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La embajadora china en Costa Rica, Wang Xiaoyao, calificó de “propaganda mediática” la denuncia del Gobierno tico y pide “pruebas”
La embajadora de China en Costa Rica, Wang Xiaoyao, durante un encuentro con medios ticos. Foto: Tomada de la web de la embajada
La embajadora de China en Costa Rica, Wang Xiaoyao, negó que empresas de su país estén comprando broza extraída en la zona de Crucitas, llevada de forma ilegal hacia Nicaragua como lo afirmó el Gobierno de Rodrigo Chaves.
Al ser consultada durante una reunión con periodistas, la embajadora Wang aseguró que “hemos tomado nota de las noticias al respecto y creemos que es otro ejemplo de hacer propaganda mediática sin ninguna comunicación o verificación”.
El lunes 16 de febrero, el ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Mario Zamora, aseguró ante la Asamblea Legislativa de su país, que empresas chinas instaladas en el lado nicaragüense de la frontera, compraban el material para procesarlo por su cuenta, aprovechando su dominio de técnicas extractivas más eficientes.
“Este fenómeno afecta no solo la soberanía ecológica de nuestro país, sino la soberanía en términos generales de nuestra nación, ya que el 90 por ciento de los coligalleros [los mineros artesanales] son ciudadanos extranjeros, esencialmente nicaragüenses que cruzan la frontera para participar en este ilícito”, indicó Zamora.
Además del ministro Zamora, CONFIDENCIAL y otros medios nicaragüenses han reportado el establecimiento de mineras chinas a la orilla del Río San Juan, como la actividad de los mineros artesanales en las zonas de extracción de oro basados en denuncias de la ambientalista Fundación del Río.
La diplomática aseveró que ni las embajadas en San José o en Managua, ni las autoridades en Beijing, han “recibido ninguna petición de la parte costarricense”. A pesar de ese silencio, dijo que mostrando “una actitud de responsabilidad”, fueron a conocer la situación en Nicaragua, asegurando que “las empresas mineras que operan en Nicaragua son principalmente de Canadá u otros países”.
Las mineras más importantes (por el tamaño de sus exportaciones) son la canadiense Equinox Gold y la colombiana Hemco. Entre ambas exportaron alrededor de dos tercios de los 1971 millones de dólares que el país ingresó por sus ventas de oro en 2025.
Entre 2021 y 2026, se aprobaron concesiones a favor de empresas chinas, las que cubren 1 013 225 de hectáreas, equivalentes al 8.5% del territorio nacional, según Amaru Ruiz, presidente de la Fundación del Río. Desde 2024, no se han aprobado concesiones mineras a empresas que no sean de capital chino, o que no estén ligadas al régimen.
El viernes 13 de marzo de 2026, el régimen Ortega-Murillo otorgó una nueva concesión minera a cielo abierto a una empresa china, con una superficie total de 2500 hectáreas, a la empresa Palacagüina Mining, representada en Nicaragua por el ciudadano chino Minhui Sun, para el aprovechamiento de minerales metálicos y no metálicos en el lote denominado La Guadalupana.
El lote está ubicado en el municipio de San Juan del Río Coco, del departamento de Madriz, de acuerdo con la información publicada en La Gaceta. Esta concesión era manejada por la empresa estadounidense-canadiense BHMB.
La representante de Pekín en Costa Rica dijo que el Gobierno de su país “siempre pide a las empresas chinas, a obedecer estrictamente las reglas internacionales y las leyes locales, cuando operan en el extranjero. Además, hay que cumplir activamente las obligaciones de protección medioambiental, y las demás responsabilidades sociales”, añadió.
El más reciente Boletín de Monitoreo de la Fundación del Río, indica que la parte nicaragüense estaría violando varios acuerdos incluidos en el tratado de libre comercio entre China y Nicaragua, al eximir a las empresas chinas del cumplimiento de varias obligaciones. Se refiere, entre otras, a la elaboración y presentación de un estudio de impacto ambiental. O al permitirles operar en humedales y zonas protegidas; territorios indígenas y afrodescendientes. O al dejar que usen mercurio y cianuro como parte de su proceso extractivo.
Dado que la reunión de la embajadora fue con periodistas costarricenses, la diplomática hizo referencia a algunos elementos específicos de la política local de ese país, en especial, a las diferencias de opinión sobre qué hacer con la zona minera de Crucitas. “Hemos dicho a la parte costarricense que no queremos involucrarnos en el conflicto interno de Costa Rica y tampoco queremos involucrarnos en el conflicto entre Costa Rica y Nicaragua, porque ambos países son buenos socios para nosotros”, aseguró.
La denuncia costarricense llevó a que autoridades de ambos países se reunieran en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, con la intención declarada de buscar soluciones a la situación planteada. En parte, por la preocupación del régimen ante un proyecto de ley introducido en el Senado estadounidense. También porque el tema de la presencia china en América, es uno de los temas que inquieta a Washington, a tenor con la Doctrina Donroe.
Finalmente, dijo al Gobierno de Costa Rica, (que es el que presentó la denuncia), que si cuentan con alguna prueba, que se las presenten. “China espera ayudar a verificarlas”, prometió especificando que puede ser en materia de protección medioambiental, gestión fronteriza, etc. “Tenemos bastantes buenas capacidades y tecnologías. Si Costa Rica tiene esta necesidad, queremos ayudar”, concluyó.
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Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.
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