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El fin de la era del Mas en Bolivia, dos opciones de derecha, Doria y Quiroga, los favoritos

Daniel Zovatto: en Chile, en segunda vuelta, se proyecta la alternancia en el poder; en Honduras, a una vuelta, la candidata de Libre mantiene ventaja

Elecciones en Bolivia en 2025.

Trabajadores del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia preparan maletas con material y papeletas para las elecciones generales del 17 de agosto de 2025. // Foto | EFE/Juan Carlos Torrejón

Carlos F. Chamorro

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Este año se inaugura en América Latina, lo que el analista político Daniel Zovatto llama el nuevo “super ciclo electoral” que va de 2025 a 2027, con diez elecciones presidenciales, incluyendo la reelección de Daniel Novoa en Ecuador que se efectuó el pasado 13 de abril de 2025.

Vienen ahora, en este segundo semestre, tres elecciones presidenciales, empezando el próximo domingo 17 de agosto Bolivia, y luego en noviembre siguen Chile y Honduras. El año que viene habrá cuatro elecciones presidenciales: Costa Rica, Perú, Colombia y Brasil; y en 2027, hay elecciones presidenciales en Argentina y Guatemala, descartando las votaciones del 2 de noviembre en Nicaragua, que Zovatto no considera elecciones democráticas ni competitivas.

En el programa Esta Semana que se transmite en el canal de YouTube de CONFIDENCIAL, debido a la censura televisiva en Nicaragua, conversamos con el director de Radar Latam 360, sobre las elecciones presidenciales en Bolivia, Chile y México, y las elecciones legislativas de medio término en Argentina, el 26 de octubre, que son clave para la presidencia de Javier Milei, el otro gran aliado del presidente Trump en América Latina, junto con Nayib Bukele.

El próximo domingo, 17 de agosto, se celebran elecciones en Bolivia, en primera vuelta, donde por primera vez el partido que fundó o que dirigió Evo Morales, el Más, no es el favorito, sino dos candidatos de derecha. ¿Qué representa esta elección?

En Bolivia, por primera vez en muchos años, se abre la posibilidad de alternancia, saliendo de lo que fue el Mas (Movimiento al Socialismo) y yéndose a un candidato que puede ser de centro derecha.

Hoy, las encuestas ponen a cuatro candidatos liderando. En el primer lugar está un empresario, (Samuel) Doria Medina, que ya intentó varias veces, en segundo lugar está “Tuto” Quiroga, el expresidente Jorge Quiroga. Doria Medina, en la última encuesta, tiene 21.5%, Quiroga tiene 19.6%. Y después viene Manfred Reyes-Villa, que está como en un 8%, y en el cuarto lugar, está Andrónico Rodríguez, del sector oficialista, el actual presidente del Senado, un discípulo de Evo Morales, con un 6%.

¿Está todo dicho? No, por varias razones. Evo ha intentado que lo inscriban y está vetado judicialmente, precisamente por haber abolido la reelección indefinida y, por lo tanto, Evo está llamando a votar nulo.

Muy probablemente esto no se defina el 17 de agosto y haya que ir a una segunda vuelta el 19 de octubre. No está claro si Doria Medina y “Tuto” Quiroga ya tienen el pase asegurado esa segunda vuelta, porque hay un 34% de voto indeciso, nulo y blanco.

Así que hay que ser muy cautos en lo que pase en Bolivia, pero la tendencia es: el actual presidente no va a buscar su reelección, hay una crisis económica muy fuerte en el país, el Mas está de capa caída, hay un escenario probable de alternancia con unos candidatos favoritos, pero todavía no está confirmado y hay necesidad de ir a una segunda vuelta para definir la Presidencia.

En Chile también hay elecciones en dos vueltas, la primera el 16 de noviembre, en la que la mayoría del electorado se inclina por las opciones de varios candidatos de derecha que se están disputando ese liderazgo, aunque la candidata de la coalición de izquierda, la candidata del Partido Comunista, le ha dado aparentemente un nuevo aire a la posibilidad de que esa coalición ofrezca una alternativa competitiva en esa elección.

Segunda elección, con algunas características similares a la de Bolivia. No hay un presidente que busca su reelección consecutiva porque no está permitido. Hay un Gobierno que tiene un nivel de apoyo moderado, no tan caído como el de Bolivia, pero (Gabriel) Boric está alrededor del 32%, por lo tanto, el escenario de alternancia es altamente probable y también un escenario de alternancia hacia la derecha.

La candidata oficialista, Jeannette Jara, le está dando dura pelea. Viene del Partido Comunista, lo cual para muchos era realmente casi una candidatura imposible, y está hoy por hoy en las últimas encuestas en el primer lugar, 31% de acuerdo a la encuesta última de CADE en Plaza Pública, seguido por José Antonio Katz, con 29% de ultraderecha, seguido hasta hace poco, por Evelyn Matthei, del centro derecha, y seguido por un candidato atípico del Partido de la Gente, que es Parisi, que ahora en la última encuesta ocupa el tercer lugar y desplazó a Evelyn Matthei al cuarto lugar. Y hay otro candidato de la extrema derecha, Kaiser, que tiene 6%.

El problema de la derecha es que no ha logrado hacer una (votación) interna y unir la candidatura para ir a la primera vuelta. Tenes a Katz con 29%, a Matthei con 11% y a Kaiser con 6%, todo eso no le alcanza a la derecha para ganar de momento en primera vuelta.

Hay probabilidad en Chile de que haya también una segunda vuelta que tendría lugar el 14 de diciembre. Y por eso, si Evelyn Matthei sigue cayendo, hay mucha presión de sectores de la derecha diciendo: —Bájate y pongamos todo el apoyo de la derecha detrás de José Antonio Katz para ver si podemos ganar en primera vuelta. No nos arriesguemos a ir a una segunda vuelta, porque de momento, Jeannette Jara está siendo una muy buena candidata, con mucha empatía.

En todos los escenarios de las encuestas actuales, Jara puede incluso ganar en la primera vuelta, pero después estaría perdiendo en esa segunda vuelta en frente de José Antonio Katz.

Otra elección con signo de pregunta, porque además va a ser elección con voto obligatorio y esto implica que alrededor de cinco millones de electores que tradicionalmente no iban a votar cuando el voto era voluntario, ahora van a estar obligados a ir a votar y nadie sabe por quién van a votar.

Y luego tenemos el 30 de noviembre, las elecciones en Honduras, donde a pesar de una cuestionada y mala gestión que ha hecho el Gobierno actual de Xiomara Castro y Mel Zelaya, la candidata de Libre, el Partido de Gobierno, Rixi Moncada, se proyecta como la favorita ante la división de otras fuerzas de oposición y candidaturas también que tienen muy poco arrastre entre la población.

Exactamente, Honduras, a diferencia de Bolivia y de Chile, es a una sola vuelta, por lo tanto, ganas por un voto en esa primera vuelta. Eso le estaría facilitando eventualmente a que la candidata Rixi Moncada, del Partido Libre de la actual presidente Xiomara Castro y del expresidente Zelaya, esté en condiciones de momento de competir y eventualmente de ganar.

Hay otros candidatos, hay bastante fragmentación, pero esencialmente están los candidatos de los dos partidos tradicionales, Salvador Nasralla, del Partido Liberal, que es de donde venía el expresidente Zelaya, y el tercer candidato, el del Partido Nacional, Nasry Asfura, que viene muy castigado por lo que las dos presidencias del expresidente Juan Orlando Hernández, con todos sus vínculos sobre el tema del crimen organizado y el narcotráfico.

En Honduras, a diferencia de Chile, y quizás con alguna similitud con la elección de Bolivia, el tema no está únicamente en quién puede ganar y quién va a ganar, sino en la calidad del proceso electoral. Hay una situación de mucha tensión en este momento, con el Consejo Electoral hondureño. Hay denuncias, presiones muy fuertes, el fiscal está interviniendo. Porque en las elecciones primarias que tuvieron lugar este año para definir estas candidaturas, las cosas salieron bastante mal. Hubo muchas denuncias de irregularidades, incluso se llegó a denunciar el temor de fraude. que no ha desaparecido. Así que vamos a un proceso electoral con mucha sospecha respecto de qué tan íntegras van a ser estas elecciones y con un tema sobre un eventual papel de los militares en el proceso electoral, porque estos juegan un rol muy importante en materia logística. Así que hay muchos nubarrones de cara a este proceso del 30 de noviembre.

Y por último, en Argentina, no son elecciones presidenciales, son elecciones legislativas el 26 de octubre, que son claves para el futuro de la presidencia de Javier Milei, que es el otro gran aliado del presidente Trump en América Latina, junto con Nayib Bukele.

Argentina es de los pocos países donde el sistema presidencial sigue manteniendo estas elecciones de medio periodo. A dos años en el caso Argentina, porque el mandato presidencial es de cuatro, y a tres años en el caso de México, porque la duración del periodo presidencial es de seis años, y también a dos años en Estados Unidos.

También hay que tomar en cuenta que va a haber elecciones de medio periodo en Estados Unidos en noviembre de 2026, hay que tomarlas en cuenta por el factor Trump en todas estas elecciones, que en el caso de Argentina va a jugar un papel muy importante. Prácticamente Milei es el embajador por excelencia de Trump en toda América del Sur, así como Bukele lo es en Centroamérica, pero además el Gobierno de Estados Unidos ha sido instrumental en apoyar el nuevo crédito que el Fondo Monetario Internacional por otros 20 mil millones de dólares le ha dado al Gobierno de Milei y que le ha permitido poder llevar adelante su plan de estabilización.

Así que más que una elección de medio período, que sí la es, es un verdadero referéndum a dos años de la gestión de Milei. Vamos a ver con qué músculo político sale Milei de esta selección, porque en este momento tiene una presencia raquítica política propia, tanto en la Cámara de Diputados como en la del Senado, y requiere para sus dos últimos años fortalecer la presencia de una bancada, tanto en Diputados y en el Senado, que le permita seguir avanzando con su plan y eventualmente buscar su reelección en la elección del 2027.

¿Qué tiene a favor? Reducción de inflación, reducción del déficit fiscal, manejo macroeconómico, apoyo de Estados Unidos, apoyo del Fondo Monetario Internacional y el apoyo de alrededor de 44% de la ciudadanía, que en un sistema similar a la bukelización de la política en El Salvador, acá sería la milenización de la política, porque si en El Salvador es la seguridad, en Argentina es el control de la inflación. El problema es que, al haber controlado la inflación, eso ya no es una prioridad para la mayoría de los argentinos, que
quiere trabajo, reactivar la economía, aumentar el poder adquisitivo del salario, mejorar el consumo. Por lo tanto, hay un 40 % por ciento que está en contra de Milei, así que vamos a ver cómo se termina dirimiendo.

Milei tiene a su favor que ha ido absorbiendo todo el sector de derecha y de extrema derecha, incluso se está comiendo al Pro, al partido de Macri, mientras que del centro hacia la izquierda hay una mayor fragmentación. Por un lado, está el kirchnerismo, muy castigado por la mala imagen, los escándalos de corrupción de Cristina (Kirchner). Y por el otro lado, ha surgido un grupo de seis gobernadores que están tratando de articular una oposición diferente de la del kirchnerismo, pero para ir poniéndole límites a Milei, así que será una elección de la máxima importancia.

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Carlos F. Chamorro

Carlos F. Chamorro

Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Fundador y director de Confidencial y Esta Semana. Miembro del Consejo Rector de la Fundación Gabo. Ha sido Knight Fellow en la Universidad de Stanford (1997-1998) y profesor visitante en la Maestría de Periodismo de la Universidad de Berkeley, California (1998-1999). En mayo 2009, obtuvo el Premio a la Libertad de Expresión en Iberoamérica, de Casa América Cataluña (España). En octubre de 2010 recibió el Premio Maria Moors Cabot de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia en Nueva York. En 2021 obtuvo el Premio Ortega y Gasset por su trayectoria periodística.

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