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Raúl Peñaranda: “Además de un cambio hacia políticas más liberales y Estado de derecho, hay un cambio internacional al lado de los países democráticos”
Rodrigo Paz Pereira pronuncia un discurso como presidente electo, en La Paz (Bolivia). EFE
Con la victoria de Rodrigo Paz en segunda vuelta en las elecciones de Bolivia, se inicia un cambio político “hacia políticas más liberales en la economía y de restitución del Estado de derecho”, que pone fin a dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo liderado por Evo Morales, y cuatro gobiernos consecutivos del MAS: “Bolivia ya está fuera del socialismo del Siglo XXI”, resume Raúl Peñaranda, periodista y analista político boliviano.
El nuevo gobierno boliviano que tomará posesión el ocho de noviembre de 2025 también representará “un cambio desde el punto de vista internacional” sumando a Bolivia “en la columna de los países democráticos”, pero más bien centrista, no al estilo de Milei, o de Bukele, si hubiera que ponerle una etiqueta, la llamaría como de “centroderecha”.
El presidente electo Rodrigo Paz anunció que no invitará a su toma de posesión a las dictaduras de Cuba, Nicaragua, y Venezuela, porque “ni son democráticos”, mientras que, al perder a uno de sus aliados fundadores en América Latina, la Alianza Bolivariana (ALBA) expulsó a Bolivia, acusándola de “proimperialista”
“Es una demostración importante de que Bolivia va a cambiar también en sus relaciones internacionales, se va a alinear con fuerzas democráticas de la región, ya no es parte del ALBA. Es una cosa muy buena para tu currículum cuando el ALBA te expulsa, Rodrigo Paz ha mejorado su prestigio internacional con esta expulsión”, afirma Peñaranda.
En una entrevista en el programa Esta Semana, que se transmite en el canal de YouTube de CONFIDENCIAL, debido a la censura televisiva en Nicaragua, el periodista Raúl Peñaranda, director de Brújula Digital analizó los desafíos de gobernabilidad que enfrentará el nuevo gobierno de Rodrigo Paz, obligado a aplicar un ajuste económico drástico para aumentar el precio de los combustibles en Bolivia. “Seguramente van a haber protestas, Bolivia es un país proclive a la inestabilidad. El principio va a ser difícil y el Gobierno tendrá que dar muchas muestras de transparencia, explicar, informar, por qué se están tomando esas medidas, que Paz anunció como candidato que iba a tomar, no es una sorpresa, pero soy optimista de que es posible que sea una fase corta y que luego el Gobierno pueda seguir adelante”.
El pasado domingo 19 de octubre, el ahora presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz, ganó las elecciones en segunda vuelta con más del 54% de los votos, derrotando a Tuto Quiroga. ¿Cuáles fueron las claves de la victoria electoral que le permitieron a Paz ganar la mayoría?
Lo que logró el actual presidente electo, Rodrigo Paz, fue conectar más con sectores de clases medias y populares. Rodrigo Paz es una persona de centro y por lo tanto pudo recoger también un voto que en el pasado había respaldado a candidatos del MAS. En cambio, Tuto (Quiroga), que se ubicó más a la derecha, le costaba más hacer eso y se quedó más encajonado, sin tener capacidad de entrar a otros sectores. Me parece que la clave del triunfo de Rodrigo fue tratar de ganar, incluyendo a la antigua base social del MAS en vez de excluirla. En cambio, Tuto pretendió polarizar al país tratando de decir que esa base ya no tenía lugar. Esa es una de las claves de la victoria de Rodrigo.
La elección de Rodrigo Paz pone fin a dos décadas de la hegemonía del Movimiento al Socialismo que lideró Evo Morales. Evo fue el primer presidente indígena de Bolivia en 2006, reelecto dos veces y luego otro gobierno de Luis Arce. ¿Qué legado le dejan estos 20 años de gobiernos del MAS a Bolivia y ahora al nuevo presidente?
No todo es malo, hay una incorporación de segmentos indígenas y populares, por lo menos desde el punto de vista simbólico. También la economía creció y eso redujo la pobreza, aunque no era virtud del MAS, sino de que los productos que vendía Bolivia, sobre todo el gas, tenían altos precios internacionales. Empiezo por la parte positiva, que es esa. En la parte negativa también hay mucho, un régimen que no ha sabido resolver los problemas económicos de la gente. No tenemos gasolina, no tenemos dólares en el país, corrupción desbocada, instituciones que se han destruido, sobre todo la justicia, autoritarismo, ese es el legado.
La derrota del MAS se debe también a eso. Todo lo positivo quedó un poco atrás y lo negativo, que es mucho más actual y presente, es lo que ha hecho que se acabe este ciclo de dos décadas, una toma de la justicia, persecución a los opositores, todo eso marca también lo que lo que nos deja el MAS.
Mencionabas la crisis económica actual de los combustibles y otros factores que urge que enfrentar a lo inmediato. El gobierno de Rodrigo Paz ha planteado como estrategia un “capitalismo para todos” y terminar con el “Estado tranca”. ¿qué significan estas dos propuestas?
En Bolivia, el 80% o más de la población es informal y sobre todo pequeños cuentapropistas, emprendedores, pequeños comerciantes, transportistas. Lo que él quisiera es incorporarlos mejor a la economía, que sean más productivos, Y que de alguna manera terminen formalizándose o por lo menos una parte de ellos. Eso es lo que él llama el “capitalismo para todos”. Y el “Estado tranca” que del que tanto habla, es que en Bolivia tenemos tal vez el peor Estado en cuanto a la tramitología, una burocracia ineficiente. En los rankings internacionales Bolivia siempre está en los últimos lugares y él quiere modernizar eso, utilizar la tecnología, hacer que se reduzcan los trámites, reducir los impuestos, reducir el IVA, liberalizar la economía y tratar de que todas esas fuerzas de una manera más virtuosa ayuden al crecimiento general de la economía.
Dijiste hace un momento que Rodrigo Paz era un líder político de centro. Él llega a la presidencia a través del Partido Demócrata Cristiano, que es un partido “taxi”. ¿Qué tipo de liderazgo representa, centro izquierda o centro derecha?. ¿Y qué cambio político representa para Bolivia?
Para Bolivia significa el fin de dos décadas del MAS, en primer lugar. Él ha sido un senador, está terminando su gestión y empieza como presidente. Un opositor a Evo Morales llegó como senador por Comunidad Ciudadana del expresidente Carlos Mesa, que también compitió contra Evo Morales y luego contra Luis Arce. El Partido Demócrata Cristiano en Bolivia solo es una personería jurídica, no tiene realmente una base ideológica, es un paraguas legal para que los candidatos puedan llegar a competir. También es muy raro que Tuto Quiroga, un candidato de derecha liberal competía por el Frente Revolucionario de Izquierda, porque también hay que usar una personería jurídica y utilizaba esa que no tiene mucho que ver con la ideología del candidato. Paz representa es un cambio en el ciclo político y electoral hacia políticas más liberales en la economía y además un esfuerzo, un intento, y así lo ha dicho él, de que el Estado de Derecho se recupere en el país, que se acabe la persecución política, que la justicia nuevamente recupere su independencia. O sea que realmente es un cambio grande, hacia una posición liberal, pero más bien centrista, no al estilo de Milei, o de Bukele, si hubiera que ponerle una etiqueta, la llamaría como de “centro derecha”.
Esta semana, Paz anunció que no invitará a su toma de posesión el 8 de noviembre a los gobernantes de Cuba, Nicaragua y Venezuela, porque no son democráticos y al mismo tiempo la Alianza Bolivariana expulsó a Bolivia calificando a Paz de “Pro-imperialista”. ¿Cuáles son los alcances para Bolivia de esta ruptura política?
Es una demostración importante de que Bolivia va a cambiar también en sus relaciones internacionales, se va a alinear con fuerzas democráticas de la región, ya no es parte del ALBA. Es una cosa muy buena para tu currículum cuando el ALBA te expulsa, Rodrigo Paz ha mejorado su prestigio internacional con esta expulsión.
Aparte del cambio interno en el país, también cambia la posición internacional de Bolivia. Ya está fuera de eso que se llama socialismo del siglo 21, que durante 20 años estuvo muy presente en las relaciones internacionales y Bolivia era parte de eso. El actual presidente saliente, Luis Arce, ha lamentado que Rodrigo Paz, se convierta en “vasallo” de Estados Unidos con esa retórica que conocemos. Así que también es un cambio desde el punto de vista internacional. En la región hay un país menos en esa columna de los países no democráticos y uno más en la columna de los países democráticos.
¿Cómo se sitúa Rodrigo Paz frente a la Administración Trump? porque la Administración Trump también está desmontando principios democráticos en los Estados Unidos e influenciando a gobiernos autoritarios en otros países.
Exactamente. Yo creo que ahí va a haber una relación difícil, complicada, porque Rodrigo Paz no está cerca de esas ideas. No está cerca de Bukele ni de Milei, que son otros aliados de Trump. Ahí va a haber una dificultad para Rodrigo, porque Estados Unidos es sin duda un factor importante de poder, sobre todo en una situación de crisis económica como la que vivimos actualmente en el país.
Evo Morales y Luis Arce pudieron evitarla porque el país estaba en bonanza, pero ahora no es el caso. Sin embargo, ha habido señales importantes, ha conversado telefónicamente con Marco Rubio, parece que ha sido una conversación amistosa, donde ha habido una oferta de Estados Unidos de apoyar a Bolivia en lo que pueda necesitar. Por el momento está bien, pero vislumbro que podría haber dificultades en el futuro, porque Rodrigo Paz no coincide con esa manera de gobernar de Estados Unidos, actualmente de Trump, pero por el momento ha dado señales de querer tener una buena relación.
Uno de los primeros desafíos que enfrentará Paz como presidente en sus primeras semanas es lidiar con la fuerza y las demandas de los movimientos sociales en las calles de los sindicatos y por el otro lado, del poder político de Evo Morales en las zonas cocaleras. ¿Es gobernable Bolivia en esta crisis económica y con las decisiones que le va a tocar adoptar al nuevo presidente?
Sin duda va a ser difícil. Hay que tomar medidas dolorosas que son devaluar el dólar, oficialmente está devaluado en la calle, pero no es oficial esa devaluación. Y subir el precio de los combustibles. Tal vez al doble de precio actual o al triple. En cualquier país que suceda, eso es un problema, pero la gente lo entiende cuando vamos a tratar de cargar gasolina o diesel en los surtidores, no hay para los transportistas, para el productor agrícola que necesita diesel, para la minería, es un problema muy grande. Los transportistas a veces pasan días en su camión o en su bus, duermen ahí. Realmente una situación terrible y creo que esas personas entienden que tiene que subir de precio, lo cual no quiere decir que no haya protestas, seguramente van a haber. Bolivia es un país proclive a la inestabilidad, seguro que van a haber problemas, pero creo que el Gobierno si pasa esa primera fase que va a ser difícil, podrá mirar con relativa calma el resto de la gestión.
El Gobierno tendrá que dar muchas muestras de transparencia, explicar, informar, por qué se están tomando esas medidas. También es verdad que ambos candidatos, Tuto y Rodrigo, anunciaron que lo iban a hacer. No es una sorpresa, no lo han mantenido oculto, han dicho que lo van a hacer y así ha ganado las elecciones. No quiere decir que no haya protestas y personas como Evo Morales van a intentar en ese momento también azuzar el problema. Pero tengo la esperanza, soy optimista de que es posible que sea una fase corta y que luego el Gobierno pueda seguir adelante.
¿Hay condiciones para la gobernabilidad en Bolivia? Esta semana se reunió Rodrigo Paz con el sector empresarial, ¿está conversando también con los movimientos sociales, y con los grupos que lideran estas protestas?
Hasta ahora lo ha hecho con los empresarios que desconfiaban de Rodrigo. Durante la campaña para la segunda vuelta, Tuto Quiroga hizo una campaña que no resultó porque no tenía base, diciendo –votar por Rodrigo es votar por Evo, cosa que no era verdad. Pero así es la política, se ha demostrado ahora que no era verdad. Con todas las decisiones que ha tomado Rodrigo Paz después de la elección había dudas del sector empresarial. ¿Rodrigo realmente es un cambio o es lo mismo que antes, o es un sucesor de Evo, o Evo es quien lo manipula, que es lo que la campaña de Tuto decía? Ahora los empresarios están mucho más optimistas. La reunión que ha sido muy favorable con resultados importantes. Ahora le toca al presidente reunirse con ese otro sector de la sociedad, que son los movimientos sociales. Seguramente va a ser una reunión mucho menos amistosa que la que ha tenido con los empresarios, pero tiene que hacerlo. Él no es una persona que esté en contra del movimiento popular, más bien tiene una buena sintonía con ese sector y también su candidato y vicepresidente electo, Edmand Lara. Espero que esa reunión pueda realizarse, está prevista para los próximos días.
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Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Fundador y director de Confidencial y Esta Semana. Miembro del Consejo Rector de la Fundación Gabo. Ha sido Knight Fellow en la Universidad de Stanford (1997-1998) y profesor visitante en la Maestría de Periodismo de la Universidad de Berkeley, California (1998-1999). En mayo 2009, obtuvo el Premio a la Libertad de Expresión en Iberoamérica, de Casa América Cataluña (España). En octubre de 2010 recibió el Premio Maria Moors Cabot de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia en Nueva York. En 2021 obtuvo el Premio Ortega y Gasset por su trayectoria periodística.
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