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Dictadura expulsa a seis cooperantes españoles junto al embajador de España

El embajador Sergio Farré Salvá, el ministro consejero Miguel Mahiques Núñez y seis cooperantes fueron expulsados de Nicaragua por Ortega y Murillo

Imagen del exembajador español en Nicaragua, Sergio Farré Salvá (der.), junto al “cocanciller” nicaragüense, Valdrack Ludwing Jaentschke, en Managua, el 2 de enero de 2026. | Foto: Tomada de El 19 Digital

Juan Carlos Bow

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La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo expulsó al embajador español en Nicaragua, Sergio Farré Salvá, y a su número dos en la jefatura de misión, el ministro consejero Miguel Mahiques Núñez, junto a un grupo de seis cooperantes de diversos proyectos de desarrollo, de acuerdo con fuentes vinculadas a organizaciones españolas que trabajan en Nicaragua.

El sábado 24 de enero de 2026, por la noche, Farré Salvá y Mahiques Núñez recibieron una notificación donde se les comunicaba que debían “salir inmediatamente del país”. Ambos ya se encuentran de vuelta en Madrid.

Según las fuentes, inicialmente, la dictadura no dio ninguna explicación al Gobierno español sobre la expulsión, aunque después alegó que el embajador se había “extralimitado” en sus atribuciones, y había realizado “actividades incompatibles” con su estatus diplomático. Sin embargo, no se conoce ningún señalamiento específico que le hayan imputado al diplomático, mientras el Ministerio de Relaciones Exteriores de España calificó la expulsión de “injustificada”.

Según el diario español The Objective, los expulsados por el régimen de Nicaragua habrían sido siete personas: dos diplomáticos y cinco cooperantes que participaron en un encuentro celebrado en Managua; sin embargo, fuentes vinculadas a las oenegés españolas que trabajan en Nicaragua, revelaron que el número de cooperantes expulsados es de ocho, incluyendo a los dos diplomáticos y seis cooperantes.

Ni Ortega ni Murillo ni la Cancillería nicaragüense se han referido a la expulsión del diplomático español ni a la de su embajador en Madrid, Maurizio Alberto Gelli, y de otro diplomático de Managua, ordenada por el Gobierno de España en “estricta reciprocidad” por la “injusta expulsión” de Farré Salvá y Mahiques Núñez.

Tampoco los medios oficiales y sandinistas se han hecho eco de la noticia, que ocurre en medio de constantes roces entre los Ejecutivos de Ortega y Murillo y el de Pedro Sánchez.

Sergio Ramírez señala “irritación permanente” del régimen

En una entrevista que el escritor y exvicepresidente de Nicaragua, Sergio Ramírez, brindó al medio The Objective, atribuyó la expulsión de los diplomáticos españoles a “un estado de irritación permanente” de la dictadura nicaragüense contra el Gobierno de España y contra España en general, “por el respaldo que se ha dado a los exiliados nicaragüenses y a los que perdimos la nacionalidad por decisión arbitraria de los dictadores en Nicaragua”.

Ramírez recordó que esta “tensión” en las relaciones diplomáticas entre Nicaragua y España viene de años atrás y señaló lo ocurrido con la anterior embajadora María de Mar Fernández, a quien le fue negado el regreso al país. 

“Hoy en día ha vuelto a estallar esta crisis de irritación permanente que existe, Yo creo que hay una especie como de prepotencia de una dictadura como la de Nicaragua, de querer imponerse arbitrariamente sobre países como España que han sido solidarios con Nicaragua y que además pertenecen a una comunidad de naciones, a la Unión Europea, que se ha manifestado permanentemente en contra de la dictadura en Nicaragua”, subrayó Ramírez.

Sergio Farré Salvá en su primera experiencia como embajador

De acuerdo con el diario español ABC, la expulsión de Farré Salvá y Mahiques Núñez ha sorprendido a sus compañeros diplomáticos españoles, que coinciden en señalar que el embajador “es un buen tipo” y “un gran profesional”.

Farré Salvá es funcionario de la Carrera Diplomática desde 2005 y ha estado destinado en las embajadas de España en Jartum, Sudán; Liubliana, Eslovenia; en la Representación Permanente de España ante la Unión Europea, en Bruselas; La Paz, Bolivia; y en Bruselas, Bélgica.

Nicaragua fue su primera experiencia como embajador y su estancia sería la más corta de su larga carrera diplomática, ya que solo duró tres semanas. El 2 de enero de 2026, presentó las cartas credenciales ante el “cocanciller” nicaragüense, Valdrack Ludwing Jaentschke.

El 7 de enero, Ortega y Murillo publicaron un Acuerdo Presidencial en el que reconocieron a Farré Salvá como “el embajador extraordinario y plenipotenciario del Reino de España ante el pueblo y gobierno de la república de Nicaragua”, de acuerdo con el Diario Oficial La Gaceta.

Los esposos y “copresidentes” de Nicaragua ordenaron “a las autoridades civiles y militares, guardar y hacer guardar las prerrogativas e inmunidades que a su jerarquía corresponden”.

Según el diario ABC, el encuentro en el que participó Sergio Farré Salvá y Mahiques Núñez se “habría hecho con la única intención de ‘tender puentes’, pues un embajador, como representante de España en un país, tiene que poder reunirse con quien quiera cuando quiera”.

“Es difícil que en este corto período de tiempo haya podido hacer algo tan grave como para ser expulsado del país al que llegó el pasado 2 de diciembre”, concluye el diario español.

Los roces entre Nicaragua y España

Esta es la segunda vez en los últimos cuatro años que Nicaragua y España se quedan sin representación diplomática en Managua y Madrid.

En 2021, el Gobierno de Pedro Sánchez llamó a consultas a España a la entonces embajadora María del Mar Fernández-Palacios en respuesta a un comunicado de la Cancillería nicaragüense que contenía, según el Ministerio de Asuntos Exteriores español, “gruesas falsedades sobre procesos judiciales y electorales” españoles. Posteriormente, las autoridades del régimen le denegaron su regreso a Nicaragua.

El Ministerio de Exteriores de España citó después al entonces embajador de Nicaragua en Madrid, Carlos Midence, para pedirle explicaciones por su negativa a la vuelta de la embajadora española en Managua. A las pocas horas, el Gobierno de Nicaragua ordenó la retirada de sus funciones de Midence argumentando “continuas presiones y amenazas injerencistas” en su contra, “que hacen imposible el ejercicio de la labor diplomática”.

En 2022, Nicaragua nombró a Maurizio Alberto Gelli como embajador en Madrid. Mientras, España intentó que Fernández-Palacios regresara a Managua, pero el Gobierno de Ortega negó la autorización, evidenciando la fragilidad de la relación entre ambos países.

Finalmente, se acreditó como embajadora de España a Pilar María Terrén, que se mantuvo en el cargo hasta ser sustituida por Sergio Farré, en un intento de cerrar la disputa diplomática que ahora se ha vuelto a reabrir.

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Juan Carlos Bow

Juan Carlos Bow

Periodista y editor en CONFIDENCIAL. Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Centroamericana (UCA). Máster de la Escuela de Periodismo de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) - El País. Finalista del Premio Latinoamericano de Periodismo de Investigación “Javier Valdez” del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS).

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