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Cuentas nacionales presentan un elevado superávit fiscal en primer trimestre de 2026

Recaudación récord y pobre ejecución presupuestaria generan superávit de 26 078 millones de córdobas hasta marzo de 2026, de acuerdo con Hacienda

Vista de una pila de billetes de córdobas de varias denominaciones. | Foto: Tomada de La Prensa

Iván Olivares

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Una voracidad recaudatoria del régimen de Nicaragua junto a un pobre gasto presupuestario han generado un superávit fiscal (temporal, por ahora) de una veintena de miles de millones de córdobas entre enero y marzo de 2026, de acuerdo con el Informe de Ejecución Presupuestaria del primer trimestre del año, elaborado por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP).

Hasta marzo de 2026, el régimen ha registrado unos ingresos récord de 62 075 millones de córdobas, mientras la ejecución presupuestaria fue del 21.6%, o sea que se gastó muy poco, a pesar de las grandes necesidades del país. Ambos factores se combinaron para generar un superávit de 26 078 millones de córdobas en el primer trimestre de 2026.

El Presupuesto General de la República para 2026, aprobado a finales de 2025, establece gastos totales por 166 814 millones, pero solo se han utilizado 35 997 millones (el citado 21.6%). Eso dio origen a un superávit que supera en 5.3 veces, al de 4895 millones que se esperaba conformar en todo el año.

La lentitud para gastar fue, incluso, inferior a la del primer trimestre de 2025, año en que marcó un desempeño del 21.9%. Por otra parte, los ingresos captados en el período analizado representan un sobrecumplimiento de 14 555 millones (30.6%) con respecto a la meta programada.

El superávit permitió aumentar las disponibilidades de la Administración —sus ahorros en diversos bancos, incluyendo el Banco Central de Nicaragua)— por casi 31 000 millones.

Aún cuando un cálculo simple de ese nivel de ingresos y egresos sugiere que a final del año se podrían llegar a acumular  más de 100 000 millones de córdobas en superávit fiscal, el economista Juan Sebastián Chamorro advierte que no es una conclusión que se pueda dar por sentada.

“No me atrevería a aplicar una proyección lineal de un superávit con solo los primeros tres meses del año”, comenta. 

Sostiene que es posible que haya habido un ingreso extraordinario, y que eso ocurra solo en este trimestre, “o sea que no sea algo orgánico de la economía. Es demasiado desproporcionado con relación a lo que se tenía presupuestado”.

El Ejército fue el más rápido al gastar

Aunque un trimestre equivale al 25% del año, eso no significa que exista la obligación de ejecutar el 25% del Presupuesto en ese período de tiempo. Lo que sí es cierto es que la comparación sirve para ilustrar el desempeño de la Administración. A lo largo de sus 239 páginas, el Informe de Ejecución Presupuestaria muestra que son pocas las entidades gubernamentales y estatales que gastaron —“devengaron”, es el término técnico—, al menos la cuarta parte de su presupuesto.

La organización que gastó el mayor porcentaje de los recursos asignados para 2026 fue el Ejército de Nicaragua, con 28%. Le sigue el Consejo Supremo Electoral (27.8%); la Asamblea Nacional (26.7%). El Ministerio de Transporte e Infraestructura, y la Policía Nacional, ambos con 25.1%, cierran la lista de los que devengaron más del 25%.

Si bien hay un nutrido grupo de instituciones que usaron entre el 20 y el 24.9% del presupuesto asignado (entre ellas, la Corte Suprema de Justicia, la Contraloría, y diversos ministerios como el de Interior; Defensa; Fomento, Industria y Comercio; Educación, o Transporte e Infraestructura), hay varias más que destacan por su bajo desempeño.

El peor de todos es el Ministerio de Energía, que solo gastó el 2.1% de sus recursos. Le sigue el Ministerio de Hacienda, con el 5.5%, y el Ministerio para la Promoción de Emprendimientos, con 9.0%. 

Después, en orden ascendente, está la Cancillería (13.6); el Ministerio Agropecuario (14.8%); el Ministerio del Ambiente (15.4%); la Presidencia (16.1%); el Ministerio del Trabajo (17.9%); y el Ministerio de la Familia con el 19.9%.

Adicionalmente, varias entidades destacan dentro de la partida “asignaciones y subvenciones”. En particular el 39.5% que ya se transfirió a los municipios (12 222 millones para todo el año); el 19.4% de las Universidades y Centros de Educación Tecnica Superior (9636 en su asignación total), o el 5.1% y 6.7% de la Empresa Portuaria Nacional y de la Empresa de Acueductos y Alcantarillados, con asignaciones de más de 3600 y 3800 millones respectivamente.

¿Quién atiende al INSS?

La situación del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) es más apremiante. Hasta el cierre del primer trimestre, solo se le habían transferido 570.6 millones de los 8125.4 millones asignados para 2026, que equivale al 7.0%. “Eso está bastante bajo”, destaca Chamorro.

Para una institución como el Seguro Social, sí tiene sentido esperar una ejecución financiera que sea más lineal, porque “las pensiones en curso y muchos de sus gastos recurrentes son bastante predecibles”, explica el también exviceministro de Hacienda. 

“El déficit operacional es enorme”, complementa y recuerda que el INSS ya tiene varios años de estar operando en números rojos.

Pese al pobre desempeño de la institución, Chamorro no descarta que el régimen se ponga al día en los siguientes trimestres, efectuando un desembolso significativo que se acerque al cumplimiento del compromiso para todo el año.

“Que solo hayan entregado esos 570 millones no significa que la situación del INSS haya mejorado. Tan solo significa que no lo han ejecutado, pero lo cierto es que todos los años aumenta el aporte del Gobierno Central al INSS”, apunta.

Por donde se vea resalta la lenta ejecución

Hay otros tres indicadores que ofrecen más luz acerca del lento desempeño del presupuesto de gastos en el primer trimestre del año, enlistados según los montos que les fueron asignados para 2026.

El primero es el Gasto en Combate a la Pobreza, del que solo se ejecutó el 21.5% de los 109 000 millones asignados para 2026. En este caso, tres ministerios ejecutaron el 68% del total: Salud, Transporte y Educación. En el otro extremo, cinco partidas reportaron una ejecución igual o inferior al 0.2%. Entre estas cinco suman 15 583.4 millones de córdobas.

El segundo es el Gasto Social. Dotado con un presupuesto anual de 88 882 millones, este rubro presentó un desempeño moderado y similar al del mismo período del año anterior. En el detalle del primer trimestre de 2026 se especifica que el monto ejecutado fue de 19 871 millones (22.4%) “impulsado principalmente por las funciones de Salud y Educación; particularmente, por las transferencias a las universidades y centros de educación técnica superior”.

El tercero es el Programa de Inversión Pública (PIP), dotado con 60 412 millones de córdobas, de los que solo se usaron 13 195 (21.8% del total). Eso, a pesar de que los gobiernos suelen desarrollar más proyectos en los meses secos del año.

Tres instituciones destacan al ejecutar entre ellas el 80.8% del PIP total: las transferencias a los municipios, el Ministerio de Transporte, y el Ministerio de Salud. En el otro extremo están los peores ejecutores: la Corte Suprema de Justicia (5.9%); las universidades y centros de educación técnica superior (5.3%); la Empresa Portuaria (5.1%); la Empresa de Acueductos (4.7%); el Ministerio del Interior (2.4%), el Instituto de Turismo (2.1%); y el Ministerio de Energía (0.2%).

Las entidades que registraron cero ejecución son el Teatro Rubén Darío; los dos Gobiernos Regionales Autónomos del Caribe, la Alcaldía de Managua, Ineter, Inatec, la Empresa Administradora de Aeropuertos, y el Ministerio del Trabajo.Quizás con la caída de las lluvias comienza a crecer el porcentaje de ejecución de alguna de estas entidades y gobiernos.

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Iván Olivares

Iván Olivares

Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.

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