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Quedó grabado en mi memoria un reportaje durísimo: “Disparaban con precisión: a matar”

La publicación diaria de CONFIDENCIAL es la prueba cotidiana del fracaso del régimen en su intento por silenciar a la prensa

Edición 1077 de CONFIDENCIAL de mayo de 2018

Una vista de la edición 1077 de la revista CONFIDENCIAL, publicada a finales de mayo de 2018, con el reportaje "¡Disparaban con precisión: a matar!". // Mockup: CONFIDENCIAL

Claudia Paz y Paz

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El martes 7 de julio se cumple el 30 aniversario del medio de comunicación independiente CONFIDENCIAL, fundado en 1996.

En julio de 2018 empecé a conocerles en profundidad, cuando llegué a Nicaragua como integrante del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), junto con Sofía Maher, Amérigo Incalcaterra y Pablo Parenti. El GIEI fue creado el 30 de mayo de 2018 mediante un acuerdo entre el Estado nicaragüense, la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con el mandato de coadyuvar con las autoridades en las investigaciones sobre los hechos de violencia.

Cuando llegamos a Nicaragua pensábamos que había voluntad política para ejecutar nuestro mandato, precisamente porque el Estado había solicitado el acompañamiento internacional. Ese supuesto desapareció muy pronto: nunca tuvimos colaboración estatal, ni acceso a los expedientes, ni mucho menos, la posibilidad de hablar directamente con fiscales a cargo de las investigaciones.

Enfrentamos entonces el desafío de avanzar en el esclarecimiento de las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas a partir del 18 de abril, sin la colaboración del Estado. Tomando muchas precauciones, logramos contactar con testigos y sobrevivientes y revisar algunos expedientes judiciales y médicos, así como lugares donde habían ocurrido los hechos. Entendimos que la tarea no era nada fácil.

En esas primeras semanas comprendimos que la mayoría de los asesinatos había sido perpetrada a plena luz del día, frente a cientos de ojos: testigos directos y periodistas que conservaban fotografías, videos y documentos. Es decir, piezas valiosísimas para reconstruir lo sucedido. En ese contexto, el periodismo independiente no fue solo una fuente de información: fue una forma de preservar la memoria de lo ocurrido y de impedir que la violencia quedara encerrada en el silencio oficial.

De esa cuenta, CONFIDENCIAL se convirtió en una de nuestras principales fuentes. Desde el inicio de la crisis, sus reportajes documentaron con enorme rigurosidad periodística cómo ocurrieron algunos de los hechos más graves. Quedó grabado en mi memoria un reportaje durísimo, “Disparaban con precisión: a matar”, que mostró el patrón de ejecuciones extrajudiciales. Las imágenes de las radiografías que reflejaban el orificio de entrada y salida de las balas eran más que elocuentes sobre el propósito de los disparos.

Recuerdo también cuánto me conmovió la primera entrevista a las fundadoras de la Asociación Madres de Abril, quienes, en medio del dolor por el asesinato de sus hijos, emprendían el camino por la verdad y la justicia.

La imagen de la Policía ocupando las oficinas de CONFIDENCIAL permanece en mi memoria, así como la indignación ante los esfuerzos del régimen por silenciar a un medio tan importante. Días antes de ese 13 de diciembre habíamos estado en esas oficinas recogiendo archivos para nuestro informe. Después de aquello, no nos sorprendió que nos expulsaran del país dos semanas más tarde y que tuviéramos que viajar a Washington para presentarlo.

La publicación diaria de CONFIDENCIAL es la prueba cotidiana del fracaso del régimen en su intento por silenciar a la prensa. El régimen de Ortega no ha logrado ocultar sus crímenes, porque medios de comunicación independientes como CONFIDENCIAL continúan denunciándolos. Hoy celebramos estos 30 años de ejercicio valiente del periodismo y les alentamos a seguir adelante, con la esperanza de que pronto puedan volver a su patria en democracia.

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Claudia Paz y Paz

Claudia Paz y Paz

Defensora de derechos humanos. Directora del Programa para Centroamérica y México del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL). Exmiembro del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) para Nicaragua. Especialista en Derecho Penal, académica, jueza y litigante guatemalteca, exfiscal General y Jefa del Ministerio Público de Guatemala.

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