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Andrés Izarra: Trump “busca incidir en la mesa de negociaciones” con Maduro

El despliegue militar estadounidense en el Caribe “no parece una operación antidrogas, tampoco es una fuerza invasora”, valora exministro del chavismo

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, habla en una rueda de prensa en Caracas, el 1 de septiembre de 2025. | Foto: EFE/Ronald Peña

Elmer Rivas

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El despliegue militar de Estados Unidos en aguas internacionales del Caribe para supuestamente “combatir” el narcotráfico desde Venezuela, “es una acción política” de la Administración de Donald Trump “para incidir” en la “mesa de negociaciones” con Nicolás Maduro, y buscar “una salida política” a la crisis venezolana, valora Andrés Izarra García, exministro del chavismo.

“No parece una operación antidrogas, tampoco es una fuerza invasora, pero la fuerza está ahí, se está desplegando y estamos a la expectativa de cuál es la estrategia”, dice el exfuncionario venezolano desde su exilio en Alemania.

Advierte que si esa estrategia trata solamente de una exhibición de fuerza militar de Estados Unidos, y Maduro resiste a ella, sin que la Casa Blanca tenga interés de intervenir directamente en un conflicto, la dictadura de Maduro “sin duda que se fortalecerá”.

Izarra García fue Ministro de Comunicación bajo el Gobierno de Hugo Chávez, cargo que ocupó en varias ocasiones entre 2004 y 2012. También fue Ministro de Turismo entre 2013 y 2015 durante la primera presidencia de Nicolás Maduro, hasta su ruptura con el régimen.

En entrevista con Esta Semana y CONFIDENCIAL, Izarra García analiza el impacto que provoca en el chavismo y gobierno, las amenazas y presiones de la Casa Blanca a un año del fraude electoral, la militarización del régimen de Maduro, y la crisis interna de la dictadura venezolana, en medio de otra nueva crisis diplomática con el gobierno de Estados Unidos. 

Estados Unidos ha desplegado buques de guerra en aguas internacionales del Caribe, supuestamente para combatir el narcotráfico desde Venezuela. ¿Es esa una operación antidrogas? ¿Qué relevancia tiene para Venezuela?

Si es una operación antidrogas, no parece que están equipadas para ello. Es decir, si vemos las fuerzas que han sido desplegadas, tienes una fuerza de desembarco, de logística con 4000 marines a bordo y un pequeño portaaviones. Tienes un submarino nuclear y sobre todo una gran cantidad de misiles Tomahawk en tres destructores misilísticos.

Tampoco hay que decir que es una fuerza invasora, porque creer que vas a invadir a un país de casi un millón de kilómetros cuadrados, con 4000 hombres, es una fantasía, por lo que pareciera que es una fuerza para hacer, lo que la Marina de los Estados Unidos hace mejor, que es golpear objetivos a la distancia.

A eso, el régimen de Maduro ha reaccionado convocando una movilización militar ante el despliegue de Estados Unidos en el Caribe. ¿Qué efectos está provocando esa presión de Estados Unidos en la fila del chavismo?

Ellos comenzaron deleznando la amenaza, burlándose que no era real, y ahora lo han utilizado para la propaganda, desde el punto de vista performativo, para decir que están preparados, que están listos. Pero, ¿tú crees que un Gobierno que ni siquiera pudo sacar tres millones de votos para mantenerse en el poder, que ha tenido que apelar un fraude, va a poder reclutar cuatro millones y medio de milicianos de una población de 29 millones? Eso es una fantasía.

Tenemos dos acciones performativas que se encuentran y que se van a resolver en la mesa de negociación, porque estos son dos Gobiernos que están hablando. Es decir, las deportaciones de venezolanos de Estados Unidos no se ha detenido. Todas las semanas se reciben aviones de deportación. Todos los días sale un buque con crudo de la Chevron de Venezuela. Los Estados Unidos está buscando, a mi juicio, lo que siempre ha dicho Marco Rubio, que en Venezuela se repitan las elecciones.

Creo que el Gobierno de Trump está mostrando el músculo para incidir en esa mesa de negociaciones y que se vaya a una salida política, a raíz del fraude electoral del madurismo el 28 de julio (de 2024).

Estados Unidos acusa a Maduro de liderar redes de narcotráfico vinculado al cártel de los Soles. ¿Hay pruebas de nexos de la cúpula del régimen con el trasiego de drogas hacia Estados Unidos?

Hay infinidad de reportajes, de conexiones. Están las declaraciones del general Carbajal ante la Corte de Antinarcóticos en Nueva York, en un juicio que le hicieron. Él era el jefe de la Dirección de Inteligencia Militar. Hay una serie de conexiones. Que eso vincule directamente a Nicolás Maduro o a la cúpula, en todo caso, aquí lo que se está creando es una justificación política para remeter contra una cúpula que le ha privado al venezolano toda opción democrática, toda opción política y que está ejerciendo un poder de forma ilegítima.

Al madurismo le están aplicando lo mismo que él, por muchos años le ha aplicado a sus perseguidos políticos. Yo soy un ejemplo. A mí me acusan de ser agente de la Exxon. Yo en mi vida he trabajado con la Exxon. No conozco a nadie de la ExxonMobil. No tengo el más mínimo vínculo de la Exxon. Pero, así como lo hacen conmigo, ahora los gringos se la están aplicando a ellos. Que exista o no el Cártel de Los Soles. Bueno, ahí está la información.

En todo caso, esto no es una acción de intervención de drogas. Esto es una acción política, performativa, para buscar incidir en la mesa de negociaciones.

Mencionabas el tema de las deportaciones. Un día la Administración Trump cancela el TPS para los migrantes venezolanos. Otro día flexibiliza el retorno de las operaciones de Chevron y envía también a un delegado especial a reunirse con Maduro. Luego, aumenta a 50 millones de dólares la recompensa por la captura de Maduro. ¿Qué evaluación tienes de esa forma en la que la Casa Blanca administra sus relaciones políticas con Venezuela?

La política en Estados Unidos se maneja por los lobbies. Ahí básicamente hay dos lobbies enfrentados. El lobby de la Chevron, que es la que aboga por una relación con Venezuela. Ellos quieren seguir sacando crudo, y necesitan que el Gobierno de Trump y el Gobierno de Venezuela se entiendan. Y la posición de la Exxon, que tiene que defender sus reservas que está explotando ilegítimamente en Guyana, porque es territorio en reclamación venezolano, y está pujando por una salida de Maduro del poder.

Y está la posición de las contradicciones internas del MAGA, los más radicales, los menos radicales, y además los intereses de las bases electorales trumpistas en la Florida, que ha sido determinante para el futuro político de Trump. Todos esos juegos da esta política exterior hacia Venezuela, de direcciones opuestas. Pero, en general, la política exterior de Trump, es así. En fin, con Venezuela, no dista de lo que ha caracterizado la política exterior con el Gobierno de Trump.

Diosdado Cabello y Vladímir Padrino han cerrado filas con Maduro. ¿Cuál es el estado de confianza que hay en las filas y mandos medios del Ejército y el Gobierno? ¿Hay cohesión o existen fisuras?

La élite militar, el alto mando militar, es muy distinto a los mandos medios. La Fuerza Armada es una institución de jerarquía y disciplina. Tú no vas a tener un cuadro medio, ni siquiera un coronel, o es muy difícil que lo haga yendo a contraorden de lo que dicen sus altos mandos.

Y esos son gente muy leal que viene del proceso de Chávez de mucho atrás, gente que viene de la Guardia de Honor, que viene de unidades tácticas claves. Son gente que ha crecido en el proceso chavista y que muy difícilmente va a romper con esa institución de jerarquía y disciplina, sobre todo cuando se están lucrando de esa situación. No esperaría mucho de parte de la Fuerza Armada.

Le siguen apostando a un quiebre. Eso no quiere decir que en la Fuerza Armada no haya descontento. Creo que nadie va a quebrar una lanza por Maduro, por su propia ilegitimidad. Y él está sustentado sobre esta guardia pretoriana en que han básicamente convertido la Fuerza Armada. Por eso también la Administración Trump muestra las garras para ese grupo o ese factor que quiera ir contra la jerarquía y la disciplina, encuentre un apoyo sobre la cual accionar. Creo que es parte también de la figura performativa de esa fuerza militar desplegada en el Caribe.

Andrés Izarra García, exministro venezolano del chavismo. | Foto: Tomada de internet

¿Qué hace falta para ese quiebre, para que esas fisuras agrieten el statu quo de la dictadura?

Hace falta seguir empujando. Los venezolanos han dado todo lo que han podido, fueron a votar el 28 de julio, dieron clara su opción electoral: la salida de Maduro. El Gobierno de Maduro ha reprimido de forma salvaje, brutal, contra los intentos de organización política que ha habido. Hay gente que está actuando en la clandestinidad, pero es un Gobierno con mucha fuerza y con mucho poder.

Esta fuerza performativa gringa, insisto, lo que busca es incidir en la mesa de negociación. Es un músculo que, obviamente, viene a apoyar a María Corina Machado, que es su principal campeona en este momento, pero también le sirve al pueblo venezolano para ir a un proceso que permita reconocer la voluntad popular y reconocer su derecho a que su voto sea escuchado y respetado.

Papel de la oposición venezolana

¿Y cómo se ubica en esa crisis la oposición venezolana? ¿El movimiento de María Corina Machado tiene alguna incidencia política para ejercer presión contra el régimen? ¿Tiene la fuerza para volver a las calles?

Pareciera que sí. Eso no quiere decir que no se haya erosionado en este tiempo. Al menos tiene las relaciones internacionales, tiene la capacidad de presión como nadie lo ha logrado antes, tiene una interlocución con quien puede prestarle o brindarle la fuerza para hacer ceder al Gobierno venezolano.

El Gobierno venezolano sabe que si los gringos toman una decisión de salir de ellos, hasta ahí llegaron. No importa lo que ellos alardeen, chillen, si el Gobierno de los Estados Unidos toma esa decisión, al Gobierno de Maduro le queda poco tiempo. No creo que todavía Trump ha llegado a eso.

Sin embargo, tú no montas a un tipo con 120 kilos de músculo y cara de malo en un ring, para simplemente salir corriendo. Esa fuerza está ahí, se está desplegando y estamos a la expectativa de qué es lo que va a ocurrir, cuál es la estrategia.

¿Qué otras herramientas de presión existen para forzar un cambio en Venezuela?

Quedan pocas, en realidad, seguir el esfuerzo, la organización clandestina, en este caso, de toda la sociedad venezolana y la nación, porque la nación ahora no solamente está en el territorio, la nación venezolana, gracias al éxodo que ha provocado la gestión de Maduro, se encuentra ahora en múltiples lugares del mundo. Entonces, continuar ejerciendo el trabajo de unificación de la nación venezolana y continuar articulando iniciativas políticas que mantengan la presión y vayan conquistando el poder que le permita disputarle el poder a la Administración de Maduro. Pero eso es ya más un proceso mediano y largo plazo.

Mencionabas el interés de Marco Rubio porque se repitan elecciones en Venezuela, ¿pero eso es viable después del fraude electoral del 28 de julio?

Obviamente sería una repetición de elecciones en condiciones distintas a la que hubo la vez pasada. Tienen que ser elecciones vigiladas internacionalmente, donde todos los actores políticos puedan participar sin cortapisas, sin limitaciones, donde se respete la ley. Tiene que ser bajo otras condiciones y es lógico que bajo un CNE tutelado por el madurismo, no hay ninguna garantía de que las elecciones le puedan ser creíbles y transparentes.

¿Las fuerzas cívicas opositoras están preparadas para una transición política repentina que puede ocurrir en cualquier momento?

Eso va a requerir un esfuerzo de toda la sociedad. Si María Corina cree que ella va a poder arrasar e imponer su agenda versus el resto de la fuerza política, lo veo bien difícil. No lo hicieron los sandinistas cuando llegaron al poder en Nicaragua con toda la lucha, y lo que lograron al barrer a Somoza, o al hacerlo cometieron un gran error. Es decir, lo escribe el propio Sergio Ramírez en sus memorias, cómo el sandinismo y la Dirección Nacional Sandinista, al echar de lado al resto de la fuerza, cometió un error político que luego les costó el poder. Yo no creo que eso sea viable. Venezuela nos necesita a todos, la verdad, porque el esfuerzo de reconstrucción nacional es enorme y hace falta toda la voluntad de los venezolanos para este empeño.

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Elmer Rivas

Elmer Rivas

Periodista y productor de CONFIDENCIAL y Esta Semana, dirigido por Carlos F. Chamorro. Exiliado en Costa Rica desde junio de 2021.

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