Real Academia Española: “No creemos que haya mejor candidato” que Sergio Ramírez
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Pobladores comentan que hacen “malabares” para completar la comida por los altos precios, aunque el régimen exalta el “abastecimiento” de productos
Vista de compradores y comerciantes en un pasillo de un mercado en Managua, Nicaragua. | Foto: Tomada de El 19 Digital
La libra de queso llegó a costar hasta 120 córdobas a principios de 2026 y muchas familias simplemente dejaron de comprarlo. “Se priorizan otras cosas y si alcanza, pues se compra queso”, comenta Fernanda una joven de 23 años que semanalmente acude al mercado Iván Montenegro, en Managua, para comprar sus alimentos.
Otro poblador capitalino, Antonio, resume la situación con una frase: “uno tiene que hacer malabares”.
La realidad que viven las familias nicaragüenses contrasta con el discurso del ministro de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Erwin Ramírez, quien —el 10 de mayo en una entrevista con un propagandista del orteguismo— declaró que en Nicaragua existe “abastecimiento y estabilidad de precios” en la mayoría de los 24 productos de la canasta alimentaria.
Fernanda y Antonio concuerdan con el ministro que en los mercados si hay abastecimiento; sin embargo, cuando llegan a comprar, se enfrentan al aumento en los precios de los productos y el dinero ya no alcanza igual.
“Siempre hay productos, pero tal vez por el precio es que la gente no los compra”, señala Fernanda.
Antonio, quien tiene 31 años y suele hacer sus compras en el mercado Oriental, agrega que el problema no radica en encontrar los productos de consumo básico, sino pagarlos. “Sube la libra de pollo, sube el arroz, suben todos los insumos que ocupo en mi casa, pero no sube mi salario”, enfatiza.
“Una libra de piernitas de pollo que uno la encontraba en unos 40 córdobas máximo —subraya Antonio—, ahora está a 70 o 75 córdobas”.
El Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio (PNPCC) 2026-2027, presentado por el presidente del Banco Central de Nicaragua, Ovidio Reyes, el 7 de mayo, contiene información del ciclo anterior y muestra una realidad menos optimista que la del ministro Ramírez.
Durante el ciclo 2025-2026 cayó la producción de varios productos esenciales de la dieta nacional, especialmente hortalizas y granos básicos.
El sector de hortalizas fue el más golpeado del ciclo agrícola pasado, con una caída total del 23.8% respecto al período anterior.
La chiltoma sufrió el desplome más fuerte. Su producción cayó 42.5% y apenas se cumplió el 58.7% de la meta proyectada para el ciclo productivo 2025-2026. En total, se cosecharon 268 565 quintales de los 457 219.2 previstos.
La cebolla registró una baja del 35.3% y el país cosechó 412 894 quintales, es decir, 225 565 menos que en el ciclo anterior.
Según el Plan Nacional, el repollo tuvo una caída del 29%; la zanahoria, del 23%; mientras que el tomate y la papa disminuyeron 15% y 14.3%, respectivamente.
En el grupo de granos básicos: el maíz (-14.9%), el sorgo (-8.1%) y el frijol rojo (-3.5%) tuvieron la peor caída.
Ramírez sostuvo que algunas variaciones responden a “variabilidad climática” y “estacionalidad de los cultivos”, pero insistió en que “la mayoría de productos” mantienen estabilidad.
Los precios de la canasta básica registrados en 2025 por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) y el primer trimestre de 2026 muestran que la caída productiva encareció algunos productos.
Los aumentos más significativos fueron:
La canasta básica, estimada para una familia de seis personas —cuatro adultos y dos niños—, incluye tres libras de chiltoma al mes. En enero de 2026 este producto llegó a costar 61.96 córdobas, en febrero bajó a 57.49 y en marzo a 50.17 córdobas, aunque se mantuvo con precios elevados para las familias.
El tomate también subió de precio. En marzo de 2025 la libra costaba 22.16 córdobas y en el mismo mes de 2026 alcanzó los 28.89 córdobas. En febrero la libra de este producto era de 30.80 córdobas.
“Una sola chiltoma en el súper la encuentras hasta en diez córdobas. Hace unos días compré dos tomates en 23 córdobas, ¡dos tomates!”, apunta Antonio.
Durante todo 2025, el queso seco se mantuvo por encima de los 90 córdobas y, a partir de septiembre, superó la barrera de los 100 córdobas por libra. En el primer trimestre de 2026 no registró ninguna baja, rondó los 120 córdobas y alcanzó su precio más alto en marzo, cuando llegó a 124.34 córdobas
“Se tiene que racionar básicamente y si hay menos de 4 onzas en la casa, priorizamos a los niños y buscamos otra cosa para comer, para poder alimentarnos bien”, sostiene Fernanda.
Los huevos fueron el producto con mayor alza en 2025, llegando a costar 91.35 córdobas en diciembre. Ese encarecimiento ocurrió pese a que la producción de huevos en el ciclo anterior creció 1.9%, según el documento oficial.
Aunque tuvo una leve caída en el primer trimestre de 2026, llegando a costar 90.53, según datos disponibles de la Canasta Básica a marzo de 2026, las familias resienten su precio.
“Por ejemplo, el huevo puede que hoy esté en 180, pero de los pequeños y el mediano esté en 210. No le alcanza el bolsillo a las personas (…) y la gente lo que hace es que compra de los pequeños”, reitera Fernanda.
El ministro Ramírez reconoció que algunos productos presentan una variabilidad por encima del 3% al comparar precios entre enero y mayo de 2026 con el mismo periodo de 2025.
Para el ciclo 2026-2027, el régimen proyecta un crecimiento de 2.7% para el sector pecuario y una disminución de 2.2% en la agricultura, sector que ha tenido tres “malos” años consecutivos, entre 2023 y 2025, afectados por el fenómeno climático El Niño, un menor dinamismo productivo y el deterioro progresivo en el acceso al crédito.
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Confidencial es un diario digital nicaragüense, de formato multimedia, fundado por Carlos F. Chamorro en junio de 1996. Inició como un semanario impreso y hoy es un medio de referencia regional con información, análisis, entrevistas, perfiles, reportajes e investigaciones sobre Nicaragua, informando desde el exilio por la persecución política de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
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