Aumenta percepción de criminalidad y represión en Nicaragua, según sondeo
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Evan Ellis: Hay un “patrón” de endeudamiento con las empresas chinas en Ecuador, Venezuela, Guyana, Sri Lanka, Angola, Zimbabue y Mozambique
Evan Ellis analiza la trampa de la solidaridad china en Nicaragua: los chinos no perdonan una deuda, asegura. // Fotoarte: CONFIDENCIAL
Las empresas chinas CAMCE y CCCC, con las que el régimen Ortega Murillo ha contratado los principales préstamos por más de 1400 millones de dólares para ejecutar diversas obras de infraestructura, entre ellas el aeropuerto de Punta Huete, tienen un récord de proyectos fallidos y un círculo vicioso de endeudamiento en términos onerosos, en Venezuela y Ecuador, Sri Lanka y Nepal, Angola y Mozambique, afirma el doctor Evan Ellis, investigador y experto en las relaciones exteriores de China.
“Hay un patrón que se nota especialmente en los préstamos a países con regímenes autoritarios con muy poca transparencia”, dice Ellis, investigador de Estudios Latinoamericanos en el Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra del Ejército de los Estados Unidos, quien en 2016 fue expulsado de Nicaragua, 24 horas después de haber llegado al país para investigar la viabilidad del proyecto del canal interoceánico de Wang Jing y HKND.
En una entrevista en el programa Esta Semana, que se transmite en el canal de YouTube de CONFIDENCIAL, Evan Ellis analizó los hallazgos de la investigación periodística “Solidaridad” hecha en China, sobre los once préstamos contratados por la dictadura Ortega Murillo con empresas chinas, que establecen altas tasas de interés y comisiones, obligaciones de adelantos de pagos, y cortos períodos de vencimiento.
“Esas empresas tienen una mala fama en muchas partes del mundo, como el proyecto desastroso de la represa hidroeléctrica Coca Codo Sinclair en Ecuador, la represa Guri en Venezuela, y el puerto de Hambantota en Sri Lanka”, explicó Ellis.
“Los chinos firman contratos que obligan al pago, si hay o no una rentabilidad del proyecto, y no están dispuestos a perdonar este endeudamiento. Más bien, ellos usan su mal desempeño como una palanca para tratar de ganar más endeudamiento”, advirtió.
La investigación periodística de CONFIDENCIAL confirma que el Gobierno de Nicaragua ha contratado 11 préstamos con empresas chinas por un monto de 1437 millones de dólares, pero al final Nicaragua terminará pagando más de 600 millones de dólares en intereses y comisiones. O sea, un monto que representa el 42% de los préstamos, y le pagará China más de 2000 millones de dólares. El Gobierno alega que esto es un acto de “solidaridad” de China con Nicaragua, pero los términos de estos créditos no son concesionales, es decir, no son préstamos para el desarrollo.
Este informe es excelente porque no solo muestra la preocupación de que esta relación económica no está beneficiando Nicaragua, sino a los chinos, también muestra un patrón que se nota en otros países con regímenes autoritarios en que hay poca transparencia. En los ejemplos de Ecuador, Zimbabue, Surinam, entre otros, hay ciertos patrones, sin otras alternativas hay altas tasas de interés y en este caso, como indica su informe, las tasas de interés son entre 4% y 6%, por encima de esto también hay tasas muy altas de comisiones, entre 2.5 y 3.5%, más pagos adelantados y otras condiciones. De estos préstamos por 1400 millones de dólares, aparte del rendimiento de las empresas chinas y su récord en obras en otros lugares, se acaba pagando más de 2 mil millones de dólares. Eso es un patrón que se nota en muchos otros lugares.
En el caso específico del aeropuerto de Punta Huete, el préstamo es de 440 millones de dólares y al final Nicaragua va a pagar 800 millones de dólares, incluyendo los intereses y las comisiones, es decir, los intereses y las comisiones equivalen a casi al 100% del préstamo.
Sí, es un patrón visto en muchos lugares. Es un proyecto que no empezó con un diseño por parte del Gobierno, sino que permitió que los mismos chinos hicieran el diseño, igual como en otros países, los pagos adelantados de este préstamo, como el 20% se paga en avance. O sea, si los chinos no avanzan nada en este proyecto, (Nicaragua) pierde más de 20% en comisiones. En este aeropuerto la tasa de interés es más de 4%, es una tasa muy alta para un préstamo de 15 años que es muy corto para una obra pública.
Si comparamos esto con los préstamos del BID, el Banco Mundial, que a veces son hasta solo 1% por 40 años, entonces realmente es un gran beneficio para los chinos y un gran perjuicio para Nicaragua. Cuando se acaben los términos del período de gracia, el Gobierno solo en intereses, tendrá que pagar entre 150 y 200 millones de dólares al año.
El Gobierno nicaragüense ya está pagando mucho dinero para los estudios y hasta ahora en Punta Huete los chinos no han hecho nada. Y por si esto fuera poco, como en muchos otros proyectos, no hay necesariamente una demanda para esto. El Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino está a menos de mitad de su capacidad, pero se está construyendo un aeropuerto (en Punta Huete) a 60 kilómetros de Managua, donde hasta ahora no hay hoteles, no hay restaurantes, no hay infraestructura turística, no hay manera para los obreros de llegar. No es claro cuáles aerolíneas van a servir este aeropuerto, pagando mucha plata, para algo que no necesariamente beneficia al gobierno de Nicaragua, ni en turismo ni en carga (comercial).
En Nicaragua aparecen dos empresas chinas, principalmente, China Engineering Company (CAMCE) y China Communications Construction Company (CCCC). ¿Estas dos empresas tienen alguna trayectoria en las operaciones que realizaron en Ecuador y en otros países? ¿Se conoce cómo operan?
Sí, en casi todo el mundo, CAMCE es famosa en Ecuador por varias obras que no han tenido un buen rendimiento, en Bolivia bajo Evo Morales, también por una serie de proyectos que no han salido bien en hidroeléctricas y carreteras, que se han perdido los proyectos.
Esta empresa China Communications Construction Corporation, que está por debajo China Harbour, está involucrada en una cantidad de proyectos que no han ido bien en todas las Américas y otros lugares.
Hace pocos años el Banco Mundial sancionó esta empresa, (matriz de) CCCC por temas de corrupción. Esas empresas tienen una mala fama en muchas partes del mundo. Incluso los proyectos desastrosos como este famoso represa hidroeléctrica Coca Codo Sinclair en Ecuador, que quedó un proyecto de 1700 millones de dólares en el fin, costando al Estado ya más de 3400 millones, con más de 17 000 fisuras y solo poder usar la mitad de la capacidad de la represa. Son empresas que no han tenido un buen récord en otros lugares.
Este aeropuerto de Punta Huete se concibió en los años 80 para fines militares, pero nunca se construyó. Ahora se está diseñando supuestamente para fines comerciales, pero en Nicaragua operan menos de diez líneas aéreas comerciales. ¿De qué depende la viabilidad de este proyecto que se está haciendo en Nicaragua?
La manera en que los chinos en todo el mundo funcionan es que ellos firman contratos que obligan el pago, si o no hay una rentabilidad del proyecto. Lo hemos visto en Sri Lanka con el puerto de Hambantota, donde se construyó un puerto que duplicó su capacidad.
El Aeropuerto Sandino ahora está procesando más o menos como 700 000 pasajeros y su capacidad es 2 millones, o sea que está a menos de la mitad de su capacidad. Entonces por qué (invertir) todo este dinero para otro aeropuerto cuando el aeropuerto existente está debajo de la mitad de su capacidad y además con la situación de los Ortega sujetos a sanciones y presiones, no hay ninguna razón para pensar que Nicaragua en algún momento va a aumentar mucho su atractivo al turismo.
Hay especulación que este aeropuerto podría servir a China o Rusia por su larga pista, igual como pasó en la Guerra Fría con los Mig 21, aunque nunca fue utilizado, o podría servir como un aeropuerto de carga, pero si es un aeropuerto de carga ¿serviría a los intereses chinos, o los intereses nicas? Al final, el problema es ¿quién paga? Si este aeropuerto no rinde dinero para Nicaragua, para lo que paga el gobierno los préstamos, y ya han perdido el primer 20%.
Eso mismo pasó en Venezuela, donde desaparecieron 64 000 millones de dólares en préstamos durante los años de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, los chinos han recibido pago para casi todos esos préstamos solo faltan pagar 7000 millones de dólares a los chinos en Venezuela. Pero ¿qué ha recibido Venezuela? Proyectos abandonados en la represa Guri, proyectos abandonados en el ferrocarril Tinaco-Anaco, proyectos abandonados en fábricas que nunca producen carros.
Nicaragua va en ese mismo camino en que al final del día los chinos reciben su pago, quizás hay ciertos beneficios que van a la familia de Ortega, de Laureano (Ortega Murillo), por su rol en esos contratos, pero Nicaragua queda estancado con pagar la deuda y sin realmente algún valor para seguir adelante al pueblo nicaragüense.
El Gobierno de Nicaragua presenta estos proyectos con las empresas chinas como un acto de “solidaridad” de China con Nicaragua y como una relación estratégica de largo plazo. Para las empresas chinas ¿estos préstamos que se van a ejecutar en 15 años son parte de una relación de largo plazo, o son cuestiones de corto plazo?
Los chinos —y yo he seguido este tema por más de 25 años— son muy buenos en hablar bonito, suave, en palabras que suenan como cosas de países en desarrollo, amistad y hermandad. Pero en los hechos, los beneficios van a las empresas chinas, estratégicamente al gobierno chino. Ellos aprovechan donde encuentran líderes autoritarios, populistas, dispuestos a entregar lo que ellos quieren bajo términos muy bajos para ellos, pero no necesariamente a los pueblos.
La misma historia se encontró en los proyectos de infraestructura en Angola, en Mozambique y en otros lugares, por eso tienen tan mala fama, con más de un tercio de sus proyectos desde Asia Central hasta acá fallan. Ellos hablan de hermandad, pero uno mira quien recibe el beneficio de esos contratos, las altas tasas de interés, las comisiones, los pagos en adelantado son iguales en Venezuela y en Ecuador. Los chinos entienden que los gobiernos populistas no son confiables, entonces ellos obtienen su dinero adelantado, sabiendo que los proyectos podrían desviarse o ser cancelados. Si generan valor o no, los chinos quieren su dinero, es su concepto de solidaridad, los líderes autoritarios pueden decir: “Es algo tan bonito para nuestro país”. Pero es una estafa, lamentablemente.
¿Qué pasa cuando se produce un cambio de Gobierno? Si en Nicaragua se produce, por ejemplo, una transición democrática, se está heredando una deuda muy onerosa al país, al Estado. ¿Cómo se negocia con estas empresas chinas en esas condiciones?
Tenemos mucha historia, ejemplos en otras partes del mundo con el intento de renegociar en Surinam o también en Sri Lanka después de este puerto de Hambantota, o con el cambio de gobierno en Guyana, o en Ecuador, los chinos no están dispuestos a perdonar este endeudamiento. Las instituciones occidentales tienen una tendencia de renegociar cuando el endeudamiento es demasiado oneroso, por ejemplo, las negociaciones del Club de París, pero los chinos no participan en este tipo de cosas.
Si miramos el ejemplo de Surinam, ellos han insistido que los gobiernos de Surinam, después del endeudamiento del exdictador Desi Bouterse, paguen más de 430 millones de dólares en proyectos acumulados. En el caso de Sri Lanka, básicamente, tenía un plan ganar-ganar, que solo si el gobierno entregaba el puerto a operación China que había construido bajo el gobierno anterior, se iban a perdonar este endeudamiento, en beneficio chino. En el caso de Nicaragua, deben hacer pagos de 200 millones de dólares anuales o más, hasta muchos años.
La otra cosa que hemos visto es siempre una tendencia de que los chinos intentan usar su presión para obligar a los gobiernos a caer más en la trampa. Por ejemplo, en Ecuador, cuando Lenin Moreno —después de Rafael Correa— intentó escapar este gran endeudamiento que puso una crisis en sus pagos, los chinos le dijeron: “No vamos a perdonar este endeudamiento ni los contratos, pero si ustedes tienen una crisis de pago, entonces le prestamos más con tasas de interés altas”, y Lenin Moreno cayó parcialmente en esta trampa.
También con este proyecto desastroso de Coca Codo Sinclair solo hace poco, los chinos solucionaron su mal rendimiento, pero dijeron vamos a ofrecer otros 600 millones de dólares en proyectos. O sea que ellos toman su mal desempeño del pasado y lo usan como una palanca de ganar más endeudamiento, más obligación. Entonces, cualquier gobierno en el futuro democrático tendrá que navegar no solo el peso del pago, sino también la presión de cómo escapar de esta trampa.
Esta entrevista es parte de la serie especial de CONFIDENCIAL: “Solidaridad hecha en China”, que examina el impacto real de las relaciones diplomáticas entre Nicaragua y China, restablecidas en 2021, con un análisis sobre sus préstamos, los proyectos, la deuda adquirida y el incremento de la presencia de China en Nicaragua, publicada en diciembre de 2025.
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Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Fundador y director de Confidencial y Esta Semana. Miembro del Consejo Rector de la Fundación Gabo. Ha sido Knight Fellow en la Universidad de Stanford (1997-1998) y profesor visitante en la Maestría de Periodismo de la Universidad de Berkeley, California (1998-1999). En mayo 2009, obtuvo el Premio a la Libertad de Expresión en Iberoamérica, de Casa América Cataluña (España). En octubre de 2010 recibió el Premio Maria Moors Cabot de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia en Nueva York. En 2021 obtuvo el Premio Ortega y Gasset por su trayectoria periodística.
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