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Aumentan las muertes y detenciones de nicas en la frontera sur de EE. UU.

En abril han muerto 17 migrantes nicaragüenses en las aguas del Río Bravo, mientras en el primer trimestre de 2021 se reportan unas 41 080 detenciones

Migrantes centroamericanos cruzan el río Bravo, en la frontera entre México y Estados Unidos. Foto: Efe/Archivo

22 de abril 2022

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Estos no son buenos tiempos para emigrar a Estados Unidos de forma irregular: en marzo de 2022 se registró la detención de 16 085 nicaragüenses en la frontera sur de ese país, según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés).

Otros 17 nicas se ahogaron —tan solo en lo que va del mes de abril— mientras intentaban cruzar el Río Bravo, según información facilitada por la abogada supervisora de la Alianza Nicaragüense Americana de Derechos Humanos (Nahra, por sus siglas en inglés), Astrid Montealegre.


La falta de empleos causada por la crisis económica, social y sanitaria que vive Nicaragua, más la persecución política, el acoso policial, y la criminalización de la disidencia, hizo que el número de nicaragüenses que se sumaba a las caravanas migrantes, y finalmente llegaba a las fronteras estadounidenses, pasara de 120 en abril de 2020 —en plena pandemia— a los 16 085 citados antes, lo que establece un nuevo récord, después de los 15 337 devueltos en diciembre de 2021.

Eddy Acevedo, jefe de gabinete del director del Woodrow Wilson Center, recordó que “por mucho tiempo, los analistas del Departamento de Estado se basaron en el escaso número de nicas llegando a sus fronteras, como un parámetro para decidir cómo tratar al régimen, pero eso cambió a partir del primer trimestre de 2021”.

La cifra crece casi todos los meses, desde las 134 personas de junio de 2020, hasta marzo de 2021, cuando se rebasó por primera vez la barrera de las mil personas (fueron 1990 detenciones). En poco tiempo (julio de 2021) eran más de diez mil, al cerrar en 13 509. Desde entonces, noviembre 2021 (13 679 casos); diciembre 2021 (15 337 detenciones) y marzo 2022 (16 085 reportes), marcaron nuevos récords.

Visto  por trimestre, el periodo enero-marzo de 2022, se cerró con 41 080 detenciones, lo que es 1240% más alto que los 3313 detenidos en igual periodo de 2021.

Mejor un abogado, no un coyote

Esas altas cifras impulsaron a Nahra a emitir “un comunicado de urgencia”, destinado a los nicas que están pensando emigrar o exiliarse en Estados Unidos. La entidad se vio obligada a actuar de esa forma, ante el incremento de solicitudes de apoyo recibidas desde Nicaragua, por personas que piden ayuda para encontrar a sus parientes desaparecidos mientras trataban de ingresar a ese país.

“Este comunicado es para prevenir la pérdida innecesaria de vidas”, que puede ocurrir por razones geográficas (los que mueren tratando de cruzar el desierto, o las fuertes corrientes del Río Bravo), además de los peligros causados por enfermedades, asaltantes, secuestradores y asesinos, sea que estén ligados a la narcoactividad, o no.

Montealegre recomienda a quienes decidan viajar que, en vez de gastar varios miles de dólares para pagar a un ‘coyote’ que puede dejarlos tirados en cualquier parte del camino, mejor consulten a un abogado experto en migración, o se comuniquen con alguna de las organizaciones que se dedican a acompañar en su proceso, a los solicitantes de asilo.

Dependiendo del país al que se vaya a viajar, hay organizaciones con presencia en Guatemala, o en el norte y en el sur de México, como el Servicio Jesuita de Migrantes, que puede ser consultado en Nicaragua, pero también en México. “En cada localidad se requiere de diversos tipos de apoyo. Cada persona puede calificar para distintas formas de migrar. Hay diferentes oportunidades de legalización, para no tener que hacer esa travesía de manera indocumentada”, explicó.

Ni por el río, ni por el desierto…

Saber es clave. “Lo principal que debería hacer quien esté pensando en salir del país, es informarse y estar al día con los cambios en las leyes migratorias”, recomendó la abogada, recordando que “en este momento, sigue vigente la política de esperar en territorio mexicano”, la decisión del juez que esté conociendo del caso de migración que le haya sido presentado.

Eso significa que, aunque la persona tenga su caso preparado para asilo, y se presente en la frontera, aún así pueden indicarle que permanezca en México, y eso resultará en una espera mínima de uno a tres meses, antes que una autoridad estadounidense pueda considerar su petición de asilo, pero bien pueden pasar años, detalló la letrada.

De vuelta al tema geográfico, Montealegre invitó a quienes estén considerando viajar por tierra a Estados Unidos, que recuerden que los que vienen son los meses más calurosos en ese país, por lo que es físicamente imposible cargar con toda el agua que necesita un cuerpo humano para atravesar el desierto sin morir deshidratado.

“Les pedimos que sean extremadamente cuidadosos con las decisiones a tomar”, enfatizó, recordando que “hemos recibido noticias de gente que está aprendiendo a nadar”, con la esperanza de que eso les ayude a cruzar el Río Bravo, pero “algunas de las personas cuyos cuerpos hemos tenido que ayudar a repatriar, porque se ahogaron mientras trataban de cruzarlo, sabían nadar muy bien”, advirtió.

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Iván Olivares

Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.

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