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Paciencia y aliados son clave para que los nicas emprendan en Costa Rica

Tres empresarios nicaragüenses relatan sus aciertos y “molestias” a la hora de abrir un negocio en Costa Rica, que exige más requisitos que Nicaragua

Vista del movimiento comercial en una de las calles del centro de San José, Costa Rica. // Foto | Tomada de VOA/Houston Castillo

Iván Olivares

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Emprender un negocio en Costa Rica resulta una tarea cuesta arriba para muchos nicaragüenses. Las razones pueden ser varias: la burocracia, el desconocimiento de los trámites a efectuar, o la adaptación a un país con sus reglas y procedimientos. Sin embargo, algunos nicaragüenses han tenido éxito en ese camino basados en dos claves: paciencia y aliados costarricenses.

“(En Costa Rica) hay mucha burocracia. Hay que rogar y rogar para que te den el permiso de la municipalidad. Te piden el permiso de suelo, que traiga el documento de no sé qué, que traiga el documento tal. O sea, es fatal”, opina la nicaragüense María René Mercado, copropietaria de Variedades La Concheña.

A inicios de 2024, Mercado se alió con un ciudadano costarricense para legalizar un negocio de comida —una soda, en el léxico costarricense—. Su razón para buscar a este aliado es que ella todavía no tenía su refugio en firme, de modo que le resultaba estratégico tener a un nacional que pusiera el negocio a su nombre, y obtuviera los permisos de rigor.

La nicaragüense acompañó a su socio costarricense en el proceso de legalizar el negocio, que cerró a los seis meses. De esa experiencia, ella aprendió lo “desgastante” que es hacer los trámites y pagos en el Ministerio de Hacienda, la Caja —Seguro Social costarricense— o el Instituto Nacional de Seguros (INS)

Tratar con el Ministerio de Salud también le pareció “bastante molesto”. Recuerda que “casi cada ocho días me llegaban a verificar la salida de aguas negras; que todo estuviera en orden, que la persona que trabajaba conmigo tuviera el carnet de manipulación de alimentos, el tema del aforo, el registro sanitario. Todo eso es muy meticuloso”.

María René Mercado (izquierda) y Sofía Velázquez (derecha), hija y madre, fundadoras de “Variedades La Concheña”. Foto | Confidencial.

Diferencias institucionales y culturales

“Cuando los nicaragüenses llegan a Costa Rica, se encuentran con condiciones a las que no están acostumbrados. Hay diferencias institucionales, y también culturales, así que, muchas veces, ven todos esos requisitos y parámetros como dificultades, y no como parte de las condiciones que existen en ese país para desarrollar algún tipo de actividad económica”, explica la socióloga Elvira Cuadra, directora del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica, (Cetcam).

Subraya que varios de los requisitos legales, institucionales y administrativos de Costa Rica, “no se acostumbran en Nicaragua, donde más del 70% de la dinámica económica se basa en actividades informales, y emprendimientos que son bastante precarios, con muy baja regulación estatal”. Se refiere a las ventas ambulantes, o a pequeños negocios familiares en las comunidades o en los barrios, que no requieren de un permiso o documento emitido por alguna entidad del Estado.

Costa Rica es una sociedad distinta, donde la mayoría de los negocios y los emprendimientos están considerados actividades económicas formales que tienen que cumplir con todos los parámetros establecidos, según Cuadra.

Karol Fallas, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de Costa Rica (CCCR), señala que “iniciar un negocio en Costa Rica puede representar un reto importante, principalmente para quienes no están familiarizados con el sistema o si provienen de otro país, como es el caso de muchos emprendedores nicaragüenses que desean establecerse formalmente”.

La última edición del Informe Doing Business (la de 2020, año en que el Banco Mundial decidió descontinuar su publicación, para sustituirlo por otro documento), que establece la facilidad para hacer negocios con base en varios parámetros, ubica a Costa Rica en el puesto 74 (de un total de 190 países evaluados), con un total de 69.2 puntos. Nicaragua está en el puesto 142, con 54.4 puntos.

“Entiendo que la tramitología que hay en Costa Rica, no es muy diferente a la que hay en Nicaragua”, asegura Julio Ricardo Hernández, antropólogo y economista nicaragüense residente en Costa Rica.

“Lo que pasa es que en Nicaragua, los emprendedores permanecen en el sector informal, y solo cuando necesitan un crédito o alcanzan cierto nivel para poder hacer transacciones buscan cómo formalizarse. Eso significa cumplir las mismas formalidades que pide el Gobierno de Costa Rica”, sostiene.

Empresario nica recomienda “mucha paciencia”

El nicaragüense Noel Calderón, propietario de Apartamentos Don Noel, llegó a Costa Rica a inicios de los años 90. Una década después, detectó que había escasez de alquiler de habitaciones, y decidió entrar al negocio, poniendo un cuarto de su casa en alquiler. Con el paso del tiempo serían dos, tres y cuatro las habitaciones que ofrecía en su propio hogar. Más de 20 años después, su negocio ha crecido bastante, pero omite decir cuánto.

Sí recuerda que tuvo que hacer trámites con la municipalidad de San José, el Ministerio de Salud, y otras entidades, porque “eso se hace inmediatamente que usted decide abrir un negocio porque si no, se lo cierran”.

En todo caso, su recomendación básica es “tener mucha paciencia para el papeleo. Y para atender las peticiones de los clientes también”.

Al tener tantos años en operación, el proceso de renovar un permiso ya no le resulta engorroso. Ni siquiera lo ve como una dificultad, sino como un requisito que hay que llenar, lo cual no quiere decir que no haya que armarse de paciencia, siendo que “en todos los ministerios hay cola. Si te dan cita para un determinado tiempo, hay que llegar y ser paciente. Si tu permiso se ha vencido, y te dan una cita para dentro de dos años, ya no hay ningún problema: solo hay que esperar”, repite.

Esa paciencia es necesaria, tanto al tratar con la municipalidad, o el Ministerio de Salud. También al recibir las inspecciones al sistema eléctrico, que efectúa la Compañía Nacional de Fuerza y Luz; o las revisiones que realizan los de Acueductos que “siempre están cambiando los medidores, en particular cuando se les hacen reclamos”.

Pagar para evitar el papeleo

El nicaragüense Mario inició sus andanzas en el mundo empresarial costarricense, a inicios del año 2000. Al llegar a ese país, llevó consigo su experiencia en el mundo de la publicidad, así que se esforzó por crear y legalizar una empresa, que le permitiera ofrecer sus servicios en un campo que dominaba muy bien. 

El empresario pidió ser identificado con un seudónimo, para no poner en riesgo a su familia que sigue en Nicaragua.

La solución de Mario para cumplir la legislación costarricense sin consumir sus ahorros en el proceso, fue contratar a una agencia de empleos. Su empresa pagaba la factura a la agencia, y ellos se encargaban de afiliar al personal al Seguro Social y obtener los permisos laborales. De esa manera, evitó tener que lidiar con la Caja, el Ministerio del Trabajo, el INS y demás instituciones.

Lo que sí hizo, por su propia cuenta, fue cumplir los requisitos para obtener el permiso de operación municipal y el permiso del Ministerio de Salud, que deben renovarse —y pagarse— cada año. En parte la dificultad depende de la municipalidad en la que esté ubicado el negocio.

“No es lo mismo tratar con la de San José, que con la de Santa Bárbara, o la de Heredia. La de Escazú tiene fama de ser bien exigente, mientras que la de San José es más burocrática pero más sencilla”, explicó.

Requisitos para emprender en Costa Rica

Establecer un negocio formal en Costa Rica es un proceso que implica cumplir una serie de trámites que, “aunque son necesarios, pueden volverse complejos”, señala Karol Fallas.

Lo primero es inscribir el negocio ante la Administración Tributaria del Ministerio de Hacienda. Esto incluye obtener un número de cédula jurídica cuando se trata de empresas jurídicas. Luego, registrarse como patrono ante la Caja Costarricense del Seguro Social, y realizar el trámite de las pólizas de riesgo de trabajo.

Adicionalmente, tramitar la patente municipal ante el Gobierno local que corresponda, y dependiendo del giro de negocios, cumplir requisitos sanitarios ante el Ministerio de Salud, o permisos específicos como manipulación de alimentos. También la apertura de cuentas bancarias, poder emitir facturas electrónicas, y en algunos casos, obtener permisos de migración para operar legalmente como persona extranjera.

Explicó que la Cámara de Comercio ofrece orientación, capacitación y acompañamiento a través de su Centro de Formación Empresarial, que enseña cómo cumplir cada uno de estos pasos, cómo formalizarse correctamente, y cómo desarrollar un modelo de negocio que sea sostenible.

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Iván Olivares

Iván Olivares

Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.

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