La ONU subraya que todos deben poder votar y presentarse a elecciones en Nicaragua
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“Suprimir” un derecho “fundamental” como es el voto “representa un fuerte agravio” a principios democráticos, señala la Cancillería en un comunicado
Daniel Ortega participa en el acto oficial por los 47 años de la Revolución Sandinista, el 19 de julio de 2026, en la Plaza de la Fe, en Managua. // Foto: CCC
El Gobierno de Panamá llamó el martes 21 de julio de 2026 a consultas a su embajador en Nicaragua tras rechazar las declaraciones del “copresidente” nicaragüense, Daniel Ortega, sobre que no volverán a celebrarse elecciones en el país centroamericano.
“Suprimir” un derecho “fundamental” como es el voto “representa un fuerte agravio” a principios democráticos y “en respuesta a ese grave hecho el Gobierno de Panamá ha convocado a consultas en la Ciudad de Panamá al embajador ante Nicaragua”, señaló la Cancillería panameña en un comunicado.
Con este llamado a consultas al embajador Eddy Davis Rodríguez, el Ejecutivo panameño retira a su representante diplomático en Managua y con ello rebaja el nivel de las relaciones, explicaron a EFE fuentes oficiales.
Ortega, un exguerrillero sanidinista que gobierna Nicaragua desde 2007, dijo el domingo 19 de julio durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder”.
La Cancillería panameña rechazó “las declaraciones hechas públicas por el presidente Daniel Ortega concernientes a que no habrá más elecciones en Nicaragua”, pues considera que “el voto constituye el principal mecanismo mediante el cual los ciudadanos expresan libremente su voluntad”.
También reafirmó “su compromiso con la democracia, el respeto al orden constitucional, las libertades fundamentales, el pluralismo político y la decisión soberana de los pueblos” y sostuvo que “el respeto a la voluntad popular, expresada mediante elecciones libres periódicas, transparentes y competitivas, es una condición esencial para la vigencia de la democracia”.
Panamá hizo “un llamado a respetar los derechos civiles y políticos, preservar la vía electoral y garantizar las condiciones necesarias para que todas las voces puedan participar libremente en la vida pública del país”.
La Cancillería de Nicaragua criticó la decisión de Panamá y aseguró que esta “no representa los valores de no injerencia y no intervención que hemos reconocido siempre como propios”.
“Al hermano Gobierno de la República de Panamá, a su pueblo que hemos acompañado en todo tiempo, difícil, convulsivo, o victorioso, acusamos recibo de una nota que objetivamente lesiona nuestros principios y valores de soberanía y dignidad nacional”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua en una nota enviada a la de Panamá.
“Al acusar recibo de esta nota, que por supuesto no representa los valores de no injerencia y no intervención que hemos reconocido siempre como propios en nuestros lazos históricos de unidad nuestroamericana y caribeña, reiteramos que la soberanía de nuestro pueblo no se discute, se defiende con los argumentos propios de nuestra Constitucionalidad y Jurisprudencia”, continuó.
Nicaragua y Panamá, prosigue, “seguirán siendo hermanos en el honor y la gloria de haber luchado con hidalguía, contra todas las formas de imperialismo, intervencionismo y ocupación foránea”.
“Recordamos al héroe, general Omar Torrijos, y desde su patriótica voz les decimos: El respeto a los derechos de los pueblos, es la paz”, indicó.
De esta manera, Panamá se suma al rechazo a esas declaraciones de Ortega junto con Costa Rica y EE. UU..
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, acusó a Ortega de haber mostrado su “verdadera naturaleza autoritaria”.
El Gobierno de Costa Rica expresó el lunes su “profunda preocupación” por el cierre de espacios cívicos en Nicaragua, lo que generó el rechazo del Ejecutivo sandinista al calificarlo como “declaraciones atrevidas” de su vecino.
Ortega y su esposa Rosario Murillo, que era vicepresidenta desde 2017 y fue designada “copresidenta” desde febrero de 2025 a través de una reforma constitucional, gobiernan Nicaragua, en medio de denuncias de fraudes electorales o eliminando a la oposición para no tener competencia.
Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre de 2026, pero las enmiendas constitucionales ampliaron el período presidencial, por lo que en teoría serían en noviembre de 2027.
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Agencia de noticias internacional con sede en Madrid, España. Fundada en Burgos durante la guerra civil española en enero de 1939.
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