“¡Sí se pudo!”: Tres migrantes nicas cuentan cómo lograron ejercer su profesión en España
PUBLICIDAD 4D
PUBLICIDAD 5D
La diseñadora nicaragüense ha confeccionado prendas para Isabel Preysler, Luis Miguel, Richard Gere, Marta Sánchez y, ocasionalmente, la reina Letizia
La diseñadora de modas Cristian Antonieta Herrera //Foto: Cortesía
En una casa de Jalapa, en el norte de Nicaragua, una niña llamada Cristian Antonieta Herrera creció entre máquinas de pedal y retazos de tela. Mientras otras niñas jugaban con muñecas, ella cosía vestidos. Décadas después, esa misma niña hoy viste a personalidades famosas, colabora con firmas de alta costura —cuyos diseños han llegado a novias en Corea del Sur, China y Japón— y dirige su propio atelier en Madrid, España.
En su familia siempre hubo una máquina de pedal. A los 12 años ya había tomado su primer curso de corte y confección en Jalapa, y cuando todavía estaba en la secundaria tenía sus primeros “clientes”.
El talento de Antonieta no nació de la nada. En su familia, su bisabuela fue costurera, y su madre guardaba su máquina de pedal como un bien irremplazable. “En mi casa, de toda la vida hubo una máquina de pedal”, recuerda.
“Supongo que me vino el talento de familia, me viene el talento gato”, comenta entre risas.
Desde que tiene memoria, a Antonieta Herrera le gustó la costura. “Me la pasaba con los vestidos de mis muñecas, con la ropita de mis dos hermanas pequeñas”, cuenta.
Mientras ahorraba y cosía en Jalapa, Antonieta Herrera ya tenía el mapa mental de lo que vendría. “De niña decía: ‘me voy a ir a vivir fuera y voy a tener mi firma con mi nombre’. No es una idea que nació cuando llegué a España,no, siempre la tuve”, sostiene.
Investigó academias en Milán, Italia; en París, Francia; y en Madrid, España. Solicitó plaza en varias y Madrid fue la primera en responder. “Por temas de idioma dije: ‘aquí me quedo’”, recuerda. El viaje estaba planificado, pero por problemas personales lo postergó hasta que finalmente lo concretó.
Tenía 24 años cuando tomó el vuelo a Madrid. Dejó en Nicaragua a sus dos hijos —es madre soltera— con la promesa de traerlos tan pronto pudiera. Llegó a España, el 11 de octubre del año 2000 y al día siguiente ya estaba sentada en la academia.
Los primeros años en España no fueron en línea recta. Estudió, se fue a Valencia, después a Cádiz, pero nunca perdió el contacto con su academia ni con su profesora. “Mi profesora siempre me insistía y me decía: ‘vas a volver a Madrid’”, relata. Y volvió.
El punto de despegue de su carrera llegó cuando le ofrecieron el puesto de jefa de taller en la firma “Jorge Blanco Costur”, cuya imagen la representaban Nuria March (reconocida empresaria y exmodelo española) y Marta Sánchez (cantante y compositora española).
Era su primer empleo oficial en el mundo de la moda. Desde entonces no ha parado. “Yo vine aquí (Madrid) con pocos ahorros. Y al mismo tiempo estudiaba y trabajaba, todo el esfuerzo valió la pena”, resume.
La vida personal también le exigía. Con dos hijos que quería traer desde Nicaragua, sin respaldo económico familiar y en un país extranjero, cada paso era un esfuerzo doble. “Yo era una persona sola, tirando con dos chicos, trabajando, estudiando, preparándome. Pues tampoco es fácil. Y más en un país extranjero”, sostiene.
“Cuando abro la primera tienda, no fue un impacto para mí porque ya tenía clientela. Ya llevaba un buen tiempo trabajando con clientas propias”, apunta. Aun así, hubo algo que sí la emocionó: “ver, por primera vez, mi nombre en un rótulo. No lo voy a negar me alegró, me dió ilusión”.
Su especialidad es la alta costura de trajes de ceremonia: vestidos de novia, madrinas, comuniones, invitadas. Ha vestido novias chinas, inglesas, coreanas. Uno de sus diseños, confeccionado para la firma Lorena Formoso, se usó en bodas de Corea del Sur, China, Japón e Inglaterra, y fue el que vistió la influencer Alejandra Capetillo —hija de los actores mexicanos Eduardo Capetillo y Biby Gaytán— en su preboda, en abril de 2025.
“Yo lo veo y digo: ‘guau, qué bonito’. Porque al final, al trabajar con novias, formó parte de ese día tan importante de la gente”, reflexiona.
Además de su atelier, Antonieta Herrera tuvo durante varios años un almacén de mercerías en el centro de Madrid, donde vendía todo lo necesario para la confección. Un día, Tamara Falcó —hija de la socialité Isabel Preysler— vio los vestidos expuestos en el local y entró. Pidió el teléfono de la diseñadora. Se hicieron amigas.
Años después, durante la pandemia de covid-19, Tamara la llamó con una propuesta: la modista filipina que había vestido a Isabel Preysler —madre del cantante Enrique Iglesias— durante toda su vida se había jubilado.
“Tamara me dijo, si me interesaba trabajar con ella”, recuerda Antonieta. Aceptó. Desde entonces se encarga de gran parte del vestidor de Preysler: confecciona, ajusta y arregla prendas de las firmas más importantes del mundo cuando la ocasión lo requiere.
A través de ese círculo llegaron otros clientes: Luis Miguel, Richard Gere, Marta Sánchez, Margarita Vargas. En Italia conoció a Denny Méndez, ex Miss Italia y actriz radicada en Los Ángeles. Y de manera esporádica, a través de una firma con la que colabora, ha confeccionado piezas para la reina Letizia, de España.
“Cuando ellos le hacen algo a ella (reina Letizia), pues me lo piden a mí”, destaca.
Para las celebridades ha confeccionado y diseñado : vestidos, trajes, blusas, faldas y pantalones. Su firma se distingue en cada diseño, piezas minimalistas que dan elegancia.
Y es que el estilo y delicadeza, de los diseños de Antonieta Herrera, son los que han hecho la buena fama de la nicaragüense. “Mi línea es clásica, elegante, pero no aburrida. Me gusta lo sobrio y lo minimalista”.
“Me gustan las costuras limpias, no me gusta la ropa recargada”, describe. “En la moda se dice una cosa, menos es más. Entonces, entre menos recargas una prenda, más elegante es”, detalla.
En esa sobriedad también hay espacio a sus raíces: “Nosotros tenemos colores vivos, nuestra forma de vestir, el nicaragüense transmite siempre alegría, esa primavera eterna que tenemos nosotros en Nicaragua de ser un país tropical”.
Una de sus colección se llama Europa precisamente por esa mezcla: la elegancia del continente con la chispa del trópico.
Hoy trabaja en lo que siempre quiso, con los hijos que trajo de Nicaragua ya formados y viviendo en España, y con una clientela que abarca desde la realeza hasta las novias anónimas que el día de su boda quieren sentirse seguras.
“Al final no cualquiera trabaja en lo que le gusta. Yo tengo la suerte de trabajar en lo que me gusta”, menciona la diseñadora de modas nicaragüense.
“Yo soy muy católica y siempre le pido a Dios: Que llegue a donde llegue; siempre, por favor, que me mantenga con los pies en la tierra”, confiesa la nicaragüense.
PUBLICIDAD 3M
Confidencial es un diario digital nicaragüense, de formato multimedia, fundado por Carlos F. Chamorro en junio de 1996. Inició como un semanario impreso y hoy es un medio de referencia regional con información, análisis, entrevistas, perfiles, reportajes e investigaciones sobre Nicaragua, informando desde el exilio por la persecución política de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
PUBLICIDAD 3D