La sátira política vuelve a Esta Semana con “¡O lo que queda!”, por Abixael Mogollón
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Las actividades extractivas y productivas avanzan en tierras de pueblos Chorotegas, Nahoas y Sutiabas sin consultas ni beneficios, revela investigación
Miembros de la comunidad ancestral del pueblo indígena de Monimbó, durante un ritual por la celebración de los pueblos indígenas, en Masaya, 2017. // Foto: Archivo | El 19 Digital
Las actividades extractivas y productivas en ocho territorios indígenas del Pacífico Centro Norte de Nicaragua provocan una severa “degradación ambiental”, que amenaza la sobrevivencia de las comunidades Chorotegas, Nahoas y Sutiabas, según una investigación reciente. El estudio revela que la mayoría de estas actividades son impulsadas por actores externos y sus beneficios quedan en manos de empresas, actores privados o estructuras vinculadas al poder local y nacional.
Entre las actividades identifican: minería, tala de árboles, extracción de arena, monocultivos y turismo no regulado. Sostienen que estas actividades “afectan significativamente los recursos naturales de los territorios indígenas, especialmente el agua, los bosques y la biodiversidad”, deteriorando las condiciones de vida de la población.
“Son totalmente proyectos extractivos desde el punto de vista ambiental, pero son también extractivos desde el punto de vista del territorio indígena porque no se reconoce la propiedad indígena como tal”, señaló una persona de la comunidad, Urbaite, Las Pilas, en el municipio de Altagracia de la Isla de Ometepe, consultada en el estudio.
La investigación “Repercusiones sociales y económicas de las actividades extractivas en los pueblos indígenas del Pacífico Centro Norte de Nicaragua” fue realizada por la Asociación Centroamericana para el Desarrollo y la Democracia Red Local y Fundación Sin Límites.
Los investigadores entrevistaron a 67 personas de las comunidades indígenas, que señalaron la “falta de reconocimiento institucional” y la persistencia de “un modelo de desarrollo que desconoce la territorialidad indígena” en el Pacífico nicaragüense.
Los entrevistados aseguraron que esa falta de reconocimiento afecta su autonomía comunitaria, la continuidad de sus costumbres ancestrales, su capacidad de gestión sobre los recursos y proyectos locales, su calidad de vida, su sobrevivencia y su propia identidad como pueblos indígenas.
“Las autoridades indígenas no son reconocidas efectivamente por gobiernos municipales o nacionales. Las decisiones sobre el territorio se toman sin participación indígena y hay manipulación e imposición en la elección de sus autoridades”, advierte el estudio.
Describe que la gobernanza indígena en el Pacífico Centro Norte de Nicaragua se caracteriza por “una tensión constante entre las autoridades tradicionales y las estructuras municipales”. Las autoridades indígenas “conservan legitimidad comunitaria”, pero “carecen de reconocimiento por parte del Estado”, lo que limita su capacidad de incidencia en la toma de decisiones.
“Los procesos de consulta, cuando existen, suelen ser limitados y no vinculantes, lo que refuerza la percepción de que las comunidades son actores secundarios en la definición de políticas que afectan directamente sus territorios”, subraya la investigación.
El estudio también señala la existencia de “prácticas sistemáticas de intervención y cooptación de las estructuras organizativas indígenas”, que incluyen la imposición de autoridades y la manipulación de procesos internos, afectando gravemente sus formas tradicionales de organización y su autodeterminación.
“La falta de reconocimiento jurídico, político y práctico de los pueblos indígenas por parte del Estado, limita el ejercicio de sus derechos colectivos”, sentencian.
El informe detalla que “este desconocimiento incluye la destrucción del tejido comunitario, como estrategia preconcebida para debilitar la capacidad de resistencia de los pueblos indígenas, frente a las decisiones de los centros del poder político, tanto en el ámbito nacional como local, que pretenden saquear los recursos naturales de sus territorios”.
A pesar de las dificultades, enfatizan que existe una “fuerte voluntad de organización y defensa del territorio”, las comunidades plantean acciones para defender derechos, recuperar la identidad cultural, fortalecer organización y coordinación entre los diferentes pueblos indígenas. Pero sienten temor debido a la represión generalizada en el país.
El informe advierte que la situación de represión instalada en Nicaragua desde abril de 2018, limita la capacidad de organización y protesta en las comunidades indígenas.
La investigación también concluye que las comunidades indígenas del Pacífico Centro Norte de Nicaragua carecen de “control efectivo sobre sus territorios”, a pesar de contar con títulos ancestrales (títulos de la corona española) que respaldan su propiedad colectiva.
“En la práctica (las comunidades indígenas) enfrentan conflictos con el Estado, alcaldías y actores privados. Entrega de títulos individuales o expropiaciones que debilitan la propiedad comunal. Venta e invasión de tierras por terceros, incluso extranjeros”, afirman.
Agregan que la tierra, que constituye el eje de identidad y sustento comunitario, se encuentra “sometida a procesos de privatización y usurpación, lo que ha debilitado la autonomía de las comunidades y ha generado conflictos persistentes con actores externos”.
El estudio también señala que existe preocupación por la aprobación de la Ley 1285 de Territorio Fronterizo, publicada en agosto de 2025, debido a que comunidades indígenas consideran que esta normativa podría facilitar el control estatal sobre territorios históricamente reclamados por pueblos originarios, especialmente en zonas de Jinotega y Mozonte.
“Nosotros estamos sorprendidos ahorita con la ley que se aprobó de los 15 kilómetros. Lo raro es que a los pueblos indígenas no les notificaron, no los invitaron para decir si esta ley está buena, o qué los afecta, cuáles son los pro y contras, porque ahora dicen que las tierras son del gobierno”, señaló un líder indígena de Mozonte, en Nueva Segovia.
La investigación confirma que muchos proyectos extractivos y turísticos avanzan sin “procesos de consulta” previa, libre e informada, pese a que instrumentos internacionales reconocen ese derecho de los pueblos indígenas.
En el ámbito social y cultural, la investigación advierte que las comunidades indígenas del Pacífico Centro Norte de Nicaragua están amenazadas por procesos de transculturización, invisibilización, migración, pérdida de saberes y debilitamiento del tejido comunitario.
“Existe un debilitamiento de la identidad indígena, especialmente en jóvenes. Pérdida de saberes ancestrales, lengua y prácticas tradicionales. Influencia de modelos externos (económicos, educativos, culturales). Se identifica que hay una invisibilización cultural como un fenómeno persistente”, enfatiza el estudio.
Agregan que las lenguas, tradiciones y formas de organización de las comunidades indígenas “son relegadas en los discursos oficiales y en las políticas públicas, lo que contribuye a un debilitamiento identitario”.
Sin embargo, frente a esta exclusión, “las comunidades han demostrado una notable resiliencia cultural, manteniendo vivas prácticas ancestrales y estrategias de resistencia que les permiten sostener su continuidad histórica”.
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Confidencial es un diario digital nicaragüense, de formato multimedia, fundado por Carlos F. Chamorro en junio de 1996. Inició como un semanario impreso y hoy es un medio de referencia regional con información, análisis, entrevistas, perfiles, reportajes e investigaciones sobre Nicaragua, informando desde el exilio por la persecución política de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
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