Logo de Confidencial Digital

PUBLICIDAD 4D

PUBLICIDAD 5D

Lo que Rosario Murillo le oculta al pueblo sobre la economía nacional

2026 será de desaceleración en las exportaciones y remesas. ¿Tiene alternativas la dictadura para apalancarse ante el deterioro y cambiar de rumbo?

Rosario Murillo. Foto: CCC

Manuel Orozco

AA
Share

Nicaragua es uno de los países más dependientes de Estados Unidos en el mundo. Prácticamente, seis de cada diez córdobas de ingreso resultan de alguna actividad relacionada con Estados Unidos, de esos, la mitad son remesas (31%) y exportaciones, casi la otra mitad (25%), y eso no incluye el petróleo que Nicaragua le compra a Estados Unidos.

Por mucho que el régimen quiera exaltar la “solidaridad” de la República Popular China, los Estados Unidos son su principal aliado económico y el sostén orgánico de los nicaragüenses. En 2026 la van a tener difícil porque se reducirá la entrada de divisas de ese país con un crecimiento del ingreso de 2.6%, ‘gracias’ a ella, y mientras tanto, ella está “en otras”, no pensando en cómo resolver el día a día de los nicaragüenses.

La desaceleración de las exportaciones y las remesas

Este año se van a poner difíciles las cosas en la calle. Las exportaciones a Estados Unidos no van a crecer como en años anteriores y tampoco las remesas. Desde que Nicaragua formó parte del acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, su volumen exportado ha crecido con promedios históricos altos de 7% durante veinte años. Sin embargo, Rosario Murillo se empecina en debilitar las relaciones con Estados Unidos, tratando aumentar la dependencia con China. 

Estados Unidos ha impuesto tres penalidades sobre Nicaragua. Primero, un arancel recíproco de 18% que entró en vigor en abril de 2025. El efecto no se ha traducido aún en disminución de la demanda de productos nicaragüenses debido a los precios del oro y un aumento a exportación alimenticia, pero las exportaciones desde la zona franca solo crecieron 3.5%.  En segundo lugar, la investigación de la Oficina de Comercio (301) sobre el uso de Nicaragua de violaciones a los derechos humanos, laborales y estado de derecho como herramienta de ventaja comparativa que pone a Nicaragua en un superávit comercial frente a Estados Unidos, dio lugar a un arancel adicional sobre Nicaragua, comenzando con un 0% en enero de 2026, aumentando al 10% en 2027 y al 15% en 2028. El contexto político en el 2026 podría remover la moratoria del 0% y acelerar la imposición inmediata del 10% a mediados de año. Finalmente, Nicaragua enfrenta otra presión arancelaria del 25% por su relación comercial con Irán—este último no ha entrado en vigor, pero se mantiene como herramienta de presión.

No hay que olvidar que a enero 2026 a los miembros de CAFTA-DR les han retirado casi todos los aranceles del 10% (textiles y productos agrícolas). Todo esto indica que Nicaragua está en desventaja y las exportaciones no van a crecer más de 4% este año (menos que la mitad del 2025) ya que la demanda disminuirá.

Las remesas a Nicaragua crecieron en gran cantidad desde la crisis política del 2018, y se dispararon desde 2022. En 2025 pasaron a representar el 40% del consumo privado, incrementándose en 10 puntos porcentuales en un año. Este impacto ocurre porque las remesas crecieron un 27%, lo que tiene un efecto en el consumo. Sin embargo, el crecimiento ha sido temporal y es poco probable que se repita, especialmente en un momento en que la migración ha decaído y las deportaciones han aumentado. 

Mientras tanto, el promedio enviado está dejando de crecer con la misma intensidad de fines de 2024.

Frente a una tendencia decreciente de migración y un aumento cíclico incremental en el envío, pero llegando a su término, habrá un crecimiento máximo del 4% de remesas en 2026.  Si las condiciones continúan, y sin considerar el impacto de los nuevos aranceles sobre Nicaragua, el crecimiento será negativo en remesas, y la economía no crecerá más de 3%. Sin embargo, si el nicaragüense decide mantener el mismo promedio del 2025, las remesas caerían -3% y el PIB aún más.

Un crecimiento modesto de 4% en exportaciones a Estados Unidos (la mitad del 2025) y un crecimiento realista del 4% en remesas (un tercio de lo que creció en los tres años anteriores), desacelerarán la economía al 2.7%.  Las implicaciones afectarán de forma negativa a la gente. 

La economía informal, y el endeudamiento externo son dos factores a considerar en medio de todo esto. El sector informal del comercio sería el más afectado.

La economía de Nicaragua funciona en relación con dos polos de crecimiento, las exportaciones en una economía de enclave (con menos de 250 000 trabajadores ligados a esta) y la economía informal en la que el 70% de los trabajadores solo pueden contribuir el 25 % del PIB. Y en medio está la remesa que deja 30% del PIB.  Pero la economía informal se apoya en el sector formal y en el consumo de hogares que reciben remesas que generan oferta de servicios desde la economía informal, por lo que si la demanda de parte de esos hogares receptores disminuye, la actividad económica informal disminuirá. Por ejemplo, las personas con sus puestos de venta; los que venden ropa, e incluso trabajadores de servicios de apoyo doméstico (electricistas, trabajadoras domésticas), se sentirán afectadas por esa contracción. 

Encima de esto está el endeudamiento externo. La cleptocracia dictatorial sigue endeudándose para favorecer a sus clientes al punto de que ahora el servicio de la deuda sigue aumentando; en 2025 llegó a más de $800 millones—4% del PIB y subirá en 2026. Nicaragua sigue pagando más en su deuda que en la cantidad de los préstamos que obtiene y esto va a contraer el gasto público.

El discurso de Rosario Murillo: perpetuar la pobreza de los nicaragüenses

Mientras tanto, la codictadora está tranquila con este país pobre y a ver cómo se las arregla la gente– su preocupación es si los gringos la van a sacar,  o si los militares la van a ‘golpear’.

A Rosario Murillo le interesa mantener al nica pobre y desinformado para que, de esa forma, la gente no sepa cuánto ella, y sus hijos, le roban al pueblo. Ella habla de un país en el que celebran “1900 Ferias de la Economía Familiar, 1900 Ferias de Emprendimientos”, y en esas ferias dice que beneficiaron a 50 000 personas. Lo que no dice es que esos ‘beneficiarios’ son gente a la que la policía voluntaria la jala, muchas veces a la fuerza de la intimidación, y a lo que el solidario Ministerio de Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa asignó un presupuesto anual de $400 000 (¡$200 por feria!, ¡qué ganga!). El ministerio entero tiene un presupuesto de US$20 millones, la mitad para pagar los salarios de los colaboradores, y con eso ella habla de promover su programa estrella. 

Igual el programa de Usura Cero, con créditos de $275, aunque para que un emprendimiento sea exitoso se necesitan US$10 000 de acceso al crédito y eso para competir en mercados no saturados—ella otorga créditos para administrar la pobreza.

Pero ella habla como si les debiera agradecer, cuando en realidad el 40% de la recaudación de impuestos es al consumo—y más de un tercio proviene de las remesas que envían los migrantes!

En ninguna de esas 12 “Universidades Pueblo Presidente” o el INATEC a sus supuestos 50 000 ‘protagonistas’ existe formación tecnológica en inteligencia artificial, digitalización, lenguaje de códigos o programación avanzada. Pero eso sí, ella se asegura que la benemérita Juventud Sandinista 19 de Julio le dé un“recibimiento festivo” a “l@s Estudiantes”

Pero mientras la “copresidenta” habla de sus ‘obras’ la gente se las tiene que jugar a cómo puede para sobrevivir. 

Un hogar promedio se las juega con $450 mensuales para toda la familia; pero la realidad es que dos tercios (1 millón) de los hogares viven de $300 mensuales. Las madres solteras, que prácticamente son una de cuatro jefes de hogar, se las ingenian para ver en qué ganarse la vida. Lo que está de ‘moda’ ahorita es vender pacas, abrir un negocito informal de venta de ropa, y otros calaches, ir al mercado oriental a comprar mercadería y venderla en su negocio, porque eso de vender comida ya no paga y la gente prefiere ‘pedir comida con entrega a casa’. Los hombres se las buscan para competir en los taxis, en el trabajo de carga, o el algún tipo de trabajo de mecánica electricista.

Rosario Murillo no conoce el quehacer diario de limpiar una casa, salir al mercado, comprar con lo que tenga, pensar qué hacer, dejar a los hijos en una escuela que adoctrina, preparar algo para cocinar, y volver a recogerlos y cuidarlos mientras se las arregla al día siguiente—uno vive del día a día, mientras ella se dedica a que le tengan miedo. 

La desaceleración económica en 2026 va a reducir el ingreso de esa masa informal y ante la ausencia de un plan de contingencia, el descontento va a crecer con una molestia generalizada no vista antes del 2019 porque además el gasto fiscal se verá reducido. La generación más afectada es aquella que nació después del año 2000, y eso es casi la mitad de la población, la mayoría de la cual tiene familiares fuera del país.  Si el descontento se originará entre los adultos jóvenes, ocho años después quienes de 2018. La pregunta es ¿cómo responderán al descontento subyacente con un nuevo malestar popular? ¿tiene alguna alternativa la dictadura  para apalancarse frente a este deterioro y cambiar de rumbo?

PUBLICIDAD 3M


Tu aporte es anónimo y seguro.

Apóyanos para que podamos seguir haciendo periodismo independiente en el exilio. Tu contribución económica garantiza que todas las personas tengan acceso gratuito a nuestras publicaciones.



Manuel Orozco

Manuel Orozco

Politólogo nicaragüense. Director del programa de Migración, Remesas y Desarrollo de Diálogo Interamericano. Tiene una maestría en Administración Pública y Estudios Latinoamericanos, y es licenciado en Relaciones Internacionales. También, es miembro principal del Centro para el Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard, presidente de Centroamérica y el Caribe en el Instituto del Servicio Exterior de EE. UU. e investigador principal del Instituto para el Estudio de la Migración Internacional en la Universidad de Georgetown.

PUBLICIDAD 3D