Quiebra de Spirit Airlines encarece boletos y golpea conectividad aérea de Nicaragua
PUBLICIDAD 4D
PUBLICIDAD 5D
Nicaragua reduce a cero, con efecto inmediato, los aranceles que cobraba a China. Se desconoce si el gigante asiático hará lo mismo con el país
Una de las nuevas tiendas chinas en Masaya. // Foto: Cortesía
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo anunció mediante el Acuerdo Ministerial 005 – 2026, que se eliminan los aranceles aduaneros que Nicaragua cobraba a las importaciones provenientes de China por el Tratado de Libre Comercio entre ambos países. El acuerdo no indica si nuestro país también recibirá el mismo acuerdo de su socio comercial asiático.
Previsiblemente, esa decisión ampliará aún más la brecha comercial entre ambas naciones, opinan economistas. Del mismo modo, representará un desafío aún mayor para el comercio y la pequeña industria nicaragüense, que tiene varios años de lamentar la invasión de tiendas y negocios chinos que se han instalado en las ciudades del país. El argumento principal es que esos recién llegados compiten de forma desleal, al recibir ventajas arancelarias de parte del régimen.
El Tratado de Libre Comercio entre ambos países, incluye dos listas arancelarias que, juntas, ocupan casi 1500 de las 1768 páginas que contiene el texto de ese acuerdo publicado en La Gaceta. Esas listas determinan los aranceles que deberán pagar las mercancías nicaragüenses entrando a territorio chino, así como los impuestos que deberán enterar los productos chinos ingresando a Nicaragua.
A partir de la entrada en vigor del Acuerdo Ministerial 005 – 2026, ese arancel se redujo a cero para los productos chinos llegando a nuestro país. “Es natural que un tratado de libre comercio lleve hasta cero el impuesto a cobrarse recíprocamente”, dijo un economista consultado por CONFIDENCIAL. Eso es cierto, aunque normalmente los países negocian períodos de desgravación de varios años de duración, para proteger a sus sectores sensibles.
La pregunta aquí es cuándo China dictará una medida idéntica que beneficie a los productos nicaragüenses.
El inciso 2 del artículo 2.4 de ese TLC, señala que “un acuerdo de las partes para acelerar la reducción y eliminación del arancel aduanero sobre mercancías originarias reemplazará cualquier tasa arancelaria determinada de conformidad con sus listas para dicha mercancía y entrará en vigor previa aprobación de cada parte de conformidad con sus respectivos procedimientos legales aplicables”.
Adicionalmente, el inciso 3 estipula que “una parte podrá en cualquier momento acelerar unilateralmente la reducción y eliminación de los aranceles aduaneros sobre las mercancías originarias de la otra parte”. En este caso, bastará que esa parte le indique a la otra la decisión que ha tomado, como acaba de hacer el régimen.
Por décadas, Nicaragua ha acudido a las fábricas chinas para adquirir multitud de mercadería de escaso valor comercial, lo que hizo que la marca “Hecho en China”, se convirtiera en sinónimo de cosas baratas de escasa calidad. Los datos de los últimos años muestran no solo un crecimiento imponente de las exportaciones de ese país hacia Nicaragua, sino también cómo, año con año, se amplía la brecha comercial.
En 2023, año que entró en vigor el acuerdo comercial entre ambos países, Nicaragua exportaba a China mercadería valorada en 14.2 millones de dólares. En dos años subió hasta los 81.1 millones, marcando un crecimiento de 571%. Si bien el dato incluido en el Informe de Comercio Exterior del cuarto trimestre de 2025 muestra un dinamismo prodigioso en apenas dos años, no se puede comparar con el abultado monto de la millonaria factura de lo que Nicaragua le compra a China.
Esa factura fue de 1228.3 millones en 2023, y se elevó hasta los 1892.9 millones en 2025. Aunque el incremento porcentual es de solo 54.1% (diez veces menos que el de las exportaciones nicas), hay tres datos que permiten entender lo que hay en realidad detrás de tan abultada diferencia.
El primero es que el crecimiento de 571% de las ventas originadas desde Nicaragua, más que un incremento exponencial, lo que muestra es la pequeña base de la que partió: 14.2 millones de dólares. El aumento es de 66.9 millones. En paralelo, las exportaciones enviadas desde China crecieron en 664.6 millones de dólares. Casi diez veces más que el crecimiento mostrado por las exportaciones nicas hacia China.
El resultado de todos estos números es un aumento imparable de la brecha comercial entre ambas naciones: si la diferencia del intercambio comercial era de 1214.1 millones de dólares (favorable a China) en 2023, esa cifra creció hasta los 1811.8 millones de dólares en 2025. Siempre a favor de la nación asiática.
Otra forma de verlo es que, si al tercer trimestre de 2025 la diferencia en los montos del intercambio comercial eran de 19 a 1, al cerrar el año escaló para cerrar en 23.3 a 1.
En ese mismo período, Estados Unidos siguió siendo el principal proveedor de mercancías al país, aunque el crecimiento es poco más que anecdótico: 0.64%. En contraste, la brecha entre la nación norteamericana y Nicaragua, sí se cerró y hasta se revirtió. Si en 2023 era de 413.4 millones, favorable a Estados Unidos, en 2025 cambió el signo, y fue de 9.5 millones… a favor de Nicaragua. Esta decisión de la dictadura amplía las ventajas que el país provee a China de forma casi unilateral. La tríada principal está integrada por préstamos onerosos, contratos ventajosos de construcción de infraestructura, y ahora esta reducción arancelaria a cero.
PUBLICIDAD 3M
Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.
PUBLICIDAD 3D