Venezuela vivió el terremoto más potente desde el año 1900
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Estado costero en el norte del país y vecino a Caracas ha sido declarado “zona de desastre natural por la cantidad de edificios que colapsaron”
Residentes caminan entre los escombros de varios bloques de viviendas dañados por los terremotos en la localidad de Catia La Mar, en el estado costero de La Guaira. | Foto: EFE/Ronald Peña R.
Se cuentan por miles las personas que el jueves 25 de junio de 2026 se encuentran fuera de las edificaciones en La Guaira, donde la desesperación se siente en el aire ante la poca presencia de autoridades y cuerpos de rescate tras los dos terremotos del miércoles en Venezuela, que han causado al menos 164 fallecidos y 971 heridos.
Los bomberos no dan abasto y la maquinaria pesada para levantar escombros es también escasa.
Madres, hermanas, tíos, esposos lloran por sus seres queridos que quedaron atrapados entre los edificios derrumbados, mientras que otros no salen del shock y no tienen idea de qué harán ahora.
Tampoco tienen claro dónde hay refugios.
Patrullas de los organismos de seguridad transitan por las calles, pero no dan instrucciones.
En la avenida “El Ejército” de la ciudad de Catia La Mar casi todos los edificios están afectados. Sale humo de algunos edificios y un mercado municipal fue consumido por las llamas.
Durante la mañana del jueves un grupo de personas se aglomeraba en una panadería esperando recibir comida, después de que en la madrugada hubo saqueos en algunos comercios.
“No se puede explicar (lo que pasó). Es una cuestión de segundos, se te paraliza todo”, relató a EFE Ana Echeverría, una comerciante de 45 años, que vio desplomarse su negocio producto de los terremotos.
“Yo pude evacuar a mi personal porque en el momento tenía mi teléfono en la mano y me dijo: sismo Curazao, Caracas, alerta (…) Logramos salir, gracias a Dios no hubo personas heridas”, agregó.
Pero inmediatamente después de pasar los terremotos llegó gente a saquear la comida de su negocio.
“La gente quería comida, porque no tenían nada. Eso fue horrible, horrible”, detalló la mujer, sentada en una silla al frente de su negocio, junto a su hija adolescente.
La ciudad no tiene electricidad ni tampoco señal telefónica. Está prácticamente aislada porque las vías de acceso además han empezado a ser cerradas.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha confirmado hasta ahora 164 muertos y 971 heridos a causa de los dos potentes terremotos que sacudieron este miércoles el país, donde aseguró se han contabilizado 30 réplicas en las últimas horas.
Rodríguez ratificó que La Guaira, un estado costero en el norte del país y vecino a Caracas, es el estado más afectado por los terremotos e indicó que ha sido declarado “zona de desastre natural por la cantidad de edificios que colapsaron”, cuya cantidad no precisó de inmediato.
El Caribe venezolano fue sacudido este miércoles por dos fuertes terremotos con apenas 39 segundos de diferencia, de magnitud 7.2 y 7.5, respectivamente.
El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos explicó que ambos temblores conformaron un “doblete sísmico”, un fenómeno en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren con pocos segundos de diferencia en la misma zona.
Caracas despertó el jueves entre escombros de edificios y restos de materiales que se desprendieron de cientos de inmuebles durante los dos fuertes terremotos, que dejaron al país suramericano sumido en una emergencia de proporciones aún desconocidas.
Los capitalinos pasaron en cuestión de horas del temor a las réplicas en medio de la noche, que obligaron a centenares de personas a pernoctar en las calles, a la realidad de una ciudad golpeada anímicamente por la magnitud de la emergencia y las marcas de los sacudones en las fachadas.
Es evidente el temor, la ansiedad de las personas por abastecerse de alimentos y comprar combustibles, lo que dejaba largas filas en algunos surtidores.
En Altamira, una zona en el este caraqueño, el polvo se levantaba mientras funcionarios de Protección Civil y el Ministerio de Obras Públicas se encargaban de la remoción de escombros de dos edificios que colapsaron por completo y bloquearon el paso de una avenida.
Entre los muros derrumbados se podían ver algunas prendas de ropa de los residentes, mientras se presume que en el lugar quedaron personas atrapadas.
Grupos de habitantes de la zona se acercaron para ver los trabajos de las cuadrillas de rescate con caras alargadas del cansancio y la angustia vivida el miércoles.
También, en medio de la emergencia salió a flote la solidaridad. El dueño de un local de comida que sufrió daños en su fachada con vidrios rotos ofreció refrigerios a los periodistas y funcionarios del Estado.
En otra zona del este caraqueño, los residentes de un edificio fuertemente afectado salían con maletas llenas de lo poco que lograron rescatar. Otras personas retiraban los escombros.
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Agencia de noticias internacional con sede en Madrid, España. Fundada en Burgos durante la guerra civil española en enero de 1939.
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