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Dictadura oculta el costo del dragado del río San Juan en 2025

En 2025 presupuestaron C$ 5000 para las obras en el río San Juan, aunque entre 2015 y 2024 destinaron C$ 496.5 millones para el mismo trabajo

Dragado en el río San Juan

Vista de una de las dragas que funciona en el río San Juan, Nicaragua. Foto: Tomada de Despacho 505

Iván Olivares

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Menos de un salario mínimo nicaragüense ha destinado la dictadura orteguista para el dragado del río San Juan en 2025. Oficialmente para las obras de excavación se han asignado 5000 córdobas, según el Informe de Liquidación Presupuestaria del primer semestre de 2025. El monto contrasta con los 11.9 millones de córdobas presupuestados en 2024.

Además, por casi una década la dictadura orteguista asignó, a través de la Empresa Portuaria Nacional (EPN), unos 496.5 millones de córdobas para dragar el río San Juan, según reportes oficiales del Ministerio de Hacienda y Crédito Público.

Los 5000 córdobas presupuestados para 2025 son menos que el salario mínimo más bajo de Nicaragua, que es 5950.02 córdobas.

Más allá de esos fondos, no existe en el Presupuesto General de la República de 2025 ninguna fuente de financiamiento para las obras de dragado, que realizan cinco máquinas, de acuerdo con fuentes que conocen los trabajos de limpieza.

“Tenían cuatro dragas, pero ahora metieron una grande. Están desde la zona de la Reserva Indio Maíz hasta allá, por la desembocadura (con el Mar Caribe)”, indica una de las fuentes.

Por años el dragado del río San Juan estuvo a cargo de la EPN, pero la dictadura creó en agosto de 2024 la Empresa Nicaragüense del Dragado del Río San Juan, a través de la Ley 1213.

En el Presupuesto de 2024 o 2025 no existe una asignación específica para esta empresa estatal. Además, ni la Ley 1213  ni su reglamento indican cómo se financiarán las obras de la empresa.

“No sabemos cuánto le cuesta esto (el dragado del río San Juan) al Estado nicaragüense”, destaca el ambientalista Amaru Ruiz, presidente de la cancelada Fundación del Río.

Añade que, aunque hubo asignaciones presupuestarias, “al otorgar esta concesión o proyecto a una empresa, se perdió el rastro de lo que se tenía como partida presupuestaria a la Empresa Portuaria Nicaragüense”.

Si bien los Informes de Liquidación de los presupuestos 2015 a 2019 no informan los avances en el proceso de dragado, entre 2020 y 2023, sí lo hace. Los reportes aseguran que se extrajeron 918 mil metros cúbicos de sedimento, además de detallar la siembra de miles de plantas, la remoción de miles de troncos, y la limpieza de miles de metros cuadrados de vegetación.

De Edén Pastora a dos codirectores

El régimen anunció, por primera vez, el dragado del río San Juan en marzo de 2008. En ese entonces, la tarea se le encomendó al operador político Edén Pastora Gómez (fallecido en junio de 2020), lo que daría inicio a un litigio presentado por Costa Rica.

En 2021, el régimen nombró a Olympia Avellaneda Torrez Martínez como delegada de la presidencia en la Comisión de Desarrollo del Río San Juan, cargo del que sería cesada el 25 de febrero de 2025.

Ese mismo día, los autonombrados “copresidentes” Daniel Ortega y Rosario Murillo, designaron a dos codirectores de la Empresa Nicaragüense del Dragado del Río San Juan: el militar José Ramón Castillo Juárez y Tamara Valeska Hernández Rivera.

Según el Reglamento de la ley, publicado en octubre de 2024, a la “codirectora” Hernández Rivera le competen las labores administrativas, financieras, legales, de recursos humanos, y las adquisiciones. Por su parte, el codirector Castillo Juárez tiene a su cargo las operaciones de dragado, la planificación, y la gestión ambiental.

Conflictos con Costa Rica

El tema de los costos —y de su financiación— no son los únicos que inquietan a los expertos. Ruiz recuerda que órdenes previas de dragar el río ya generaron un conflicto con Costa Rica, que presentó un litigio ante la Corte Internacional de Justicia, en contra de Nicaragua. La Corte le dio la razón a Costa Rica.

Aunque no se conoce una reacción del Gobierno del presidente Rodrigo Chaves, el abogado costarricense Edgardo Araya, especialista en derecho ambiental, destaca que “en virtud del principio preventivo en materia ambiental, las actividades que tengan impactos ambientales transfronterizos deben ser notificados a los países afectados”. Si ese es el caso, aboga porque Managua emita “alguna comunicación al respecto. Esto es un asunto que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido, al igual que la Corte Internacional de Justicia”.

Aunque admite no tener noticias sobre la implementación de esas obras, Araya argumenta que “cualquier dragado de cualquier río debería tener una evaluación ambiental que determine la viabilidad del impacto que se pretende”. De no hacerlo así, “seguiremos atentando contra el futuro de la humanidad”, porque “la naturaleza y el ambiente no conocen fronteras”.

Vista de maquinaria que remueve unos sedimentos resultantes del dragado en el río San Juan, Nicaragua. | Foto: Tomada de El 19 Digital

Material extraído vuelve al Río San Juan

La dictadura no ha presentado los detalles técnicos o los estudios de impacto ambiental de la obra. Amaru Ruiz cuestiona que las operaciones para dragar el río “iniciaron sin estudios que determinaran el impacto sobre el ambiente, o para la fauna acuática. No hicieron esas valoraciones, o al menos no fueron públicas”.

Si bien ese hermetismo impide conocer las valoraciones previas, o las evaluaciones que pudieran realizarse mientras avanzan los trabajos, eso no impide constatar lo que, a juicio de Ruiz, es un “descuido monumental”: el material extraído es depositado a pocos metros del cauce del río.

“Eso demuestra que están operando sin rigor técnico”, sostiene el ambientalista, porque al dejarlo ahí —en esa zona llueve 6000 milímetros anuales— es evidente que todo ese material volverá al río en pocos días”.

Agrega que eso demuestra que no hay una concepción técnica de lo que están haciendo, al depositar ese material sedimentado muy cerca del cauce del río. “Como todo eso es una cuenca, todo escurre hacia el cauce del río”, reitera Ruiz, quien destaca como “otra falencia en término de los diseños técnicos. Eso lo puede determinar cualquier persona sin muchos estudios técnicos ni científicos”.

Su hipótesis es que esos “diseños incorrectos” se explican porque “quienes estaban al frente de esas operaciones eran políticos, no científicos ni técnicos”. Ese mismo argumento también le permite aseverar que la forma en que se está ejecutando el dragado “demuestra una negligencia total, que se mantiene pese a los antecedentes que teníamos del conflicto con Costa Rica”.

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Iván Olivares

Iván Olivares

Periodista nicaragüense, exiliado en Costa Rica. Durante más de veinte años se ha desempeñado en CONFIDENCIAL como periodista de Economía. Antes trabajó en el semanario La Crónica, el diario La Prensa y El Nuevo Diario. Además, ha publicado en el Diario de Hoy, de El Salvador. Ha ganado en dos ocasiones el Premio a la Excelencia en Periodismo Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en Nicaragua.

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