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Ecuador, un espejo del futuro nicaragüense con China

Las empresas CAMCE y CCCC, que ejecutan los proyectos más costosos en Nicaragua, hicieron construcciones defectuosas y dejaron escándalos en Ecuador

Nicaragua en el espejo de Ecuador con los proyectos de China

En Ecuador, algunas las empresas chinas dejaron escándalos de corrupción y proyectos fallidos. // Ilustración: Conceptualizada por CONFIDENCIAL y creada por Nano Banana.

Juan Carlos Bow

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La situación crediticia de Nicaragua con China guarda cierto paralelismo con otros países aislados internacionalmente, que se han volcado hacia el gigante asiatico para conseguir financiamiento, por ejemplo: Venezuela, Ecuador, Zimbabwe o países con sanciones internacionales.

La experiencia de Ecuador con préstamos chinos, bajo el Gobierno de Rafael Correa (2007-2017), ofrece lecciones importantes para el caso nicaragüense. Según el periodista de investigación ecuatoriano Paul Mena, los préstamos chinos en Ecuador se dieron en un contexto específico: “Correa inició su mandato expulsando al FMI, tuvo problemas con el Banco Mundial que luego salió. Entonces ya tenía estos conflictos con los multilaterales”.

La situación se agravó cuando Ecuador entró en default (impago) porque Correa declaró “inconstitucional e ilegal” un tramo de la deuda con el FMI. Esto llevó el riesgo país “a su pico más alto de la historia: 5000 puntos”, lo que dejó a Ecuador sin acceso a financiamiento internacional tradicional.

En este contexto, se abrió la puerta con China que empezó a financiar todas las grandes obras. El patrón fue similar al nicaragüense: China financiaba entre el 70% y 85% de la obra y el Estado ecuatoriano ponía el resto. 

Una investigación de CONFIDENCIAL reveló que los once préstamos que Nicaragua ha firmado con China, entre 2023 y 2025, suman unos 1437 millones de dólares en capital, aunque los nicaragüenses terminarán pagando más de 2048.6 millones de dólares, al incluir intereses y comisiones.

Hasta septiembre de 2025, Nicaragua solo recibió 14.2 millones de dólares en préstamos chinos, aunque el régimen orteguista ya ha pagado más de 64 millones de dólares en jugosas comisiones comisiones a las empresas chinas entre 2024 y 2025.

De acuerdo con Mena, al inicio de la relación crediticia, China dejaba que el Estado ecuatoriano dispusiera si podía ser una licitación o un concurso entre empresas chinas. Sin embargo, luego los contratos fueron condicionados: “Si quieres este préstamo tienes que contratar a tal empresa china”.

Otro aspecto del caso ecuatoriano fue la opacidad impuesta. Cuando se idearon los créditos, el Gobierno de Correa declaró “reservados” los documentos de los préstamos, lo cual viola la legislación ecuatoriana, según el periodista.

“Un ministro de Lenin Moreno, (presidente de Ecuador entre 2017 y 2021), ya por 2020, aceptó públicamente que esa información fue declarada reservada por una condición que puso el Gobierno chino para dar los créditos”, subraya Mena.

Plataforma Financiera en Quito
Acumulación de agua por la lluvia, en el sector de la Plataforma Gubernamental Norte, en Quito, la tarde del 7 de julio de 2020. // Foto: BomberosQuito / Tomada de: Primicias

CAMCE: el mismo actor problemático

Las empresas chinas involucradas es otra similitud entre los casos de Nicaragua y Ecuador. China CAMC Engineering Co., Ltd (CAMCE), responsable de tres préstamos nicaragüenses —incluyendo el costoso aeropuerto de Punta Huete— fue protagonista de múltiples escándalos en Ecuador.

El escándalo más documentado involucró la construcción de la Plataforma Financiera en Quito: “A los 15 días de inaugurado ese edificio se inundó por las lluvias”. Una investigación reveló que “CAMCE había hecho cambios a los planos abaratando el costo de la obra, pero no abarató el precio del contrato”, según Mena.

La empresa China Communications Construction Company (CCCC), que ejecuta cinco proyectos nicaragüenses (plantas solares y parques eólicos), ha tenido también una presencia problemática en Ecuador, a través de sus subsidiarias China Harbor Engineering Company (CHEC) y China Road and Bridge Corporation (CRBC).

El periodista de investigación señala que estas empresas —que en Nicaragua ejecutan los proyectos más costosos—  “no solamente tuvieron contratos directos como empresas chinas, sino que se aliaron a constructoras locales ecuatorianas para formar consorcios. Estas empresas constructoras ecuatorianas financiaban ilegalmente las campañas del correísmo”.

A pesar de todos los escándalos y problemas técnicos documentados, Mena comenta que el Estado ecuatoriano “siempre les pagó” a las empresas chinas. “No hubo algo así como —no cumpliste, no se te va a pagar”.

La experiencia ecuatoriana revela varios patrones que ya se observan en Nicaragua:

  1. Condiciones duras por aislamiento: Como en Ecuador, Nicaragua recurre a préstamos chinos por falta de alternativas, no por condiciones preferenciales.
  2. Opacidad contractual: Los contratos nicaragüenses también muestran falta de transparencia y adjudicación directa sin licitación pública.
  3. Empresas problemáticas: Las mismas empresas CAMCE y CCCC que causaron problemas en Ecuador están ejecutando los proyectos más costosos en Nicaragua.
  4. Sobreendeudamiento progresivo: Ecuador experimentó un crecimiento acelerado de la deuda china hasta convertirse en el mayor acreedor del país.
  5. Pago en commodities: Ecuador terminó pagando con petróleo a precios por debajo del mercado, un modelo que podría replicarse en Nicaragua con productos agrícolas.
Relaciones China y Nicaragua
Laureano Ortega Murillo firmó el restablecimiento de relaciones diplomáticas con China, en diciembre de 2021. // Foto: Tomada de Presidencia

Ortega, el “mejor alumno” de Xi Jinping

La comparación con Ecuador sugiere que Nicaragua sigue un camino ya transitado, con resultados predecibles: obras de dudosa calidad y rentabilidad, corrupción asociada a las empresas ejecutoras, y un costo financiero que supera significativamente el beneficio económico real para el país.

Félix Maradiaga, politólogo y exreo político nicaragüense desterrado, sostiene que Nicaragua está simplemente “cambiando la tutela de Washington por la de Pekín”, y advierte que “cada dólar rápido obtenido de China se tendrá que pagar con creces” en el futuro.

El analista Hernán Alberro, especialista argentino en Relaciones Internacionales, opina que al Gobierno de Ortega y Murillo “le viene muy bien obtener los créditos de China sin mirar mucho las condiciones, porque total lo va a pagar alguien en algún momento”. 

Nicaragua representa para China “un país aliado que cuesta poca plata, porque no es que China está haciendo grandes inversiones”, advierte el analista, quien considera que entre ambos países se ha creado “una especie de win-win situation (una situación de ganar-ganar), pero en el mal sentido, donde los dos sienten que ganan, pero el que pierde es el pueblo”.

El experto etiqueta a Ortega como “el mejor alumno” que el presidente de China, Xi Jinping, tiene en la región. Esta calificación se basa en el análisis del discurso del Gobierno nicaragüense: “Cuando uno lee los discursos y las declaraciones del Gobierno nicaragüense, respecto de temas vinculados a China, es un discurso calcado”.

A diferencia de otros países que “tratan de ser un poco más hábiles, tratan de decir las cosas de tal manera que no quede del todo claro si están a favor o en contra”, en Nicaragua “directamente dicen nosotros pensamos todo lo mismo que dice China”, de acuerdo con Alberro.

En sus últimas comparecencias públicas, Ortega ha calificado a China como “la mayor potencia” actual y ha afirmado que el dictador chino Mao Zedong fue “un genio” por haber dirigido “la revolución más gigantesca que ha habido en el mundo”.

A pesar de este alineamiento discursivo total, China no otorga condiciones preferenciales a Nicaragua. Como señala Alberro: “básicamente, (Ortega) es un buen alumno por ser buen alumno, o sea, simplemente para que lo vean”.

Serie especial de Confidencial Solidaridad hecha en China

Este reportaje es parte de la serie especial de CONFIDENCIAL: Solidaridad hecha en China, que examina el impacto real de las relaciones diplomáticas entre Nicaragua y China, restablecidas en 2021, con un análisis sobre sus préstamos, los proyectos, la deuda adquirida y el incremento de la presencia de China en Nicaragua, publicada en diciembre de 2025.

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Juan Carlos Bow

Juan Carlos Bow

Periodista y editor en CONFIDENCIAL. Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Centroamericana (UCA). Máster de la Escuela de Periodismo de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) - El País. Finalista del Premio Latinoamericano de Periodismo de Investigación “Javier Valdez” del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS).

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