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“Trump no enviará tropas, pero la presión militar contra Venezuela puede prolongarse”

Michael Shifter: El portaaviones Gerald Ford apunta contra Nicolás Maduro, pero “Trump no sabe que pasaría después, y cómo generar un cambio político”

Fotografía de archivo de helicópteros MH-60 de Estados Unidos, que mantiene un despliegue militar cerca de aguas de Venezuela. EFE/Mazen Mahdi

Carlos F. Chamorro

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El gobierno de Estados Unidos elevó al máximo la presión militar contra la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela, con el mayor despliegue militar en aguas del Caribe encabezado por el portaaviones Gerald R. Ford, y al designar al llamado Cartel de los Soles como una organización terrorista, señalando al gobernante venezolano como el cabecilla de esta red de “narcoterrorismo”.

Al mismo tiempo, Trump sorprendió a los periodistas cuando antes de subir subir al Air Force One dijo que “es posible que estemos teniendo conversaciones con Maduro. Veremos cómo resulta. A ellos les gustaría hablar”, mientras que a The Washington Post le declaró que “no descarta nada”, ni siquiera una invasión terrestre en Venezuela.

El politólogo Michael Shifter, profesor de la universidad de Georgetown y expresidente del Diálogo Interamericano, considera que “lo más plausible es que Trump está generando una presión sostenida, para intimidar a Maduro con la apuesta de que esto pudiera resultar en un quiebre en las Fuerzas Armadas que resulte en su salida del poder”, pero no tiene claro que pasaría después si eso ocurre y “cómo lograr un cambio político” en Venezuela.

En una entrevista en el programa Esta Semana, que se transmite en el canal de YouTube de CONFIDENCIAL, debido a la censura televisiva en Nicaragua, Shifter descarta que Trump ordene una invasión terrestre en Venezuela, pero considera que el operativo de presión militar puede prolongarse en el tiempo.  

“No descarto que esto puede durar un tiempo, creo que a Trump le gusta eso”, dijo el experto sobre las relaciones entre Estados Unidos y América Latina sobre los juegos de guerra de Estados Unidos en el caribe, “además, esto tiene beneficios políticos domésticos para él para mostrar a su base en un momento donde hay señales preocupantes de la economía, donde las encuestas están bajando, él necesita mostrar que su marca es fuerza y  poder, esa es una manera de acentuar su ventaja”

¿Cómo se perciben los “juegos de guerra” de Trump en el Caribe, amenazando a la dictadura de Maduro en Venezuela? Ya se han ejecutado más de 80 ejecuciones extrajudiciales y el secretario de Guerra aunque el presidente ha dado la orden de lanzar esta gran operación militar Lanza del Sur, con la participación incluso del portaaviones Gerald Ford. ¿Qué impacto puede tener esto en Venezuela y en América Latina?

El impacto que busca no sé si se va a lograr, pero lo más plausible es que está generando una presión sostenida, una campaña para intimidar a Maduro con la apuesta de que esto pudiera resultar en su salida y su retiro del poder, de que hay un quiebre en las Fuerzas Armadas que resulte en su salida.

Es lo que está buscando, no creo que tiene muy claro que pasaría después si eso objetivo se logra, como puede generar un cambio político en Venezuela, pero obviamente tiene poco que ver con la guerra contra el narcotráfico, porque el tema de drogas en Estados Unidos es más serio es el fentanilo que pasa por tierra desde México y además con muchos estadounidenses involucrados, tiene poco que ver con esas lanchas de esta gente pobre de Venezuela transitando cocaína que va principalmente a Europa.
Es una broma decir que eso es una guerra contra el narcotráfico, como hay un despliegue militar sin precedentes lo más lógico es que busca un cambio de régimen, que busca fuerza, dominación, poder. El brand de Donald Trump siempre es poder y fuerza y tal vez es algo más psicológico que otra cosa.

Yo dudo y casi estoy seguro de que no va a enviar tropas a Venezuela ni a ninguna parte porque es demasiado riesgoso para Estados Unidos, resultaría en muertes de soldados estadounidenses y Trump no estaría dispuesto a enfrentar en ese escenario. Estaría muy sorprendido que haya tropas en Venezuela o en otras partes de la región, es una proyección de poder, es un mensaje para todos los países que –ustedes tienen que satisfacer las demandas y presiones por cualquier tema, somos los fuertes del barrio de vecindario y cuidado, ese es el mensaje.



El último mensaje es que habría ataques terrestres en el territorio de Venezuela, eso no es una operación de extracción, tampoco es una invasión terrestre. Pero algunos analistas ponen en duda si eso va a provocar un quiebre en el régimen. La dictadura de Maduro es una especie de colusión de intereses militares, económicos, cívicos, ¿qué pasa si Maduro no cae, puede prolongarse esta crisis que se está creando con estos juegos de guerra en el Caribe, o es una operación de corto plazo?

Esa es una gran interrogante, hay mucho debate y controversia en Washington sobre esto, yo no descarto que puede durar un tiempo. Muchos analistas militares dicen que este (portaaviones) Gerald Ford se necesita en otras partes del mundo donde realmente hay intereses más serios por medio, intereses más estratégicos que no se presentan en Venezuela, pero yo no descarto que esto puede durar un tiempo. Yo creo que a Trump le gusta eso. Además, no olvides que esto tiene beneficios políticos domésticos para él. No solamente hacia la región, pero mostrar a su base en un momento donde hay señales preocupantes de la economía, donde las encuestas están bajando, él necesita poco mantener a su propia base política, y como su marca es fuerza, su marca es poder, esa es una manera de acentuar la ventaja que él tiene.

El politólogo Michael Shifter, profesor de la universidad de Georgetown y expresidente del Diálogo Interamericano. Foto: Archivo

Trump prometió enfocarse exclusivamente en los intereses de Estados Unidos, pero también ha estado proyectándose con pretensiones de líder global en la competencia con China, rompió sus alianzas con Europa y tiene una relación de amor y odio con Rusia y Vladimir Putin. ¿Qué peso tiene hoy Trump en el liderazgo global de Estados Unidos en el mundo?

No estoy muy seguro de si le ha ido muy bien, salvo que logró felizmente liberación de los rehenes en Gaza, que nadie puede negar que es un gran avance que esa gente está libre, pero la situación es muy complicada y sigue muy complicada, la guerra en Ucrania sigue, China tiene un plan, una estrategia, mientras que Estados Unidos está muy improvisando todo. Trump es muy reactivo, no tiene capacidad de una estrategia, ni él ni su equipo tiene esa capacidad.

Entonces no me parece que le está yendo muy bien en el lado global, en la política internacional y es importante reconocer que tiene un enorme costo con su propia base. Uno escucha a Steve Bannon y otros asesores diciendo tiene que dedicarse más a lo doméstico, el costo de vida nos está matando y tiene que concentrarse en eso.
Y él, curiosamente, mientras que ha viajado a Europa, a Asia, a Medio Oriente, ha hecho muy pocos viajes domésticos, salvo para sus clubes de golf donde él va y juega, pero aparte de eso, realmente no ha viajado dentro del país. Sus asesores están reclamando, diciendo ya basta con lo internacional, es muy complejo, usted prometió dedicarse a hacer Estados Unidos grande otra vez y para eso necesita concentrarse y enfocarse en la agenda doméstica. Eso es muy importante, hay advertencias de gente como Steve Bannon y otros del movimiento (MAGA) que dicen que hay que hay que cambiar lo que ha hecho hasta ahora.

En la relación con América Latina, aunque hay una cierta ambigüedad entre los intereses o agenda del secretario de Estado, Marco Rubio y lo que interesa Trump, al final lo que predominan son alianzas muy fuertes con Javier Milei, por ejemplo, con un gran paquete de asistencia económica, con Nayib Bukele en El Salvador como un pilar de su política de las cárceles y con algunos otros líderes latinoamericanos de ese mismo perfil.

Sí, por el momento hay ciertas alianzas que refuerzan el mensaje de si ustedes hacen lo que yo pido, van a tener beneficios, voy a tratarlos bien, voy a ayudar a los que me admiran y hacen lo mismo que yo hago en la política nacional y con (Javier) Milei en su política internacional no hay ninguna distancia de la política de exterior de Trump, esto también refuerza ese mensaje.

Aunque es importante reconocer que la lealtad que tiene Trump a otros no es total, y puede cambiar de un momento para otro, es muy impredecible. El gran ejemplo de esto ha sido (Narendra) Modi (primer ministro) de India, cuando en un momento fue un aliado, y se habló de él, como se habló de Netanyahu y Milei, y 30 años de diplomacia con India se perdieron en un momento porque a Trump no le gustó, algo que hizo y dijo Modi, porque Modi no reconoció que Trump fue el responsable para lograr la paz entre India y Pakistán, él se molestó Modi e India están en contra.

Esto debe ser una lección y un mensaje también para Milei, Bukele, Noboa y otros, que en cualquier momento Trump puede cambiar, es muy impredecible y no se debería perder vista de esta característica que él ha tenido toda su vida.

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Carlos F. Chamorro

Carlos F. Chamorro

Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Fundador y director de Confidencial y Esta Semana. Miembro del Consejo Rector de la Fundación Gabo. Ha sido Knight Fellow en la Universidad de Stanford (1997-1998) y profesor visitante en la Maestría de Periodismo de la Universidad de Berkeley, California (1998-1999). En mayo 2009, obtuvo el Premio a la Libertad de Expresión en Iberoamérica, de Casa América Cataluña (España). En octubre de 2010 recibió el Premio Maria Moors Cabot de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia en Nueva York. En 2021 obtuvo el Premio Ortega y Gasset por su trayectoria periodística.

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