La separación familiar: el doloroso precio de la migración nicaragüense

Cuatro nicaragüenses comparten cómo sobrellevan la separación con familiares obligados a migrar y los vacíos que enfrentan en su vida cotidiana.

Katherine Estrada Téllez

18 de noviembre 2021

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Elika Salinas y Marcelo Castillo son originarios de la zona norte de Nicaragua. Se conocieron en el municipio de El Cuá, Jinotega, y se casaron en 2013. Ahora tienen dos hijos, una niña de siete años y un niño de cinco.

A inicios de 2016, Elika tuvo que irse a España para mejorar la situación económica de su familia. “Ha sido una renuncia, el no verlos crecer para poder sacarlos adelante”, comparte.

Sus hijos quedaron a cargo de su esposo en Matagalpa. Para Marcelo este proceso ha sido retador, pero agradece que su suegro y su cuñada le acompañen en el cuido de los niños.

En Bilbao, España, Elika hoy tiene un trabajo de oficina, antes trabajó como asistente del hogar. En una ocasión, tras un día agotador, tuvo la idea de escribir una carta para que sus hijos, al crecer, recordaran los años que estuvieron distanciados.

Elika y Marcelo tuvieron luego la idea de musicalizar la carta e hicieron una canción y, con sus propios medios, crearon un video musical que titularon “Los sueños de mi corazón”. El coro dice:  El tiempo pasa lento, pero espero el momento en que nos encontremos. Es mi mayor anhelo, regresar a aquel lugar, con el que tanto sueño. Y al regresar a casa, abrazarlos fuertemente.

Le invitamos a ver el video para conocer más.

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