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Ama y No Olvida: El museo que rescata la verdad frente a la impunidad en Nicaragua

Familiares de las víctimas preservan la memoria de las protestas de 2018, un pilar fundamental para la lucha por justicia en Nicaragua

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Ilustración: Confidencial

Redacción Confidencial

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Las imágenes expuestas en Ama y No Olvida, Museo de la Memoria contra la Impunidad, le recuerdan a Francisca Machado “todo lo que pasó en abril” de 2018, en Nicaragua. Pero, también, la “responsabilidad” que asumió para preservar la memoria de su hijo Franco Valdivia y de las otras 354 víctimas de la represión en el país, hasta que los responsables de sus asesinatos respondan ante la justicia.

El recuerdo de Franco junto a su pequeña hija de cuatro años la llena de emoción. Han pasado ocho años desde su asesinato, el 20 de abril de 2018, y su caso ha sido documentado por organismos nacionales e internacionales, pero continúa en la impunidad. El dolor por su pérdida y la búsqueda de justicia “es lo que me mantiene en pie”, reflexiona Machado, quien preside la Asociación Madres de Abril (AMA).

Según cuenta, el dolor es algo que “nunca se quita” y se ha convertido en el principal catalizador para los familiares de los asesinados en Nicaragua, quienes, a través del Museo de la Memoria contra la Impunidad, disputan la narrativa del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo que criminaliza a los ciudadanos que participaron en las protestas cívicas y el clima de impunidad en el país.

Ama y No Olvida, Museo de la Memoria contra la Impunidad, es un espacio construido en 2019 como un “Banco de la Memoria” para Nicaragua. A través de relatos de los hechos, fotografías, videos, semblanzas de las víctimas de la violencia estatal, y documentos varios es posible dimensionar el contexto de la protesta social.

El museo, además, reconstruye las historias que el régimen intentó silenciar, ofreciendo un lugar donde las voces de quienes fueron asesinados pueden ser escuchadas y reconocidas.

“El Gobierno quiso borrar la memoria, la verdad de lo que pasó. Entonces, nosotros (AMA) impulsamos el museo, creamos ese espacio para dignificar a las víctimas… para contar quiénes eran nuestros hijos, para contar la verdad de lo que había pasado”, comenta Francisca Machado, Madre de Abril.

La directora de Ama y No Olvida, Museo de la Memoria contra la Impunidad, Emilia Yang, valora que en este espacio las víctimas están “presentes”. Explica que el concepto de museo-altar permite “honrarlos y a la vez contar la verdad de quiénes eran, qué les sucedió y fortalecer la demanda de justicia”.

Memoria preservada por las familias

El museo fue creado “con un enfoque participativo”, donde los familiares de las víctimas asumieron “un rol activo” en la recopilación de información, advierte Yang. Agrega que esa búsqueda de fotografías y documentos, que prueban los asesinatos y la represión, se hizo con el acompañamiento del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), la Academia de Ciencias de Nicaragua (ACN) y personas voluntarias.

Además de visibilizar a las víctimas, Ama y No Olvida documenta “los patrones de violencia, documenta los casos, cuenta cómo la violencia fue sistemática en diferentes lugares, porque también hemos presentado las diferentes ciudades en donde sucedieron los asesinatos”, explica Yang.

En 2021, el museo presentó su libro interactivo “AMA y Construye la Memoria. Libro Arte Interactivo”, como un recurso en la lucha contra el olvido y la impunidad. Pero el régimen intensificó la represión hacia los familiares de las víctimas, forzando la salida de muchos de ellos al exilio.

Durante la presentación del libro interactivo “la Policía se robó los libros y también atacó a algunas de las madres. Entonces, nos dimos cuenta que no podíamos tener actividades donde participáramos en persona”, rememora la directora del museo. Desde entonces, Ama y No Olvida trabaja de manera itinerante y a través de las redes sociales.

Más de veinte muestras de la exposición itinerante del Museo de la Memoria contra la Impunidad han sido presentadas en América, Asia y Europa. Algunas de estas en la Asamblea Legislativa de Costa Rica, los ayuntamientos de Montpellier, Francia, y Zaragoza, España, y en Ginebra, Suiza, en el contexto del Examen Periódico Universal de Nicaragua en Naciones Unidas en 2024.

También ha tenido lugar en museos de arte y diseño y festivales de Derechos Humanos en ciudades como San José, Ciudad de Guatemala, Buenos Aires, California, Nueva York, Madrid, Colonia y Berlín. Además, en universidades de Estados Unidos, Costa Rica y España.

Un pilar para el establecimiento de la verdad

La jurista guatemalteca Claudia Paz y Paz, quien formó parte del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) creado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para investigar violaciones de derechos humanos en Nicaragua durante 2018, valora que los espacios de memoria, como Ama y No Olvida, son “fundamentales” para establecer la verdad de lo sucedido en el país.

Desde la perspectiva de derechos humanos es fundamental “saber qué es lo que ocurrió, cómo ocurrió, quiénes fueron los perpetradores de graves violaciones de derechos humanos”, explica Paz y Paz. “Incluso, entre los derechos de la justicia transicional, se habla del derecho a la verdad, el derecho a la memoria y la obligación de los Estados de recordar”, agrega la también directora del Programa para Centroamérica y México del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL).

En el caso de Nicaragua, donde el régimen intenta borrar la memoria de lo sucedido, “el museo de AMA cumple esa labor fundamental de recordar quiénes fueron los asesinados, cuáles eran sus vidas, cuáles eran sus sueños, sus esperanzas, cómo se relacionaban con sus familias, con la comunidad, y recordarnos que ellos murieron también por una causa, por la defensa de la democracia en aquel momento, y que su asesinato fue absolutamente un hecho injusto”, subraya Paz y Paz.

El hecho que la memoria de las víctimas esté siendo preservada por sus familiares, advierte la exintegrante del GIEI, es “un acto muy valioso de amor hacia sus familiares, pero también de amor hacia Nicaragua”. Porque la verdad “es un requisito muy necesario para la reconstrucción de la democracia en el país, aunque ahora no sea posible”, remarca. 

En Ama y No Olvida se demuestra que “nuestros hijos no son números, son historias, son sueños y vidas que el Estado de Nicaragua nos arrebató”, Francisca Machado, Madre de Abril.

Memoria itinerante

Preservar la memoria de las víctimas desde el exilio “no es cosa menor”, enfatiza Paz y Paz. Se trata de “evidencias de los graves crímenes que ocurrieron” en Nicaragua en 2018, que fueron reveladas “casi en tiempo real”. Aunque hasta el momento no ha habido ningún juicio, advierte, “es un proceso continuará en el futuro” dentro del país.

“Por eso es tan importante el trabajo que se ha hecho de recuperar, desde las voces de quienes lo vivieron, qué es lo que pasó”, subraya la ex integrante del GIEI.

Conscientes de la importancia de preservar la memoria de las víctimas, sus familiares agremiados en AMA muestran un “compromiso firme”, valora Yang. Pero se enfrentan a una serie de desafíos asociados a su nueva realidad en el exilio.

“En el exilio uno tiene que construir su vida, buscar cómo ganarse la vida. Todas las familias de AMA que han salido al exilio han tenido muchas dificultades, tanto de estabilidad, los procesos migratorios, el tema de los trabajos. Todo eso abona a las dificultades de mantener viva la memoria”, remarca la directora de Ama y No Olvida.

Además, el tema de la seguridad “todavía es un reto para nosotros, tanto nacional como internacionalmente”, explica Yang, haciendo referencia a la represión transnacional del régimen Ortega-Murillo, en contra de opositores en el exilio, documentada por el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN).

Internalización de la denuncia

Además de preservar la memoria de los crímenes de la dictadura en 2018, la exposición itinerante de Ama y No Olvida es un soporte importante en el proceso de denuncia a nivel internacional. Debido a que permite una conexión con la diáspora nicaragüense y la comunidad internacional. 

El museo “ayuda a que muchas personas que —quizás— no entienden la dimensión de la gravedad de los hechos en Nicaragua, la puedan comprender. No desde las cifras, no desde los papeles, sino desde las historias hechas realidad, a través de lo que narra el museo en cada una de sus presentaciones”, remarca Paz y Paz. 

Muestra del Museo de la Memoria contra la Impunidad en la confiscada Universidad Centroamericana (UCA), en 2019. //Foto: Confidencial

Paz y Paz, Yang y Machado coinciden en que Ama y No Olvida, Museo de la Memoria contra la Impunidad, no es solo un lugar para recordar el pasado, sino una herramienta para transformar el presente y prevenir que hechos similares se repitan.

El museo “es una manera de ya ejercer nuestro derecho a la verdad y nuestro derecho a la justicia en el presente. Aunque estemos en dictadura, aunque haya represión, aunque haya una negación completa, nosotros estamos ejerciendo nuestro derecho” remarca Yang.

Paz y Paz valora que el trabajo realizado, a través de Ama y No Olvida, es algo “valiosísimo”, el cual “va a ser el punto de partida para procesos de justicia nacional, que esperemos que ocurran en un futuro próximo, y por el momento para procesos de justicia internacional, ya que eso no es posible aún en Nicaragua”.

“La memoria no es quedarse en el pasado, es defender la verdad para que estos crímenes no se repitan”, advierte Machado. Concluye que “mientras sigamos pronunciando sus nombres, nuestros hijos seguirán viviendo en la lucha por la justicia”.

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Redacción Confidencial

Redacción Confidencial

Confidencial es un diario digital nicaragüense, de formato multimedia, fundado por Carlos F. Chamorro en junio de 1996. Inició como un semanario impreso y hoy es un medio de referencia regional con información, análisis, entrevistas, perfiles, reportajes e investigaciones sobre Nicaragua, informando desde el exilio por la persecución política de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

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