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Policía se toma la sede de la Liga de Béisbol Profesional de Nicaragua

Los hijos de Ortega y Murillo aprovechan la captura de Bayardo Arce para controlar la Liga, que estaba presidida por su hijo, Pancasán Arce

estadio béisbol Nicaragua

Vista del Estadio Nacional de Béisbol Soberanía. Foto: Tomada de redes sociales

Iván Olivares

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Agentes de la Policía Nacional llegaron el 14 de agosto de 2025, hasta las oficinas de la Liga de Béisbol Profesional de Nicaragua, ubicada en el edificio Compostela, en Los Robles, en Managua, y se llevaron los archivos, las chequeras, recibos y comprobantes. Luego de sustraer todos los documentos, cerraron la oficina y dejaron a dos uniformados resguardándola, para asegurarse que nadie entre. Ni siquiera el personal administrativo.

De esta forma, el control de la Liga de béisbol pasa de la familia de Bayardo Arce, preso desde el 30 de julio de 2025, a la familia Ortega.

La pequeña liga nicaragüense (de cuatro o cinco equipos profesionales), ocupa el lugar número 16 en el ránking mundial de ese deporte, y el noveno en el continente americano. Concebida como un negocio privado, el pequeño mercado publicitario del país es aún insuficiente para hacer que sea rentable. Sin embargo, eso no ha impedido que la familia Ortega-Murillo mostrara su interés por asumir el control de la liga.

En abril de 2018, la junta directiva de la Liga de Béisbol Profesional de Nicaragua votaba para elegir a su nuevo presidente. El electo fue Pancasán Arce, hijo del presidente saliente, Bayardo Arce, que ocupó el cargo durante nueve años y nueve elecciones consecutivas.

“Pancasán llegó a presidir la liga, porque su papá lo colocó ahí. Primero como gerente. Después como presidente, y a partir de ahí, él quedó manejando todo. Su papá fue el que lo apadrinó para llegar hasta donde él está”, aseguró el periodista Ariel Tábora, director de Mundo Deportivo Nicaragua.

La detención del último comandante que se quedó a la par de Ortega, cambió todo para todos los que estaban en su órbita empresarial.

“Desde hace tiempo, el régimen quería tener el control de la Liga, así que aprovecharon el arresto de Bayardo, para arremeter contra quien lo sustituyó, que fue su hijo Pancasán Arce. La acción contra la Liga es también una acción contra Pancasán, por ser hijo de Bayardo”, dijo una fuente del entorno de ambos dirigentes deportivos.

“La Liga de Béisbol Profesional es una organización privada, y por consiguiente ellos eligen a sus directivos, que surgen de entre los representantes de los equipos mismos. Quien está a la cabeza, quien toma las decisiones es Pancasán Arce, el hijo de Bayardo Arce”, resumió el periodista.

Poseer un equipo de béisbol profesional en las actuales condiciones económicas y publicitarias de Nicaragua, es una operación que conlleva pérdidas contables, más que todo. Por eso, Tábora cree que el intangible que permite balancear la hoja de resultados, es el elemento proyección política.

“El béisbol no es rentable en Nicaragua, y no genera dinero para los equipos. Eso me genera dudas: ¿lo hacen por recreación, o por alguna otra razón? Creo que sostienen los equipos para mantener a la gente distraída. Como para vender normalidad, y es en esa línea que se enmarca la decisión de contratar a Dusty Baker: para tratar de distraer la atención. Es distracción puramente, pero que genere dinero: no. Eso no ocurre”, comentó el comunicador.

Tábora recuerda que, a pesar de la popularidad de la marca ‘Indios del Bóer’, el dueño del equipo, Bayardo Arce, había manifestado en varias ocasiones su interés en venderlo, por su alto costo. “Él decía que mantener al equipo le costaba como 200 000 dólares, por los 2 a 3 meses que dura el campeonato”, rememoró.

Aunque su intención era vender el equipo, “después se conoció que más bien lo entregó porque le generaba demasiados gastos”, dice Tábora, pero esa entrega fue mucho más que una simple cesión. Recuerda que algunos de los hijos de Ortega son los que están manejando el área del deporte. “Ellos presionaron a Bayardo hasta más no poder para que entregara al equipo Indios del Bóer, como parte de una estrategia para asumir el control total del deporte en el país”, aseguró.

El primer paso, fue quitarle el equipo Bóer que juega en primera división, conocida en Nicaragua como ‘el Pomares’. Después, en 2024, Arce entregó el Bóer de la liga profesional, o sea, lo que se conoce como la Corporación Bóer.

“Esa la manejan a través de sus testaferros, el más conocido de los cuales es el señor Chema (José María) Enríquez”. La presunción del entorno deportivo es que la nueva administración (en el papel, Pancasán Arce sigue siendo el presidente de la Liga), buscarán alguna forma grandilocuente para justificar la toma de la Liga. La contratación del exmanager de Grandes Ligas, Dusty Baker, para dirigir a la selección nacional, parece ser un primer paso en esa dirección.

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Iván Olivares

Iván Olivares

Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.

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