Ortega y Murillo mantienen millonarios gastos para fallido proyecto canalero
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Golpe al centro de oficinas corporativas, ubicado en Camino de Oriente, es el último acto de Ortega y Murillo contra el exasesor económico presidencial
Vista del centro de negocios Kakaú, en Managua. Foto: Tomada de Internet
La dictadura sigue desmantelando los negocios vinculados a su antiguo asesor presidencial en Asuntos Económicos, Bayardo Arce, encarcelado en julio de 2025. Esta vez, el blanco fue el Centro de Negocios Kakaú, ubicado en Camino de Oriente, cuyas cuentas bancarias fueron cerradas, imposibilitando de facto sus operaciones en Nicaragua.
El edificio de oficinas, construido en los terrenos de Editorial El Amanecer y el antiguo Diario Barricada, pertenece a la compañía Complejos Inmobiliarios de Mesoamérica (CIMA), propiedad entre otros, de la constructora Lacayo Fiallos. Aunque su nombre no figura por ningún lado, Arce es otro de sus dueños, representado por su asistente ejecutivo, Ricardo Bonilla, que fue detenido unos días antes que Arce.
A partir del momento en que fue arrestado, el régimen comenzó a atacar los intereses económicos de Arce, entre ellos Agricorp -donde su esposa posee una participación minoritaria- así como las oficinas de la Liga de Béisbol Profesional, en las que trabajaba su hijo, Pancasán Arce.
“El jueves (20 de noviembre de 2025) supimos que habían ordenado cerrar las cuentas de la empresa sin decirle nada a nadie”, dijo a CONFIDENCIAL un profesional que trabaja en una de las oficinas del edificio del Centro Kakaú.. Relató que cinco días después, nadie conoce las razones que justifican este proceder.
Como resultado del cierre de cuentas bancarias, los inquilinos no pueden pagar el alquiler de los módulos. Entre otras empresas, ahí opera Concentrix, que tiene un call center; la china Camce, que compró seis módulos, e Importaciones Payita, que compró todo el sexto piso. También hay consultorios médicos, laboratorios farmacéuticos, y una empresa reclutadora de talentos. Otros clientes son SBA Torres, que construye torres de comunicación; Explotec, que suple material para explotación en áreas mineras, y las oficinas administrativas de Mina La India.
Aunque no se ordenó su cierre fulminante, clausurar las cuentas de la empresa es casi un cierre de facto, porque no puede pagar sus cuentas de agua, electricidad, telefonía, Internet, o la planilla salarial. Los trabajadores temen que no recibirán el aguinaldo que ya debería estar próximo a ser pagado. Ni siquiera saben si les van a cancelar su salario a final de mes.
El Kakaú es un proyecto que arrancó a mediados de la década de 2010. Aunque estaba previsto que se tratara de dos torres idénticas de ocho pisos de altura cada una, al final solo construyeron una torre de diez plantas con una inversión de 13 millones de dólares. Eso incluyó la compra y preparación del terreno, diseños, permisos, etc.
“Compramos las tierras a precios irrepetibles”, confesó en ese entonces el gerente general de CIMA, Ricardo Meléndez. Eso, aunado al hecho de que durante la construcción de la primera torre se creó la infraestructura necesaria para levantar la segunda, debería haber facilitado que la segunda torre estuviera terminada entre julio y agosto de 2018, con un presupuesto de 10 millones de dólares adicionales. Ahora sabemos que eso no sucedió.
Entrevistado en el segmento ‘Cuentas Claras’ del programa de TV ‘Esta Noche’, que se transmitía por Canal 12, Meléndez explicó que si podían alquilar la segunda torre con la celeridad prevista, terminarían construyendo una tercera. La idea era incluir apartamentos, de modo que hubiera ejecutivos que solo cambiaran de edificio para ir de la casa a la oficina.
La torre que ahora está en peligro de sufrir una clausura de facto, posee 64 módulos con dimensiones de entre 70 a 165 metros cuadrados, para un total de 7300 metros cuadrados. Se construyó con concreto monolítico, y tiene sistemas de detección y supresión de incendios, dos generadores eléctricos, aire acondicionado de alta eficiencia, iluminación LED, y vidrios insulados para ahorrar energía. El precio promedio de compra, entre los pisos segundo a sexto, comenzó en dos mil dólares por metro cuadrado.
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Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.
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