Represión de Ortega y Murillo frenó cooperación internacional, que ahora pasó al “modo supervivencia”
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El costo del queso sube sin parar: 25.4% más caro en el primer trimestre en Managua, según el MIFIC. Familias recurren a sustitutos ante altos precios
El queso en los mercados de Nicaragua está cada vez más caro. Foto: Tomada de Canal 2
El precio del queso no da tregua a los consumidores nicaragüenses. Ese alimento, que es un importante complemento en la dieta del país, incrementó su costo de forma consecutiva desde diciembre de 2025 y abril de 2026, según los valores promedio que reporta mensualmente el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE).
De acuerdo con los reportes de la canasta básica, los precios promedio de una libra de queso a nivel nacional fueron:
Esto significa, según el mismo reporte del INIDE, que una familia promedio debe gastar 1113 córdobas al mes para consumir las nueve libras de queso que están pautadas en la canasta básica.
Por otra parte, una medición del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (MIFIC), focalizada en “los principales mercados” de Managua, muestra precios menos caros, pero igual en alza. Una libra costaba 81.63 córdobas en promedio durante la primera semana de 2026. Ese precio ascendió de forma imparable (25.4%) hasta llegar a 102.35 córdobas en la semana 15, correspondiente a la tercera semana de abril.
“Los promedios engañan”, dice el economista Enrique Sáenz. Detalla que “la gente come frijoles, huevo, queso —cuando puede— y tortilla. El aumento de los precios es de 40%; 20%; el que menos subió fue 8%.
“La gente come porque recibe remesas”, añade y apunta que los aumentos —que admiten los mismos sitios oficiales de la dictadura— son “inalcanzables para la mayoría de la población”.
Es lo que ocurre con Inés y Felipe. Ambos fueron identificados con seudónimos, a petición expresa de ambos.
Inés es una nicaragüense que trabaja en Costa Rica y viaja cada varios meses a ver a su madre, hijos y hermanos que viven en las cercanías de Tipitapa. Con cada viaje de regreso al hogar, observa cómo van evolucionando los precios. Y aunque las cosas en Nicaragua, son más baratas que en Costa Rica, reconoce que los trabajadores ganan muy poco dinero, y eso hace que sea muy difícil adquirir la cantidad de alimentos que necesitan.
“Los salarios son muy bajos en Nicaragua, y eso hace que las cosas se sientan caras. Hay alimentos que bajan de precio, pero solo es por cierto tiempo, y después vuelven a subir”, explica. Como el queso.
La variable precios explica la decisión de su núcleo familiar de no comprar queso muy seguido. “Cuando lo compran no es en el mercado, sino que en la pulpería que está cerca de la casa. Se compra poco queso porque se consumen más huevos, o unas cuajadas que mi papá lleva a casa”. Y cuando se compra queso, “es más que todo para acompañar el desayuno”, detalla.
La realidad de Felipe no difiere mucho. Él convive con un familiar en un barrio en las cercanías de la Laguna de Tiscapa, en Managua. Hasta hace poco ambos trabajaban, pero el pariente perdió el empleo, así que “estamos sobreviviendo de lo que yo gano y de lo que él tenía ahorrado. Hemos tenido que recortar algunas cosas, y una de ellas es el queso, que solo comemos dos o tres veces por semana”, explicó.
Buscando cómo ahorrar, a veces compran otros tipos de quesos que son más baratos, pero también más grasosos, producto que Felipe trata de no comer por razones de salud. Otro problema frecuente es que a veces buscan ese queso, y no lo encuentran en ninguna de las cinco pulperías que tienen cerca de la vivienda. En ninguna.
Hay varios factores que explican la variación en el precio del queso. Su producción en un momento de escasas lluvias, es uno. Las exportaciones constantes hacia varios países -El Salvador, especialmente- es otro de ellos.
Según un reporte publicado en el sitio web del Ministerio Agropecuario (MAG), en enero de 2026 se produjeron en Nicaragua 20.3 millones de libras de queso y cuajada. Los datos se recopilaron en centros de procesamiento industrial, artesanal y en fincas. El destino de esa producción fue el consumo nacional, la exportación y el autoconsumo.
Otro reporte del MAG, fechado en marzo de 2026, informa una producción nacional acumulada de 58.5 millones de libras de quesos y cuajada. Esa cifra incluye la producción registrada en plantas lácteas, queseras artesanales y fincas.
Aunque no se señala cuánta de esa producción se consume en el país, y cuánta se exporta, hay datos que ofrecen algunas pistas. Uno de ellos es el Informe Ejecutivo del Comercio Exterior de Nicaragua, elaborado por el MIFIC con información cortada a agosto de 2025. Ese documento señala que, entre enero y agosto de 2025, el país exportó casi 36 100 toneladas métricas de queso, por un valor de 147.6 millones de dólares.
Agosto es el último mes en que el MIFIC publicó este Informe. Al compararlo con información oficial del Banco Central de Reserva (BCR) de El Salvador, surge una fuerte discrepancia. Según esa entidad oficial, entre enero y agosto de 2025, ese país adquirió 46 500 toneladas métricas de queso, por un valor de 161.0 millones de dólares. Es probable que la razón que explica esa diferencia sea la forma de llevar registros de ambos países, o una carencia en la calidad del registro de las autoridades nicaragüenses.
“Los compradores salvadoreños son jugadores clave a la hora de definir el precio local del queso”, dijo un productor ganadero que pidió mantener su nombre en reserva.
Explicó que el comerciante salvadoreño llega a los puertos de montaña, donde negocia con los queseros. “Su presencia determina el precio local del queso por las cantidades que compran, tanto para el consumo en su país, como para reexportarlo hacia Estados Unidos”, donde lo venden en los mercados nostálgicos.
Las estadísticas del BCR muestran que, en enero de 2026, ese país adquirió 4.0 millones de kilos (4000 toneladas métricas) a un precio de 15.6 millones de dólares. Las compras de febrero disminuyeron un poco: 3.8 millones de kilos, a un costo de 15.1 millones de dólares. Marzo superó incluso a enero: 4.3 millones de kilos, y 16.7 millones de dólares.
En total, en el primer trimestre de 2026 salieron un poco más de 12 millones de kilos de queso hacia El Salvador, generando divisas por 47.5 millones de dólares. Hay que sumar a la cuenta otros USD 1.4 millones en leche y crema. El sector exportador tiene razones para celebrar, pero los consumidores nicaragüenses pagan cada día más.
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Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.
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