Ortega y Murillo mantienen millonarios gastos para fallido proyecto canalero
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Pese a enarbolar la bandera de las “revoluciones gemelas” durante 40 años, los dictadores no están dispuestos a defender a su aliado, según analistas
Ciudadanos iraníes cargan fotos del ayatolá Alí Jamenei y ondean banderas en la plaza Enqelab de Teherán, el 1 de marzo de 2026. | Foto: EFE/Abedin Taherkenareh
Un día después del asesinato del ayatolá Alí Jamenei, la “copresidenta” de Nicaragua, Rosario Murillo, dio sin mayores aspavientos sus “condolencias”. No condenó los hechos ni despotricó contra Estados Unidos, como acostumbra hacerlo en público y privado. Habló “como si hubiese ocurrido un desastre natural”, señalan analistas. Una reacción que no corresponde con la magnitud de lo sucedido, peor aún, cuando se trata de la invasión a uno de sus aliados políticos: Irán.
“Nuestras sinceras condolencias al gobierno de la República Islámica de Irán, por el martirio de su pueblo y del ayatolá Jameini y su familia también, nos decía el compañero Ramón Moncada (embajador de Nicaragua), y en unión ante Dios nos presentamos con humildad, siempre urgiendo paz, paz y bien”, dijo escuetamente Murillo durante su monólogo del 2 de marzo de 2026.
Mientras, el “copresidente” Daniel Ortega eligió permanecer en silencio. Únicamente plasmó su firma, junto a la de Murillo, en un escueto comunicado donde condenan “todas las formas de guerra” y claman a Dios por “el milagro de la paz”.
Su silencio frente a esta situación, advierte el economista Enrique Sáenz, lo ubica como “debajo de una mesa viendo pasar el vendaval”.
La cautelosa reacción del régimen nicaragüense no es fortuita ni pasa desapercibida, sobre todo porque Ortega y Murillo han mantenido una alianza con los ayatolás desde 1979, cuando ambos se declararon “revoluciones gemelas”. Analistas advierten que los dictadores buscan evitar ser el foco de atención de Estados Unidos, el cual ha “eliminado” recientemente a líderes de naciones que considera problemáticas.
Lo que está sucediendo en Irán y anteriormente la captura de Nicolás Maduro, en Venezuela, envía “un mensaje clarísimo a Ortega y la cúpula militar nicaragüense”, advierte el abogado y exdiputado Eliseo Núñez. “No es un tema de invasión ni de guerra, es un tema de eliminación selectiva el que se pone sobre la mesa. Esto los coloca en una posición de enorme temor, tanto a los Ortega como al Ejército y todos los demás”, remarca.
Agrega que existe un “cambio dramático” en el método militar que está aplicando Estados Unidos. De tal manera que “antes, la probabilidad de muerte de la comandancia del Ejército era baja y la probabilidad alta era del soldado que iba a la guerra, ahora no”. Este cambio “tiene que ser analizado con mucho cuidado por la pareja presidencial, como por el Ejército mismo”.
A pesar de haber enarbolado la bandera de las “revoluciones gemelas” durante cuatro décadas, ni Ortega ni Murillo ni el Ejército de Nicaragua están dispuestos a confrontar a Estados Unidos en este momento, según los analistas. Esto “no significa que vayan a ceder”, advierte Núñez. “Significa, principalmente, que ellos creen que tienen que hacer lo necesario para sobrevivir en el tiempo”.
Sáenz valora que la estrategia actual de Ortega y Murillo “es incierta”, quizás busquen “pasar debajo de la mesa el vendaval”, mantenerse lo más desapercibidos posible y ganar tiempo.
Además, señala que los dictadores nicaragüenses han demostrado una gran habilidad para interpretar las contradicciones del momento y adaptar su postura según les convenga.
También estima que el régimen Ortega-Murillo está pasando por “su mayor nivel de vulnerabilidad” desde que tomó el poder en 2007, debido a la “contundencia” de la Administración de Donald Trump y a que su “alianza estratégica” con países como Venezuela, Cuba, Irán, Rusia, China “se descuajó”.
La alianza de las “revoluciones gemelas” era “más retórica política” y “el afán de Ortega de aparecer como un gran protagonista internacional, como gran líder mundial y como miembro de una gran alianza enfrentada al imperio”, comenta el economista.
En junio de 2023, durante la visita a Managua del entonces presidente iraní, Ebrahim Raisí, ambos Gobiernos firmaron tres memorandos de entendimiento. Entre ellos se destaca la creación de una Comisión Mixta Intergubernamental para la cooperación económica, comercial y científica.
La alianza política quedó reafirmada en febrero de 2025, cuando Laureano Ortega Murillo, hijo de los copresidentes Ortega y Murillo y responsable de las relaciones diplomáticas y comerciales del Gobierno, afirmó que Nicaragua e Irán mantienen una alianza política e ideológica frente a lo que denominó “el imperio”, en alusión a Estados Unidos.
Pero el comercio bilateral entre Managua y Teherán es casi inexistente, según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN). De los veinte principales productos de exportación de Nicaragua en 2025, la única compra realizada por Irán fue de 19 300 kilogramos de café, por los que pagó 129 500 dólares en mayo.
El monto facturado por Irán por la compra de ese lote de café es mínimo con respecto a los 918 421 millones de dólares que Nicaragua recibió por sus exportaciones globales de café durante el 2025.
Mientras, en las estadísticas de las importaciones no aparece ninguna compra de Nicaragua a Irán.
Reportes periodísticos señalan que en 2012 Irán habría condonado a Nicaragua una deuda de 164 millones de dólares que fue contraída durante el primer gobierno de Ortega, en los años 80, por un monto de 58 millones de dólares y que creció hasta los 164 millones por los intereses acumulados. Sin embargo, en los reportes del Banco Central de Nicaragua (BCN) sobre la deuda pública externa no aparece ningún registro de la deuda con Irán y menos que la misma haya sido condonada por el país persa.
La retórica antiimperialista tampoco se tradujo en una cooperación económica palpable. En 2007, tras la visita a Nicaragua del entonces presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, se anunció la firma de diversos acuerdos de cooperación internacional. Estos acuerdos se oficializaron meses después durante un encuentro entre Ortega y el entonces ministro de Energía de Irán, Hamid Chitchian.
Entre la variada lista de proyectos acordados, destacaba el anuncio de una supuesta inversión conjunta entre Irán y Venezuela para la construcción de un puerto de aguas profundas en el Caribe de Nicaragua. Fue el primer proyecto “faraónico” prometido por Ortega a su llegada al poder, indica el reportaje Muchas promesas y nulas inversiones, publicado por CONFIDENCIAL en 2022.
Diecinueve años después, el puerto de aguas profundas se encuentra en la lista de grandes proyectos anunciados por el orteguismo que no pasaron de la mesa de planeación. De los otros proyectos acordados en la firma de 2007, el único que se concretó fue la construcción de un centro policlínico, ubicado en Villa Libertad, Managua.
Sin embargo, a principios de mayo de 2022, Ortega, ya entronizado como un dictador, apareció junto al ministro de Petróleo de Irán, Javab Owji Hom, para anunciar la firma de nuevos acuerdos de cooperación. En esta ocasión, la lista era mucho menor que la de 2007, pero no podía faltar la promesa faraónica de turno: retomar la construcción de la refinería El Supremo Sueño de Bolívar, la obra insignia prometida por el fallecido caudillo venezolano Hugo Chávez Frías.
Además de retomar la construcción de la refinería, durante la firma de los acuerdos se estableció un convenio para el suministro de combustibles a Nicaragua que serían pagados por medio de un mecanismo de compensación o trueque con productos del país. Nada de eso se ha cumplido.
Para Núñez y Sáenz el aporte más valioso del régimen iraní a los Ortega-Murillo fue —quizá— enseñarles a evadir las sanciones internacionales, impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea a funcionarios del régimen y empresas de la familia gobernante por las violaciones a los derechos humanos.
“Irán tiene 47 años de estar sancionado, entonces ha desarrollado todo un modelo para evadir sanciones, tanto de Europa como de los Estados Unidos. Entonces este know how (saber cómo) se lo vino a trasladar a Ortega y su familia”, explica Núñez.
El exdiputado sostiene que Rusia e Irán han intentado sin éxito crear un sistema bancario paralelo al sistema de Basilea, que es el sistema utilizado a nivel internacional. “Lo intentaron con los BRICS, pero no pudieron por la presión de Estados Unidos y por las realidades del mercado”.
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Confidencial es un diario digital nicaragüense, de formato multimedia, fundado por Carlos F. Chamorro en junio de 1996. Inició como un semanario impreso y hoy es un medio de referencia regional con información, análisis, entrevistas, perfiles, reportajes e investigaciones sobre Nicaragua, informando desde el exilio por la persecución política de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
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