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Ola de calor enferma al ganado en Nicaragua

Los animales se mueven mareados, temblorosos y algunos andan como si estuvieran “borrachos”, relatan productores del centro y norte del país

Imagen de archivo de un campisto sosteniendo unos botellones con tratamiento para unas vacas enfermas . | Foto: Cortesía

Iván Olivares

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La ola de calor que en estos días golpea a Nicaragua está afectando también al ganado. Los animales se mueven mareados, temblorosos y algunos andan como si estuvieran “borrachos”, relataron a CONFIDENCIAL productores del centro y norte del país, quienes pidieron mantener sus nombres en el anonimato.

Alfredo cría ganado en un municipio de Boaco. Al analizar su entorno, concluye que la situación climatológica que está afectando al país —calores, sequías, falta de agua y comida — hace que el ganado baje mucho sus defensas. Ahí es cuando comienzan a aparecer los síntomas de estas enfermedades. “Un animal bien alimentado, gordo y bien cuidado, con un programa sanitario adecuado, no debería tener problemas”, asegura.

Francisco también tiene la impresión de que el problema son las altas temperaturas. Describe que “el sol cae salvajemente sobre ese ganado, y afecta sobre todo al que tiene encaste con razas europeas como el Pardo o el Holstein”. Como resultado, los animales se deshidratan, sufre su sistema nervioso central, y presentan inflamación de algunos nervios.

Para contrarrestarlo, algunos ganaderos están hidratando a sus animales con suero y vitamina B12, lo que lleva a Francisco a concluir que el origen del problema “no es infeccioso, ni un virus. Probablemente se origine por las altas temperaturas y el tiempo que permanecen expuestas al sol, lo que las afecta y las pone en una situación de estrés máximo”. Hidratarlas y vitaminarlas ayuda a que se recuperen porque combate la afectación causada por las temperaturas altas.

La ganadería es el segundo rubro exportador más importante del país. En 2025, ese sector captó divisas por al menos 1215 millones de dólares, si se suman todos sus derivados, según el Informe de Comercio Exterior del cuarto trimestre de 2025, elaborado por el Banco Central. De hecho, en el país hay más semovientes que seres humanos, lo que ilustra la importancia -y la potencia- de esa actividad económica.

Raúl no está tan seguro que el mal que hace que sus vacas se pongan “mareadas, como si estuvieran borrachas”, sea el calor. Explica que a sus animales “les agarra un solo temblor… y si no le ponen tratamiento, se mueren”. Convencido de que lo que afecta a su hato es una fiebre por infección, inyecta Dipirona a sus animales. Una hora después le aplica un antibiótico para contrarrestar la infección. Él también completa el tratamiento con un complejo vitamínico.

Ola de calor afecta a todo el país

CONFIDENCIAL consultó a dos veterinarios, explicándoles los síntomas descritos por los tres ganaderos. Aunque ninguno de ellos ha visto a los animales afectados, ambos admiten que el sol podría ser la causa de estas afectaciones, aunque no descartan otras opciones de tipo infeccioso.

“En estos días, la temperatura en Nicaragua ha llegado a unos niveles extraordinarios”, explica Ezequiel.

Detalla que si la temperatura más baja que se sufre en Managua oscila entre 34 a 36 grados, “en el norte del país, en algunas zonas donde hay explotación ganadera, se mantiene entre 36 a 38 grados. Son temperaturas demasiado altas”.

Explica que la expectativa es que ya debería estar lloviendo, siendo que el calendario ya va por la segunda decena de mayo. Los productores están preparados para la temporada lluviosa, pero tanto ellos como sus animales están viviendo una época seca extendida, aderezada con fuertes calores. Eso puede llevar a “un uso inadecuado de pesticidas y distintos tipos de químicos. A veces usan fertilizante en exceso, y eso genera demasiados desequilibrios metabólicos”.

Otra causa de esos desequilibrios son los “trastornos nutricionales” que pueden ocurrir si se les alimenta con pasto viejo. También si ese pasto tiene mucho fertilizante, pesticidas, o está contaminado de cualquier manera. Incluso, podría ser un problema de maleza que se haya combinado con el pasto, cuando los ganaderos permiten el pastoreo libre.

En los casos en que el pastoreo es controlado, recomienda revisar que no haya ningún tipo de contaminación, tanto en el ensilaje como en el heno que se lleva hasta los módulos donde están las reses.

Finalmente, Ezequiel reconoce que la otra forma de desequilibrio metabólico serían los procesos de deshidratación. “Por eso es que cuando le ponen suero, la vaca se controla. La deshidratación puede generar temblores musculares por hipovolemia, y hasta procesos de alucinación”, añade.

Andrés, veterinario también, se decanta por la tesis del golpe de calor, que hace que los animales se debiliten, lo que se suma al hecho que la tierra no absorbe muy bien los nutrientes. “La sequía impide que haya una buena producción de pasto. Por ende, no hay una buena alimentación. Eso no ayuda a que las defensas del animal suban como deberían de estar”.

En todo caso, la esperanza es que el inicio de las lluvias genere un alivio para todos… ganado incluido.

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Iván Olivares

Iván Olivares

Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.

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