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Presumen “fabricación” de vacuna rusa, pero planta Mechnikov apenas llena frascos

Se fabricarán 4.5 millones de dosis de la vacuna rusa anticovid Convacell, según la dictadura, pero el biológico no ha sido aprobado por la OMS

vacuna rusa convacell

El régimen revivió la promesa de fabricar en Nicaragua la vacuna rusa Convacell contra la covid-19. Foto: CCC

Redacción Confidencial

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La promesa de fabricar en Nicaragua la vacuna rusa Convacell contra la covid-19 sigue siendo una verdad a medias del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y tres años después, la planta del Instituto Latinoamericano de Biotecnología Mechnikov (Mechnikov) solo se dedica al “llenado, envasado y empaque” del biológico que todavía no está reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La supuesta producción de la vacuna Convacell no es una promesa nueva. Ya había sido anunciada en abril de 2022, cuando Rusia obtuvo la autorización para comercializarla. Y hace seis meses, en mayo de 2025, durante la inauguración del IX Congreso Farmacéutico Internacional Rusia-Nicaragua 2025, el presidente del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), Roberto López, aseguró que este año se estaría “produciendo localmente en Nicaragua la vacuna Convacell”. 

Sin embargo, especialistas consultados por CONFIDENCIAL coinciden que Nicaragua solo sigue siendo un país que realiza el “llenado, envasado y empaque” de la vacuna, tal y como reconoció el mismo régimen el 7 de noviembre de 2025 durante un recorrido por la planta Mechnikov, que encabezó la recién nombrada ministra de Salud, Mayling Brenes, quien destacó el proceso como un avance en “biotecnología”. 

Aunque el “llenado, envasado y empaque” de la vacuna es una parte importante del proceso de fabricación, no implica necesariamente la fabricación del biológico. 

“No tengo conocimiento de ninguna prueba que se haya realizado, ni ninguna evaluación, para una certificación de producción de vacunas (…) todos los centros productores deben tener certificación de la OMS”, dijo un médico especialista en Salud Pública quien pidió el anonimato para evitar represalias, dado el clima de censura y control sobre los profesionales de la salud. 

Nicaragua no tiene “capacidad”

La vacuna Convacell fue desarrollada por el  Instituto de investigación científica de vacunas y sueros de San Petersburgo de la AFMB de Rusia. El 18 de marzo de 2022 obtuvo la certificación por parte del Ministerio de Salud de la Federación de Rusia. “La vacuna se desarrolló por el equipo de científicos y tecnólogos del instituto por encargo del jefe de la AFMB, Veronika Skvortsova”, se lee en el sitio web.

Otro médico general que se especializa en Farmacología Clínica consultado bajo anonimato advirtió que Nicaragua únicamente puede “envasar y etiquetar”, porque “no tiene la capacidad de producir biológicos de ese tipo”.

“Ellos traen de Rusia la materia prima o ya la vacuna hecha, y lo que hacen ellos es envasarla y etiquetarla únicamente. No tienen la capacidad ni laboratorio como para decir que van a producir esa vacuna, no pueden hacerlo”, enfatizó el farmacólogo clínico. 

Lejos de ser reconocida por la OMS

Según la información difundida por medios oficialistas y el propio Ministerio de Salud (Minsa), se tiene previsto “fabricar” 65 lotes, equivalentes a 4.5 millones de dosis, entre noviembre de 2025 y mayo de 2026. 

A la fecha, Convacell no ha sido reconocida ni precalificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y tampoco figura en la lista de vacunas contra la covid-19 aprobadas para uso de emergencia. Tampoco existen registros públicos de aprobación por parte de agencias regulatorias internacionales, incluyendo la Administración de Alimentos y Medicamentos ​(FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos o la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

“Esa vacuna no está autorizada por la Organización Mundial de la Salud, mucho menos que vaya a ser aprobada por la FDA u otras organizaciones que se encargan de controlar la calidad de los productos, o sea, estos productos no cumplen los estándares internacionales aprobados por la Organización Mundial de la Salud para la producción de biológicos”, alertó el farmacólogo clínico.

Según el médico especialista en Salud Pública, producir una vacuna “depende de la tecnología”, y de que “se tenga el personal calificado para producirla y hacer pruebas”. 

“No se puede certificar si no hacen las pruebas para mostrar su efectividad y su inocuidad. Me parecería excelente si la empiezan a producir, pero de manera certificada y con control calidad. Para llegar a esa certificación tienen que haber pruebas y evaluaciones”, insistió el especialista.

Convacell es descrita oficialmente como una vacuna recombinante elaborada a partir de una proteína del virus SARS-CoV-2, y se aplica en personas mayores de 18 años. 

Convacell se usa en Nicaragua desde 2023

Durante el recorrido por la planta, el gerente general del Instituto Mechnikov, Stanislav Uiba, aseguró que Convacell se aplica en Nicaragua desde 2023, y que el país tiene “muy buena experiencia” con el uso de este biológico. 

Pero, las autoridades sanitarias que mantienen una total opacidad sobre el tema, no han publicado datos oficiales sobre cuántas personas han recibido la vacuna ni tampoco sobre la certificación del componente en el país, mucho menos que cuente con el aval de la OMS.

El farmacólogo clínico consultado señaló que “no es recomendable” aplicarse esta vacuna. “No cumple con las normas internacionales ni los estándares internacionales, porque no sabemos a ciencia cierta qué están poniendo, qué tipo de sustancia o de biológico en este caso”, dijo. 

Desde su inauguración, en 2016, la planta Mechnikov es presentada por el régimen como uno de los grandes proyectos en alianza con Rusia. Desde entonces —según el Minsa—, el Instituto ha fabricado vacunas antigripales y contra la covid-19, obteniendo registros sanitarios en 36 países y diversas certificaciones. 

¿Compromiso político con Rusia?

La promesa de la vacuna anticovid es parte de los compromisos del régimen con Moscú. Pero, el proyecto de fabricación de vacunas en la planta Mechnikov ha estado rodeado de misterios. 

“Lo han anunciado varias veces, es decir, cada vez anuncian que (la planta Mechnikov) va a ser el centro de prevención centroamericana de no sé cuántas vacunas, incluso de otros medicamentos que cuestan mucho y hasta ahora, que se sepa públicamente, no han producido nada (…) No hay nada, porque si no lo anunciarían con bombos y platillos, porque sí sería un avance”, dijo el especialista en Salud Pública. 

Esta no es la primera vez que la planta Mechnikov gana protagonismo. En plena pandemia covid-19, en 2020, la maquinaría de medios orteguistas vendió como una cura milagrosa al medicamento cubano Interferón Alfa 2B.

A través del Instituto Mechnikov,, según información oficial, se habrían comercializado más de 34 millones de dosis, entre las que se incluyen las vacunas Influenza Vaccine, FLU-M, FLU-M TETRA ST, Convacell, Cecolin y SinSaVac. 

La cooperación entre Rusia y Nicaragua en materia biotecnológica ha sido una pieza clave del discurso oficial de Ortega y Murillo. El laboratorio Mechnikov, que se construyó con fondos rusos y dinero de las arcas del INSS que el régimen usó discrecionalmente, es utilizado como símbolo de su alianza con Moscú. 

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Redacción Confidencial

Redacción Confidencial

Confidencial es un diario digital nicaragüense, de formato multimedia, fundado por Carlos F. Chamorro en junio de 1996. Inició como un semanario impreso y hoy es un medio de referencia regional con información, análisis, entrevistas, perfiles, reportajes e investigaciones sobre Nicaragua, informando desde el exilio por la persecución política de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

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