretario de Estado, Marco Rubio, en su primera gira diplomática por Centroamérica, en febrero de 2025, denunció la instauración de una “dinastía familiar” en Nicaragua. País que acusó de ser “enemigo de la humanidad” junto con Cuba y Venezuela. Este discurso y la advertencia de viaje, están totalmente opuestos al argumento del DHS.
Damaris Rostán, activista y miembro de la diáspora nicaragüense, expresó su “tristeza” y “confusión” por los argumentos del DHS, ya que los nicaragüenses “estamos claros de que no es así, que obviamente tienen información incorrecta en la Casa Blanca”.
Rostrán señaló que al DHS se le olvidó mencionar dentro de sus argumentos “que en Nicaragua no tenemos un Estado, que en Nicaragua no tenemos libertades básicas, individuales y derechos humanos que gozaría cualquier persona viviendo en un país como ellos lo describieron”.
El nicaragüense Manuel Orozco, director del programa de Migración, Remesas y Desarrollo de Diálogo Interamericano, calificó de “torpeza” el argumento del DHS para defender la cancelación del TPS, aunque resaltó que “la justificación, en sí, tiene un peso menos. La decisión es la que tiene la fuerza de terminar con el programa”.
“Hay una torpeza en el procedimiento de cómo justificar la razón de ser de eso. Lo mismo se ha visto en otras instancias, por ejemplo, el impuesto de 1% de las remesas no tenía ninguna justificante, pero internamente se filtraron memos que decían que el propósito era limitar la migración, aunque en público decían que era una cuestión de un trabajo justo, de imponer tributos a ciertos grupos con estatus irregular”, subrayó Orozco en una entrevista con el programa Esta Semana que se transmitirá el domingo 13 de julio de 2025 a las 8:00 p. m., a través del canal de YouTube de CONFIDENCIAL.
Para Rostrán, lo más “desolador” es la “relación clara que ahora tiene la dictadura Ortega-Murillo con la Casa Blanca, con la Administración Trump”.
Para los nicaragüenses que han vivido en Estados Unidos por años, esto es “una de las cosas más difíciles y más duras”, comentó.
La activista lamentó que el Gobierno de Donald Trump actúe como “aliado” de la dictadura de Nicaragua. “Hay que decirlo con todas las letras, la Casa Blanca es aliado de los dictadores Ortega y Murillo”, remarcó.
Orozco sostuvo que Nicaragua, en el tema migratorio, “es un país más”, por lo que no tiene ningún trato preferencial.
Explicó que la Administración Trump carece de “una agenda de política exterior bien definida”, y que solo maneja “cuatro prioridades”:
El investigador comentó que las deportaciones a Nicaragua, no significan que “ya no quieren que Nicaragua sea presionada”, aunque reconoció que “hay contradicciones entre las dos acciones. Por un lado, un silencio y, por otro, una deportación a un país peligroso”.
Orozco indicó que, en ese sentido, la comunidad nicaragüense en Estados Unidos “necesita movilizarse e interactuar con el Ejecutivo y Legislativo, para trabajar en una respuesta más proporcional a la situación”.
Aseguró que “Nicaragua sigue en el radar de la política exterior de Estados Unidos” y “está dentro de una lista de países a los que se les va a presionar” más adelante.
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Periodista y editor en CONFIDENCIAL. Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Centroamericana (UCA). Máster de la Escuela de Periodismo de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) - El País. Finalista del Premio Latinoamericano de Periodismo de Investigación “Javier Valdez” del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS).
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