Museo de Memoria itinerante sobre Nicaragua
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Los familiares de personas desaparecidas y presos políticos, seguimos exigiendo la plena libertad de todas y todos los nicaragüenses
La periodista Fabiola Tercero, en su vivienda en Managua, el 11 de noviembre de 2025. | Foto: CCC
El 11 de noviembre de 2025 el régimen exhibió a la periodista Fabiola Tercero tras haber estado desaparecida por más de 16 meses. Ahora el médico, Yerri Estrada, secuestrado en agosto de 2025, ha sido puesto a vista. Antes habían excarcelado cinco presos políticos, algunos de ellos estaban bajo la condición de desaparecidos. Todos están ahora en casa por cárcel.
Tanto en los medios de comunicación del régimen como en los independientes presentan titulares sobre “liberaciones” de los presos políticos. Los familiares están aliviados, ahora tienen la tan ansiada prueba de vida. Sigue pendiente la segunda demanda: que los liberen. Porque es importante entender que no han liberado a nadie, sólo los han puesto a la vista. Siguen siendo presos políticos, solamente han dejado de ser desaparecidos.
En sus casas siguen privados de libertad, aunque sin cargos y sin motivos legales para esta situación, continúan sin derechos ciudadanos de ningún tipo. No pueden trabajar ni tener vida social, no tienen posibilidad de expresarse ni compartir sus memorias, de ser quien esa persona es, aunque estén ahí físicamente presentes para unos muy pocos, sigue siendo un ciudadano desaparecido.
Sin duda la situación de casa por cárcel es menos terrible para el preso y parcialmente para su familia, pero eso no hace esta situación legal, ni ética, ni da motivo de agradecimiento.
Las familias, aunque aliviadas por la prueba de vida, no se encuentran liberadas de la angustia y el sufrimiento de saberse sujetos a una decisión antojadiza y caprichosa sin ley ni instituciones que los amparen, que puede ser levantada con la misma arbitrariedad como la que ya les hizo desaparecer antes, en más de una ocasión en algunos de los casos.
Además, las familiares tienen que alimentarlos y velar todas sus demás necesidades. En este sentido, las familias pagan la represión de sus seres queridos como gratificación por verlos. En su brutalidad el régimen se presenta como magnánimo, tercerizando en las familias vulneradas las responsabilidades de la represión y los costos de la intolerancia.
Reiteramos, no hay presos liberados solo personas desaparecidas puestas a vista seguida de una detención arbitraria en su domicilio. Los familiares de personas desaparecidas y presos políticos, seguimos exigiendo la plena libertad de todas y todos los nicaragüenses.
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Sociólogo por la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua. Tiene una Maestría en políticas públicas y desarrollo por la Universidad Federal de Rio de Janeiro en Brasil. Especializado en gobernabilidad y gobernanza, desarrollo territorial, seguridad alimentaria y derecho a la alimentación.
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