Ortega califica a Trump de “desquiciado mental”
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“Rosario Murillo es tiránica y vengativa, cultiva lo que va a cosechar, el sandinismo histórico rechaza ese modelo dinástico familiar de herederos”
Sandinistas en un acto a favor de Daniel Ortega en las calles de Managua. Foto: EFE | Confidencial
La purga del asesor presidencial Bayardo Arce Castaño, apresado en su casa por decenas de policías en la medianoche del miércoles 30 de julio de 2025, “está generando malestar entre el sandinismo histórico que aún queda en Ejército, la Policía, el Gobierno y el Frente Sandinista”, considera Dora María Téllez, historiadora y activista política.
En una entrevista en el programa Esta Semana que se transmite en el canal de YouTube de CONFIDENCIAL, debido a la censura televisiva en Nicaragua, Téllez analizó la purga de Arce, y la del general en retiro Álvaro Baltodano hace dos meses, ambos operadores políticos y económicos, aliados de Daniel Ortega, que fueron defenestrados como un “golpe preventivo”, derivado del temor, la inseguridad y la paranoia de Rosario Murillo, para ejercer el poder sin ninguna clase de contrapeso interno, ante una eventual ausencia de Daniel Ortega. “Están limpiando la mesa para Murillo y sus herederos”, dijo Téllez, porque “una vez faltando Daniel Ortega, Murillo queda en una posición de máxima debilidad, qué es lo que están tratando de evitar en este momento”.
La exguerrillera, cuestionó la viabilidad de la sucesión dinástica de Rosario Murillo: “ella cultiva lo que lo que va a cosechar, es una persona tiránica, vengativa, autoritaria, además, no tiene las habilidades y el sentido estratégico de la política que podía haber tenido Daniel Ortega cuando estaba en mejores condiciones. Murillo ve la hegemonía política como un problema y para ella el tema del poder se resuelve por la vía del ejercicio de la autoridad con respaldo armado en la represión”, dijo Téllez.
La exrea de conciencia de la dictadura Ortega-Murillo, fundadora del Movimiento Renovador Sandinista en 1995, hoy Unamos, insistió en que “hay mucho malestar dentro de las filas del sandinismo histórico, que ven que hay una deliberada intención de desplazarlos a todos por las malas, para subir al poder, no solamente a Rosario Murillo, sino a todos sus hijos, y ellos tampoco quieren ese modelo dinástico familiar de herederos”, argumentó.
Hoy se cumple una semana desde que Daniel Ortega le retiró la escolta policial a su asesor presidencial en asuntos económicos, Bayardo Arce Castaño, iniciando la caída de Arce hasta que fue capturado por decenas de policías en la medianoche del miércoles 30 de julio. Hoy está detenido, sometido a una investigación anunciada por la Procuraduría. ¿Qué significa la caída de Bayardo Arce en el esquema de poder de la dictadura Ortega Murillo?
La veo como una limpieza de todo el entorno que habitualmente acompañaba a Daniel Ortega y que tiene algún poder económico, una influencia política y algún peso en el Frente Sandinista.
Una limpieza que ejecutan Daniel y la propia Rosario para favorecer la sucesión a Rosario y a sus hijos, están limpiando la mesa, dejando eso listo. Es un anuncio de que el deterioro de Daniel Ortega es sumamente grave, pues de lo contrario ese paso hubiera esperado un tiempo, lo están haciendo antes de que les sea estrictamente necesario. El sentimiento de debilidad de Rosario Murillo y su inseguridad está forzando que vayan rápidamente en esa limpieza del entorno de la gente que rodeó a Daniel Ortega habitualmente.
Bayardo Arce, además de haber sido un dirigente histórico del Frente Sandinista fue el responsable partidario del FSLN ante la Corte Suprema de Justicia durante más de dos décadas, se convirtió en un empresario privado y un operador económico con muchísima influencia y era un aliado político de Daniel Ortega. ¿Representaba Arce un sector en el Frente Sandinista, una corriente?
Él tuvo mucha vinculación con los empresarios sandinistas y con los profesionales sandinistas, él y Ajax Delgado estaban vinculados a todo este grupo de empresarios que organizaron y motivaron, entre los que estaba Francisco López y varios más.
También cultivó una influencia muy importante en el sistema judicial. De hecho, Gerardo, su hermano es magistrado en la Corte Suprema de Justicia, y él mantuvo una relación muy cercana con jueces, magistrados de tribunales de apelaciones y jueces locales y jueces de distrito. Y aunque fue siendo desplazada su conexión orgánica, porque él era el enlace con el sistema judicial, pero quedó con un nivel de influencia.
Y finalmente, Bayardo tiene un poder económico, una capacidad económica que no depende de los cargos públicos. Es decir, él tiene su propias empresas, su propio dinero, y eso siempre le da más inseguridad a Rosario Murillo, que no depende de un cargo público y que puede tener dinero, y ella supone que eventualmente esos recursos pueden ser usados para conspirar en su contra.
¿Estaba Bayardo Arce conspirando contra el régimen Ortega-Murillo o seguía siendo un aliado político de Daniel Ortega? Era un asesor presidencial prácticamente sin funciones desde hace más de dos años, pero oficialmente seguía siendo un asesor presidencial.
No creo que Bayardo se haya metido a conspirar. Tenía mucho aprecio por su dinero y en el afán de cuidar ese dinero, él fue bajando su perfil en la medida en que los Ortega-Murillo fueron demandando que ese perfil fuera menor. Y nunca se quejó de nada, porque él en primer lugar estaba orientado a cuidar su patrimonio, a cuidar sus empresas, a que no se vieran afectadas, entonces bajó el perfil.
Yo no creo que haya estado conspirando, pero para Rosario Murillo es indudable que él representa un riesgo desde la perspectiva de la paranoia en que han caído en la estructura de poder político que rodea a los Ortega-Murillo.
¿Tiene alguna relación esta purga de Bayardo Arce con la que se ejecutó hace más de dos meses contra el general en retiro Álvaro Baltodano, que junto con Arce fue uno de los principales operadores económicos del régimen durante más de 12 años?. Ahora Baltodano fue condenado en un juicio secreto a 20 años de cárcel por presunta traición a la patria.
Me parece que es el mismo movimiento, limpiar toda la mesa para que Rosario Murillo se instale con todos los fierros y no tenga oposición. Hay una lista de gente que hay que matar y otros que hay que apresar. Entre los que había que matar comenzaron con Roberto Samcam, pero también tienen una lista de gente que hay que golpear dentro del país, entre la oposición y ahora principalmente dentro de las filas del “sandinismo histórico”, los que Rosario Murillo considera que han sido tradicionalmente danielistas, pero que no son murillistas y que tienen un cierto desprecio probablemente hacia Murillo.
El apresamiento de Álvaro Baltodano y el de Bayardo Arce son parte del mismo movimiento de control hacia adentro del sandinismo y comenzando por el “sandinismo histórico” al que van a golpear con todo. Esas son las piezas que ella considera más peligrosas y con la oposición en el exilio, que ellos pueden seguir con esa campaña de ejecuciones, como el asesinato de Roberto Samcam.
Bayardo Arce es el tercer exmiembro de la Dirección del Frente Sandinista, que fue sometido a arresto domiciliario de facto. Así estuvo Humberto Ortega, quien antes de morir dijo que él se consideraba un “prisionero político”, por las opiniones que había brindado. Y también así está bajo arresto domiciliario de facto Henry Ruiz. Arce está en la cárcel y será sometido, según dijo la Procuraduría, a una investigación oficial.
Son casos distintos, Humberto (Ortega) y Henry Ruiz fueron claramente críticos. Humberto fue sumamente claro en decir de que Rosario Murillo no se podía sostener en el poder político faltando Daniel Ortega y que lo que había que abrir un proceso de negociación con la oposición para abrir un tránsito a la democracia. Incluso, Humberto llegó a decir –hay que pensar en adelantar elecciones, y esas fueron las razones por las cuales primero lo apresaron en su casa y después se lo llevaron al Hospital Militar, hasta que lo llevaron a la muerte.
En el caso de Henry Ruiz también ha sido un crítico opositor al régimen de los Ortega-Murillo. La diferencia con Bayardo, es que ha sido incondicional, ha sido leal, Bayardo no ha parpadeado, no se le conoce ningún rastro de conexión con opositores, ni hay ninguna señal de que haya estado metido en alguna conspiración.
Lo de Bayardo es absolutamente preventivo, como se le llama en el lenguaje de los órganos de inteligencia y contrainteligencia, es un trabajo de profilaxis, que es levantarse a todos los que pueden dar problemas, y ese es el modelo de los Ortega-Murillo. Si vos te fijas, alrededor del 19 de julio, ellos hacen estas operaciones de profilaxis como la que hicieron en Jinotepe, que yo no sé por qué capturaron a esta familia, y también hay otros lugares, ellos levantan gente que ellos consideran que puede ser un riesgo.
En el caso de Bayardo, el caso de Baltodano, son operaciones clásicas de profilaxis política punitiva, porque son secuestros, a Baltodano ya lo procesaron, y en el caso de Bayardo es un secuestro y el anuncio de que va a ser procesado, lo hizo la Procuraduría.
¿Qué impacto tienen estas purgas o estos golpes preventivos profilácticos, en la línea de mando del Ejército, del Gobierno, de la Policía, del propio Frente Sandinista?.
Antes del secuestro de Bayardo Arce, esta gente de la cúpula del Ejército, de la Policía, del Frente Sandinista, lo que queda ahí del “sandinismo histórico”, creían que podía ser un poco exagerado el tema de las purgas y que algunos purgados era porque se metían en problemas, o que hacían cosas de esta “corrupción no autorizada”. Pero el golpe a Bayardo y la cárcel y condena de Álvaro Baltodano, le dice a toda esta gente que ellos están en la lista siguiente. ¿A cuenta de qué Rosario Murillo va a confiar en un hombre como (Julio César) Avilés que tiene 15 años de estar al frente del Ejército? Si alguien se pone en los zapatos de Rosario Murillo con su cabeza, pues te vas a dar cuenta de que nadie quiere a un jefe del Ejército que tiene 15 años que estar ahí, lo cual quiere decir que tiene influencia en muchos oficiales de rango inferior. Y estamos hablando de las “cañas huecas”, entonces a Avilés lo veo en la fila claramente, porque mi impresión es de que para Rosario Murillo y Daniel, que la está respaldando y está decidiendo junto con ella gente como Avilés o como Gustavo Porras, que han acumulado una influencia política en un segmento, Porras en el sandinismo de los diputados, Avilés, dentro del Ejército, (Francisco) Díaz se salva porque está dentro del núcleo familiar de los Ortega-Murillo, como consuegro, pero no se salvan el resto de oficiales que le siguen. Muchos de los altos oficiales y los comisionados generales que estuvieron al frente de la represión el 2018 están en su casa viendo televisión, ya salieron de ellos. Horacio Rocha que estaba con un poder altísimo y se suponía que era el superministro de Seguridad Nacional, cayó, y punto. (Alberto) Acuña, que era el super escolta (de Daniel Ortega) también fue liquidado, le dieron de baja deshonrosa, le quitaron todo. Eso es lo que está pasando con todo el entorno de Daniel Ortega y a los cuales Rosario Murillo le tiene un cierto temor.
Daniel Ortega ha guardado silencio sobre todas estas purgas, excepto en el caso de su hermano Humberto, al que públicamente acusó de traidor, pero no ha dicho nada de Baltodano, ni de su propio jefe de escolta, ni de otros ministros, y tampoco ahora sobre Bayardo Arce. ¿Estas son órdenes de Murillo, o son decisiones compartidas?
Son decisiones de ambos, tomadas en el comedor de la casa de la familia Ortega-Murillo, de Daniel Ortega y Rosario. Daniel siempre hace eso, para él es bien cómodo que “el muerto” de todas estas cosas se lo echen a Rosario Murillo y él aparece como que –el comandante no se da cuenta, el comandante no sabe, Rosario se aprovecha.
Pero él es el que toma la decisión, Daniel Ortega, personalmente, junto con Rosario Murillo, tomó la decisión de encarcelar a Humberto Ortega y también tomó la decisión de encarcelar a Álvaro Baltodano y de fundirlo con 20 años, esos son telefonazos a los sicarios judiciales. Y tomó la decisión de secuestrar a Bayardo Arce a medianoche y fundirlo, ahí lo va a tener en la (cárcel) Modelo, un día de estos va a aparecer con 30 años de cárcel. Él personalmente con Rosario Murillo, toma la decisión, pero para él siempre ha sido bien alegre que le echen “el muerto” a Rosario Murillo.
Hay un sector del sandinismo que todavía quiere creer de que el comandante no se da cuenta, como que fuera un bebé. Y no solo se da cuenta, él toma las decisiones de esa naturaleza. Rosario Murillo todavía no las toma sola, son tomadas por ambos.
Todos estos altos funcionarios que han sido purgados y que son destituidos, de una u otra forma están siendo sustituidos por otros funcionarios leales a Rosario Murillo. ¿Hay acaso una élite política económica murillista que está en ascenso en la dictadura?
Yo creo que sí. La característica de los nombramientos de Rosario Murillo es que son personas que no tienen un peso político por sí mismas. Son totalmente dependientes de ella, de su nombramiento, de que los pongan o los quiten. No tienen peso político. Bayardo tiene un peso político, Baltodano tiene un peso político, pero los nombramientos que hace Rosario Murillo no tienen peso político y de eso se trata.
Para ella lo importante es que todo el que quede en la cadena de mando sea lo suficientemente débil para aceptar su mando y el de sus hijos herederos.
¿Están dispuestos los altos generales del ejército a ser comandado ya no digamos por Rosario Murillo, por Juan Carlos Ortega o por Laureano o por Daniel Edmundo, o por quien sea de los hijos de Daniel Ortega y Rosario Murillo?. La condición es de que las cabezas institucionales sean lo suficientemente débiles y le deban exclusivamente el puesto, no a su peso político, sino al dedo de quien lo nombra, que es Rosario Murillo. Ese siempre ha sido el modelo con el que ella opera.
¿Este modelo, es viable?. ¿Esta sucesión dinástica, con este estilo de poder paranoico de Rosario Murillo, le puede dar estabilidad y continuidad a la dictadura?. Eso es lo que se pregunta la gente hoy en los corrillos del Gobierno, del Ejército, de la Policía.
Yo no lo veo viable, porque ella cultiva lo que lo que va a cosechar, es una persona tiránica, vengativa, autoritaria, irrespetuosa, que humilla a los que están bajo su autoridad y, además, no tiene las habilidades políticas y el sentido estratégico de la política que podía haber tenido Daniel Ortega cuando estaba en mejores condiciones.
Rosario Murillo ve la hegemonía política como un problema y para ella el tema del poder se resuelve por la vía del ejercicio de la autoridad con respaldo armado en la represión. Ese es su modelo de poder y ese es un modelo va a fracasar completamente. Y una vez faltando Daniel Ortega, ella queda en posición de máxima debilidad, qué es lo que están tratando de evitar en este momento
¿Le puede dar estabilidad al país, esa sucesión dinástica? ¿Puede responder, enfrentar los problemas acumulados que tiene Nicaragua hoy?
Es que no lo hacen, ellos no enfrentan nada. El presidente Donald Trump le está aplicando Nicaragua un arancel del 18% y el gobierno de Ortega y Murillo, pues ni siquiera ha hecho ningún intento de negociar que ese arancel baje. Los productos nicaragüenses van a entrar a competir con una gran desventaja en los Estados Unidos y eso va a afectar las condiciones económicas dentro de Nicaragua.
¿Cuál ha sido la reacción de los Ortega-Murillo frente a las deportaciones de migrantes? Recibir a los migrantes, están obligados a hacerlo, pero ¿pueden los migrantes nicaragüenses pueden confiar en los Consulados los nicaragüenses en Estados Unidos, si ya prácticamente no quedaron consulados?. Los consulados ni siquiera tienen la misión de auxiliar legalmente a los migrantes nicaragüenses que mandan al país más de la mitad de los ingresos en dólares que Nicaragua tiene.
Ellos no están resolviendo uno de los temas económicos fundamentales, los Ortega-Murillo, en su manera de gobernar no están enfrentando los problemas.
Nicaragua sigue estando en el fondo de los países más pobres de América Latina, solo superado por Haití. Todo el dinero, la cooperación venezolana, nadie sabe qué pasó con eso. No hay cooperación externa de ningún país, porque los Ortega-Murillo se han encargado de liquidarla. Se han salido de todas las organizaciones de Naciones Unidas que también aportaron fondos a Nicaragua y están guindados de Rusia y China. Los chinos son comerciantes, esos no andan regalando nada. Y los rusos están con intereses de inteligencia, tampoco andan regalando nada.
No hay cooperación para Nicaragua. La situación económica va a empeorar porque ellos no tienen capacidad de enfrentar el futuro del país. Nicaragua ha perdido un capital humano gigantesco con la migración y el exilio. Son miles de jóvenes que tienen una enorme capacidad, que se están distinguiendo en el extranjero, y que Nicaragua los está perdiendo porque simplemente están sin oportunidades o son exiliados por el régimen.
Volviendo a la purga de Bayardo Arce y Álvaro Baltodano, los aliados de Ortega, ¿ha generado alguna fisura dentro del régimen?. ¿En este proceso de sucesión dinástica, hay alguna señal de fisuras?
Hay mucho malestar dentro de las filas del “sandinismo histórico”, que ven que hay una deliberada intención de desplazarlos a todos por la mala, para subir al poder, no solamente a Rosario Murillo, sino a todos sus hijos. En la visión del “sandinismo histórico”, que fueron gente que combatió no solamente contra la dictadura de Somoza, sino durante los años 80, ven a los hijos de Daniel Ortega y Rosario Murillo como unos chavalos que se comportan como príncipes herederos. Les resulta más ofensivo aún cuando se recurre al expediente de purgar a cabezas visibles de ese “sandinismo histórico” que los representan de alguna manera a ellos. Hay bastante malestar en el sandinismo, ya la estructura del Frente Sandinista no existe, pero hay una base sandinista que se ha ido disminuyendo, pero tampoco quieren ese modelo dinástico familiar de herederos.
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Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Fundador y director de Confidencial y Esta Semana. Miembro del Consejo Rector de la Fundación Gabo. Ha sido Knight Fellow en la Universidad de Stanford (1997-1998) y profesor visitante en la Maestría de Periodismo de la Universidad de Berkeley, California (1998-1999). En mayo 2009, obtuvo el Premio a la Libertad de Expresión en Iberoamérica, de Casa América Cataluña (España). En octubre de 2010 recibió el Premio Maria Moors Cabot de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia en Nueva York. En 2021 obtuvo el Premio Ortega y Gasset por su trayectoria periodística.
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