“Economía del malestar”: Detrás del espejismo de bienestar económico de la dictadura
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Canadá se afianza como “puente” del oro nica, para evadir el cerco de Washington. Exportaciones pasaron de 0.8% en 2021 a 17.4% a junio de 2025

Imagen de referencia de varios lingotes de oro. EFE | Archivo | Confidencial
La industria minera de Nicaragua dejó de enviar cantidades cada vez más significativas de oro a Estados Unidos, para derivarlo hacia Canadá, justo después de las sanciones que Washington impuso a la Dirección General de Minas, a finales de octubre de 2022.
Un análisis de CONFIDENCIAL a los informes semestrales sobre la Evolución de la Inversión Extranjera Directa (IED), publicados por el Banco Central de Nicaragua (BCN), confirma que en 2022 prácticamente la totalidad del oro nicaragüense se exportó a Estados Unidos, con 893.5 millones del total de 927.4 millones de dólares que registró el sector. Ese mismo año, el monto por exportaciones de oro nica a Canadá fue cero. Pero la historia cambió al año siguiente.
A partir de 2023, Canadá asumió un protagonismo hasta entonces inédito, al comprar oro nica por 353.3 millones. La cifra subió a 496 millones en 2024, para un total de 850 millones de dólares en esos dos años.
La importancia relativa de Canadá como destino de las exportaciones nicaragüenses de mercancías, es evidente en un dato: el país pasó de registrar un 0.8% en 2021, a un 17.4% en el acumulado al cierre de septiembre de 2025. Casi 22 veces más, a partir del recrudecimiento de las sanciones estadounidenses.
El cambio es tan notable, que provocó que el valor de las exportaciones nicaragüenses hacia Estados Unidos bajara del 50% que registraba en 2021, a 36.5% al tercer trimestre de 2025.
El investigador estadounidense en temas de seguridad y crimen organizado y presidente de IBI Consultants, Douglas Farah, considera que “lo más probable es que estén burlando las sanciones”. Farah explica que “una de las maneras más fáciles en todo el mundo —lo han hecho Rusia, Irán y Venezuela— es usar el oro como mecanismo para transferir valor a otros países”.
“Pueden hacerlo porque cuando el oro llega al mercado, no se puede distinguir de dónde viene”, advierte el investigador, quien antes ha asegurado que Nicaragua forma parte de un esquema internacional creado para ayudar a Venezuela a burlar las sanciones estadounidenses, “blanqueando oro” del país suramericano, según un reporte publicado en abril de 2021.
El volumen de las exportaciones de oro nicaragüense sugiere que las sanciones de Estados Unidos han tenido poco efecto. Entre 2022 y 2023, estas crecieron 11.8%, pasando de 525 600 a 587 300 onzas troy. Es decir, casi 62 000 onzas troy más. El volumen exportado disminuyó 1.5% en 2024 (578 400 onzas troy), pero los reportes a septiembre de 2025 reflejan un crecimiento del 8.9%, con respecto al mismo mes de 2024.
El abogado nicaragüense en el exilio, Eliseo Núñez, opina que parte de la explicación está dada por el lobby de las empresas mineras para que Estados Unidos no implemente sus propias sanciones. “Eso terminó por beneficiar de carambola el régimen, pero fueron las canadienses, esencialmente, que tienen oficinas en Washington especializadas en cabildeo. Eso fue durante el Gobierno de Biden. El tema no se ha vuelto a mover. Esta Administración (de Donald Trump) no ha tomado decisiones relacionadas con este tema”, aseguró.
Farah explicó que la falta de acción observada en la actual Administración estadounidense se explica por la decisión de desmantelar parte del aparato gubernamental. Eso afectó a las oficinas que monitoreaban esta situación, por lo que ahora no tienen capacidad para dar seguimiento a las cuestiones que se derivan de las sanciones dictadas. No hay estructura para dar seguimiento a nada”, sentenció.
Es probable que eso esté por cambiar con la presentación ante el Senado de Estados Unidos, de un proyecto de Ley de Sociedades Legales de Oro y Minería. El texto, que busca frenar la incidencia china en la actividad minera en el continente, tiene una cláusula en la que señala al régimen.
La estrategia 12 incluida en la sección 4 del texto, propone: “interrumpir el comercio ilícito de oro en Nicaragua, incluso mediante el uso de medidas dirigidas contra el Gobierno liderado por el presidente Daniel Ortega, la vicepresidenta Rosario Murillo y sus colaboradores conforme a la Orden Ejecutiva 14088 (relativa a tomar medidas adicionales para abordar la emergencia nacional respecto a la situación en Nicaragua), emitida el 24 de octubre, 2022”.
Otro abogado nicaragüense en el exilio, que solicitó anonimato, estima que que el hecho de que Costa Rica anunció que denunciará en la cumbre presidencial convocada por el presidente Trump, el traslado de broza costarricense hacia Nicaragua para que lo procesen empresas chinas, significará más presiones en contra de la actividad minera nicaragüense.
La información analizada no muestra de forma consistente cuál fue el mecanismo que propició esa diversificación de destinos para las exportaciones de oro. Sin embargo, una fuente empresarial que pidió el anonimato, explicó a CONFIDENCIAL cómo es que eso ocurrió.
“Las mineras siguen vendiendo su producción de oro a las mismas empresas de siempre. Esos compradores son compañías internacionales enormes, con presencia en varios países. Puedo suponer que, para evitar cualquier tipo de contagio de las sanciones estadounidenses, estas empresas ordenaron a sus proveedores en Nicaragua que les enviaran el oro a cualquier otra de sus sucursales en el mundo”, estimó la fuente.
Esas decisiones empresariales permitieron disminuir el riesgo de contagio ante la ofensiva en contra de ese sector específico, que comenzó en enero de 2022. Ese año, la Casa Blanca sancionó al general de división (retirado) Ramón Humberto Calderón Vindell, presidente de la Junta Directiva de la Empresa Nicaragüense de Minas (Eniminas). En junio, el sancionado fue su sucesor, Ruy López Delgado, y la misma Eniminas.
La sanción contra la Dirección General de Minas —que también incluía al operador político, Lenín Cerna— se basa en la orden ejecutiva 13851, dictada por el presidente del Gobierno de Estados Unidos, encabezado en ese momento por el demócrata Joseph Biden. El texto legal prohíbe expresamente que ciudadanos estadounidenses inviertan en la industria aurífera nicaragüense. El objetivo se cumplió… al menos en 2023 y 2024.
Datos del Banco Central muestran que la efectividad de las sanciones estadounidenses a la inversión en la industria nicaragüense del oro parece estar diluyéndose. Los datos referidos al segmento ‘energía y minas’ muestran una caída dramática en la captación de divisas para ese sector, en los dos años siguientes a la imposición de las sanciones. En contraste, los datos correspondientes al primer semestre de 2025 apuntan a una vigorosa recuperación.
En 2022, el rubro ‘energía y minas’ recibió 464 millones de dólares (de ellos, 211.6 millones desde Estados Unidos, y 188.7 millones desde Canadá) en concepto de Inversión Extranjera Directa. Ese monto fue apenas 0.5% menor a lo captado en 2021. En 2022, los efectos de la sanción no se sintieron mucho, dado que fue impuesta hasta en el último trimestre, pero el desplome fue dramático en los dos años siguientes.
Aunque los totales de la Inversión Extranjera Directa neta disminuyeron un poco en 2023, y crecieron en 2024, los montos destinados al sector de energía y minas cayeron de forma significativa: 254.5 millones y 260.8 millones, respectivamente.
Desde esa perspectiva, las sanciones parecen haber sido efectivas, siendo que “eran para restringir la inversión estadounidense en el sector minero nicaragüense”, señaló a CONFIDENCIAL la fuente empresarial citada antes. De forma inesperada, fue Canadá el país que casi redujo a cero sus inversiones en Nicaragua. El país norteamericano desapareció de los informes del BCN para 2023, 2024, y el primer semestre de 2025.
Los datos del BCN que detallan los montos de IED que recibió Nicaragua en el primer semestre de 2025, sugieren que los efectos de las sanciones podrían estar diluyéndose. Entre enero y junio de ese año, el rubro ‘energía y minas’ recibió inversiones valoradas en 266.5 millones de dólares: en solo seis meses, el sector recibió más recursos que durante los doce meses de 2023, y que el mismo período de 2024.
Medido de forma semestral, esa cifra superó en 141.8%, los 110.2 millones captados en el primer semestre de 2024.
El crecimiento sistemático de las divisas captadas por la comercialización del oro nicaragüense entre 2021 y el primer semestre de 2025, impulsado por el aumento imparable del precio del metal, permitió que el efecto a largo plazo sobre la generación de empleo fuera casi inexistente.
Estadísticas del BCN muestran que el empleo en el rubro ‘minas y canteras’ mostró un descenso entre 2022 y 2023, al pasar de 5777 a 5611 asegurados activos inscritos en el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS). Hay que remontarse a la inestabilidad causada por la represión de la Rebelión de Abril de 2018, (y luego, 2019) para encontrar otros reportes de disminución.
Ni siquiera en 2020, en plena pandemia, se registró un descenso en el empleo del sector. Ahora, esas turbulencias parecen haber quedado atrás: el promedio de asegurados que trabaja en el sector minero —que no es muy prolífico en la generación de empleo— fue de 5851 en 2024, y de 6184 en 2025.
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Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.
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