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Julio López: Por qué sí se puede lograr ahora la caída de la dictadura en Nicaragua

Erosión provocada por la purga de Murillo; crisis económica y aislamiento internacional; exigen esfuerzo nacional para reactivar la resistencia interna

Los “copresidentes” Daniel Ortega y Rosario Murillo (cen. y der.), observan junto al jefe del Ejército, general Julio César Avilés, un desfile militar en honor al 46 aniversario del Ejército, el 3 de septiembre de 2025. | Foto: CCC

Carlos F. Chamorro

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A pesar de siete años de Estado policial que ha eliminado todas las libertades en Nicaragua, provocando el exilio de la oposición, el politólogo Julio López Campos, exdirector de Relaciones Internacionales del FSLN en los años 80, considera que ahora hay más condiciones “para avanzar en un proceso de resistencia interna al interior del país, y si sumamos todas las fuerzas sin discriminación de ningún tipo, podríamos crear las condiciones para el derrocamiento del régimen orteguista”.

En una columna publicada en CONFIDENCIAL titulada “Sí se puede lograr la caída de la dictadura en Nicaragua”, López Campos sostiene que uno de los factores determinantes para la fragmentación y el debilitamiento del régimen, es la erosión que está provocando en el aparato del poder la purga que encabeza Rosario Murillo en Estado y en el partido Frente Sandinista.

El analista argumenta que “solo una amplia alianza democrática, con un programa sólido, coordinación real y sin exclusiones entre todas las fuerzas prodemocracia, puede sentar las bases de una transición exitosa y duradera”, y afirma que “Rosario Murillo, Daniel Ortega, los altos mandos del Ejército y la Policía, y los principales cuadros políticos del régimen, no sobrevivirán en el nuevo escenario”.

En una conversación en el programa Esta Semana que se divulga en el canal de YouTube de CONFIDENCIAL, debido a la censura televisiva, le preguntamos cómo se puede lograr la caída de la dictadura, cuando en Nicaragua no existe ninguna clase de libertad, ni para formar un gremio, ni para hacer política, ni para expresarse de ninguna formay esto fue lo que nos dijo.

Tu columna publicada en CONFIDENCIAL se titula: “Sí se puede lograr la caída de la dictadura”. ¿Por qué se podría lograr ahora lo que no se ha podido alcanzar en estos siete años de Estado policial? Hay muchas señales de desgaste del régimen, pero ¿hay algún factor detonante que pueda desembocar en la caída de la dictadura.

Las crisis se arman sobre procesos acumulativos. En el caso de la dictadura Ortega-Murillo, estamos observando ahora una serie de fenómenos que no se habían presentado como tal en el pasado. En menos de dos años, en Nicaragua hicieron desaparecer totalmente el Estado de derecho, desaparecieron los poderes del Estado, convertidos en simples órganos bajo la conducción de la Presidencia, los ciudadanos están conscientes de que desapareció totalmente aquello que se llamaba el “populismo responsable”, Nicaragua también ha conocido un proceso de aislamiento internacional realmente asombroso. No solo la salida de la OEA, Nicaragua se ha salido prácticamente de todas las instancias del mundo democrático occidental, (el régimen está) totalmente enconchado, aislado y fuera de toda comunicación exterior.

Otro fenómeno nuevo (son los) niveles de represión que están atacando y consumiendo a la familia política misma del Gobierno. Siempre habíamos visto la acción despiadada, represiva, en contra de la oposición, pero nunca que se estaban devorando a sí mismos: el encarcelamiento de ministros, asesores del presidente como Steadman Fagot, la muerte a la que condujeron a Humberto (Ortega), la situación en la que está el general Álvaro Baltodano, Bayardo Arce cumplió dos meses (preso) y no se sabe absolutamente nada del ministro asesor del presidente, compañero de lucha de quién sabe cuántos años, alto dirigentes de la Revolución Sandinista, no hay ninguna acusación formal contra él, totalmente desaparecido.

¿Qué impacto tiene esta purga interna provocada por la sucesión dinástica de Rosario Murillo, en las oportunidades políticas de cambio para Nicaragua?

Se suma a la crisis, el socavamiento interno del régimen. Y esto crea unos niveles de inconformidad, de desconcierto, de inseguridad a lo largo de la estructura de poder. Cuando vos tenés en situaciones que no sabés si está preso, si está cusuqueado, tipos como Lenin Cerna o “Payin” (Rodoldo Castillo), que está preso, gente que tiene amplia base de apoyo al interior del aparato de poder, estás creando una situación interna de erosión que antes no teníamos.

Esto tiene que ver con el otro factor que ha ocurrido en los últimos dos años, que es la emergencia al poder absoluto de Rosario Murillo. Antes hablábamos de que la Chayo hacía, pero con aprobación de Daniel (Ortega), después que sin Daniel no se podía hacer nada, después que los dos tenían poder, ahora la cosa está clarísima, el poder está en manos totalmente de Rosario Murillo, y eso tiene un significado muy particular.

En el artículo, vos incluso mencionabas la posibilidad de que se produzca alguna clase de ruptura en la familia gobernante por la gestión de Rosario Murillo. Algunos analistas hablan de una posible “implosión” del régimen, pero el régimen no se cae solo, y no hay una fuerza de resistencia cívica que tenga la capacidad de provocar esa sustitución del régimen. Bajo el Estado policial que existe hoy en Nicaragua, los ciudadanos no pueden organizarse.

Claro, es que, al juntarse todos esos elementos de la crisis, a la que hay que agregar la gravedad de la crisis económica, la comida de la gente está imposible; la canasta básica, la gente no puede acceder; los niveles de desempleo son enormes, la economía dependiendo no de su fuerza interna, sino una tercera parte de la remesa. Tenes un cuadro extremadamente peligroso para el régimen. y estas condiciones solo las podemos aprovechar en beneficio de la lucha por la liberación de Nicaragua, si realmente hacemos todos un esfuerzo por reactivar la resistencia interna en el país.

Tenemos ahora la oportunidad de incidir en profundidad en la crisis del régimen si todos los opositores nos ponemos de acuerdo por incidir al interior del país. Si reactivamos la resistencia en este marco de desconcierto, de inconformidad, de rechazo al régimen. Según las encuestas, el Gobierno cuenta con un respaldo del 13%. eso nunca había ocurrido. Han venido en un desplome del 40% hasta caer al 13% de respaldo. Un conjunto de factores que te indican de que las condiciones están dadas para hacer avanzar un proceso de resistencia interna al interior del país, si sumamos todas las fuerzas sin discriminación de ningún tipo, entonces podríamos realmente crear las condiciones para el derrocamiento del régimen orteguista.

En ese artículo hablas de la necesidad de crear una gran alianza nacional democrática. Pero ¿cómo se puede hacer esto con la oposición en el exilio, y con la sociedad civil completamente aplastada en Nicaragua, sin ninguna clase de libertad, ni para formar un gremio, ni para hacer política, ni para expresarse de ninguna forma?

La gente que está inconforme está sola, porque no están acompañados, no hay organización. El hecho de que exista la represión en Nicaragua, no elimina las posibilidades de organizar la resistencia. Bajo regímenes aún peores todavía, quién sabe si existe algo peor que el régimen nazi, fue posible organizar la resistencia. Nosotros podemos organizar a la gente para que comience el proceso de reconstrucción de las capacidades de resistencia del pueblo nicaragüense, ahora en las nuevas condiciones. Obviamente, hay que hacer uso de las capacidades de conspiración de la gente, de la forma semiabierta del trabajo, de forma clandestina, hay que aprender a usar los medios de comunicación nuevos tecnológicos, para que la gente pueda trabajar de otra manera, comunicarse con mayor seguridad entre ellos y para poder evitar la represión. Pero más importante que esas cosas instrumentales, es que entendamos que si no lo hacemos todos, y, me refiero a los sandinistas que están en oposición, a los que están resentidos y ofendidos por las conductas del régimen, a los conservadores, a los liberales, a los que se dicen somocistas, a los social-cristianos, a los ateos, a los curas, a los no creyentes, a los protestantes, tenemos que tener capacidad de generar una fuerza que sea realmente inclusiva, en la que la única premisa sea la disposición de trabajar por derrocar a la dictadura orteguista.

La rebelión de abril generó una gran esperanza de cambio y reivindicó la bandera de una resistencia cívica y el cambio de esta dictadura por la vía pacífica. Pero, con esta dictadura cruel, despiada, que no ha escatimado absolutamente ningún límite para reprimir, ¿es posible un cambio político pacífico, o se avizoran elementos también de fuerza, de violencia, en ese proceso para salir de la dictadura?

Yo estoy totalmente convencido, como la inmensa mayoría, de que la lucha armada no es la ruta para resolver esta situación. Pero eso no quiere decir que la única ruta posible es el proceso electoral. Hay una serie de combinaciones y de modalidades posibles que pueden conducir al desenlace de una crisis, Cuando hablamos de lucha cívica, no estamos descartando tampoco lo que es absolutamente inevitable, la forma de violencia popular que necesariamente surge en los momentos álgidos de la lucha. Por ejemplo, las barricadas de abril no fueron un arma ofensiva, fueron mecanismos de defensa de la gente para protegerse del enemigo, para impedirle el acceso rápido a los barrios.

Existen acciones que se pueden emprender, que no necesariamente significan lucha armada, pero que significan modalidades activas de resistencia y de lucha, y que algunas veces, necesariamente van a estar pignoradas por la violencia política, sin duda.

En Venezuela, en estos días, muchos tienen la expectativa de que se produzca un cambio de régimen y la salida de la dictadura de Maduro como resultado de la presión e incluso de las acciones de fuerza de Estados Unidos. ¿Qué papel tiene la presión externa en esta crisis de Nicaragua?

La que conocemos, hasta ahora, tiene algunas expresiones significativas. Pero la presión que ha sufrido el régimen, le incomoda, pero puede perfectamente vivir con esas presiones. Eso no quiere decir que este escenario de presiones no pueda cambiar, porque hay cambios significativos en la conducta del Gobierno norteamericano.

La situación de Nicaragua no es parte de la agenda actual, pero si las cosas siguen como están, seguramente vamos a entrar en ese escenario que los norteamericanos consideran en su estrategia de defensa y de seguridad nacional, que somos parte del Caribe norteamericano y que es esencial para ellos para su seguridad. Lo que va a pasar en Venezuela, va a tener una incidencia en nuestro caso. Yo creo que estas políticas de las cañoneras que estamos viendo ahora, nos indican que el escenario externo puede realmente complicarse para el país, y las relaciones apresuradas que la dictadura está haciendo con esas alianzas no van a resolverle absolutamente nada.

Mencionaste el aislamiento de la dictadura, que es real, pero al mismo tiempo han consolidado sus alianzas con China, con Rusia, con Cuba, Venezuela. Estos países, los aliados del régimen, pueden apoyarlo en una crisis, ¿pueden permitir de conseguirle prolongar su sobrevivencia?

En Nicaragua ya hemos vivido situaciones de extrema confrontación en un escenario geopolítico altamente complicado. La Revolución Sandinista tuvo que enfrentarse al fin de la Guerra Fría en una situación de gran complejidad. Y en aquellas circunstancias quedó claramente establecido de que nadie podía hacer nada por el otro, una vez que se desarrolla una crisis de carácter estratégico. Daniel Ortega sabe perfectamente bien que ni los rusos ni los chinos, mucho menos los iraníes, o los coreanos, nadie va a hacer absolutamente nada por ellos cuando lleguemos, al momento de las piedras pomes. En esa circunstancia, ni siquiera los amigos cubanos que están cerca podrán hacer absolutamente nada. Eso el régimen lo sabe muy bien. De manera que estas alianzas aceleradas que están cambiando totalmente el escenario, y ahí de repente China, dicen los expertos que ya probablemente el próximo año el otro va a ser el principal socio comercial, no protegen a Nicaragua de una confrontación mayor o de una crisis política de mayor alcance, si esta llega a presentarse.

En el escenario de una caída de la dictadura, ¿está preparada la oposición democrática nicaragüense para el día después? En este artículo, vos decís que, en una eventual transición democrática, “la cúpula que representa Rosario Murillo, Daniel Ortega, los altos mandos del Ejército y la Policía, y los principales cuadros políticos del régimen, no sobrevivirían en este nuevo escenario”, pero que tampoco esta sería una revolución con un poder hegemónico como la de 1979.

La oposición no está preparada para el día después, desafortunadamente. Mientras no seamos capaces de superar las diferencias, las desconfianzas, los recelos, los odios, mientras no seamos capaces de dialogar, no estoy diciendo de llegar a alianzas, a la firma de aquellos documentos que aparentemente lo resuelven todo. Deberíamos ser capaces de ponernos de acuerdo de que cada quien contribuya con lo que tenga, para la reorganización de la resistencia al interior del país. Si damos ese primer paso, y en que le digamos a la gente: no le pregunte a nadie de donde viene, de qué filiación política es, eso no tiene importancia, acuérpate con él, coincidí con él alrededor de los problemas de la gente, nuclearse, si avanzamos en ese primer paso, entonces, seguramente podrán abrirse las posibilidades para que podamos avanzar un poco más allá.

Tengo que usar un ejemplo que es el más reconocido por los nicaragüenses. A doña Violeta le asesinaron de manera cruel a su esposo. Ella pudo haber llegado después a la presidencia con una actitud de rechazo, de odio contra este, contra aquel. Pero fue capaz de dar un ejemplo de reconciliación, de paz, de tratar al otro como lo que eran nicaragüenses, independientemente de cuáles eran sus orígenes políticos, de cuáles eran su clase social, de dónde venían. Ese tipo de actitud, ese tipo de liderazgo es el que necesitamos nosotros para ir dando los pasos que nos puedan ir preparando para el día después. De otra manera, efectivamente, solo habría el caos.

En 2018 hubo un liderazgo autoconvocado en el que se destacaron inicialmente los jóvenes universitarios. En 2021 hubo una expectativa del surgimiento de otro tipo de liderazgo a partir de las elecciones que no fueron, porque todos los candidatos fueron apresados. En este artículo vos resaltas la expectativa en el papel de las nuevas generaciones. Pero los jóvenes nicaragüenses, los estudiantes universitarios, y los profesionales, emigraron masivamente, están en el exilio o están aplastados en el país. ¿Cómo puede surgir ese nuevo liderazgo?

Los verdaderos liderazgos, aquellos que tienen un arraigo en el seno de la gente, nacen de las luchas, como efectivamente las luchas de 2018 hicieron emerger una camada de muchachos jóvenes con unos perfiles de liderazgo visibles, pero como vos decís, la casi totalidad de ellos están fuera. Pero vienen nuevas generaciones, están gestándose ahí en las universidades, en los barrios, en los sectores populares, incluso en sectores altos. Las nuevas camadas de nicaragüenses que son los que están requiriendo las pautas para reemprender la lucha. La juventud necesita nuevos líderes que tendrán que buscar sus nuevos referentes ideológicos, seguramente van a abrir las posibilidades de una Nicaragua como la soñamos todos.

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Carlos F. Chamorro

Carlos F. Chamorro

Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Fundador y director de Confidencial y Esta Semana. Miembro del Consejo Rector de la Fundación Gabo. Ha sido Knight Fellow en la Universidad de Stanford (1997-1998) y profesor visitante en la Maestría de Periodismo de la Universidad de Berkeley, California (1998-1999). En mayo 2009, obtuvo el Premio a la Libertad de Expresión en Iberoamérica, de Casa América Cataluña (España). En octubre de 2010 recibió el Premio Maria Moors Cabot de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia en Nueva York. En 2021 obtuvo el Premio Ortega y Gasset por su trayectoria periodística.

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